/Difusión Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires Distrito XI La Plata/

No cierra el manicomio, cierra el Centro Basaglia
Las y los Usuarios y familiares del Centro de Salud Mental Comunitaria Dr. Franco Basaglia, realizamos el presente escrito para manifestar nuestra preocupación por el inminente desalojo de la casa que durante mas de diez años fue la sede de esta institución, debido a la venta del inmueble alquilado por el Hospital Alejandro Korn desde el año 2007, sin que haya hasta el momento un nuevo espacio físico propio en donde funcionar.
Los Centros de Salud Mental en la comunidad han sido una pieza clave en la reducción del Manicomio en los últimos años y pocas personas podrían negar el valor de insignia que en este movimiento tiene el Centro Basaglia.
Desde su creación ha colaborado en la restitución y defensa del derecho a vivir en comunidad de cientos de personas cuyas vidas fueron devastadas por la indignidad del manicomio.
Ha formado decenas de profesionales que optaron por una práctica que garantice derechos y que hoy trabajan en todos los rincones del país, literalmente de Usuahia a La Quiaca.
Ha generado proyectos propios e inspirado ajenos.
Por casi doce años ha sido hogar y escuela para una generación.
El trabajo que allí se realiza ha sentado las bases para pensar la Salud Mental en nuestra región en el paradigma de los Derechos Humanos.
Para quienes hemos tenido la suerte de encontrarnos en el camino de nuestro padecimiento con este lugar, el valor del Basaglia es difícil de explicar en términos técnicos. Ha sido el lugar que nos alojó y acompañó en momentos clave de nuestra vida y es más que un Centro de Salud; una casa a donde vamos cotidianamente, volvemos y nos busca en los días difíciles; donde aprendemos, hacemos amigos y nos curamos; pero que también nos deja ir cuando no lo necesitamos, sabiendo que podemos volver.
Es por esto que decidimos dar a conocer nuestra situación y exigimos un lugar propio en el cual podamos continuar recibiendo una atención integral y en comunidad.
La posibilidad de que desaparezca un símbolo de la lucha contra el manicomio nos preocupa y alerta, sobretodo por la pasividad con la que esto se toma. No nos conforman los eufemismos ni nos enceguecen los anuncios optimistas. Porque el quedarnos sin casa visibiliza el destino de los vulnerables: el loquero o la calle. Y, frente a esto, no podemos permanecer indiferentes, ingenuos ni sumisos.
Por esto, exigimos tanto a las autoridades del Htal. A. Korn, como a las autoridades del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires una respuesta donde se garantice la continuidad de atención del Centro Basaglia con un espacio físico propio.
Se reciben adhesiones completando este formulario.
Gracias por compartir.