/Difusión Centro Ex Combatientes Islas Malvinas/

Nuestro país se presta a firmar los acuerdos de concesión petrolero en las aguas del Atlántico Sur donde las petroleras británicas se quedarán con 7 de las 18 aéreas licitadas por el gobierno de cambiemos. Todo parecería en principio un proceso cuasi común donde un Estado haciendo uso de las facultades que confiere la Constitución firma acuerdos comerciales y donde las partes contratantes reciben beneficios recíprocos. Sin embargo, estos contratos que firmara el gobierno nacional carecen en principio de legitimidad de la Provincia de Tierra del Fuego, parlamentaria y popular.
El gobierno desconoce y hace caso omiso a las cuantiosas denuncias que implicaría no cumplir con la ley 26659 que prohíbe a las empresas petroleras otorgar licencias a quienes operen o hayan operados en las Islas Malvinas. Los efectos del inefable Acuerdo Foradori–Duncan ”En este contexto se acordó adoptar las medidas apropiadas para remover todos los obstáculos que limitan el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de las Islas Malvinas, incluyendo comercio, pesca, navegación e hidrocarburos” denunciado por nuestro centro en la Justicia Argentina están en directa relación con estos contratos de concesión. Recordemos que el acuerdo Foradori-Duncan por su naturaleza debería ser refrendado por el Parlamento Argentino porque afecta la soberanía de Nuestras islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur y la Plataforma Continental Argentina.
El petróleo y sus derivados son un recurso natural estratégico, donde su producción y exploración deben ser protegidas por la legislación y los gobiernos son los principales responsables de conservarlo como un bien soberano y de propiedad de todo el Pueblo de la Nación. Curiosamente YPF nuestra empresa nacional de petróleo solo participa en tres de las dieciocho áreas licitadas siempre asociada a multinacionales donde algunos de sus ex funcionarios sirvieron al gobierno Kelpers. Decía el Gral. Mosconi “Entregar nuestro petróleo es como entregar nuestra bandera” y estamos asistiendo a un momento de alto riesgo que condiciona el futuro de las próximas generaciones en materia energética. Apelamos al congreso nacional, a todos los dirigentes políticos patriotas a ser una enfática defensa de nuestra soberanía, a condenar el acuerdo Foradori-Duncan y sus peligrosos efectos que impactan de manera directa en nuestro patrimonio, a construir múltiples alertas y convocatoria a la defensa irrenunciable del territorio nacional y sus mares circundantes, a señalar que la Patria está en peligro y que su defensa solo será posible si asumimos colectivamente esta responsabilidad.
CD C.E.C.I.M. La Plata