/Difusión CICOP / Circular n° 31/

El monitoreo de los próximos días
La lucha que CICOP llevó adelante durante todos estos meses, con esfuerzo y convicción, logró finalmente la apertura de la negociación paritaria de la Ley 10471. La propuesta presentada en ese ámbito fue debatida en las asambleas seccionales y aceptada en disconformidad por muy amplia mayoría en el Congreso de Delegadxs, tal como lo informáramos en nuestra última Circular.
Iniciamos ahora la etapa de monitorear exhaustivamente el cumplimiento de los acuerdos, tanto en lo salarial como en los puntos extra salariales. En ese sentido, esta será una semana clave, donde lxs profesionales de la Salud debemos percibir nuestros salarios y, por recibo complementario, el retroactivo de las bonificaciones al mes de mayo y la aplicación de la claúsula de actualización automática según la inflación del INDEC. Estaremos atentxs a su correcta liquidación y a que la misma se haga efectiva en el tiempo comprometido.
En los puntos extrasalariales, este 1 de agosto deberán concretarse las resoluciones que pongan en vigencia tanto el nuevo Reglamento de Residentes como las Comisiones de Recursos Humanos en todos los hospitales. Ambas son responsabilidad del Ministro de Salud Andrés Scarsi, más allá de que luego, en el caso del Reglamento de Residentes, sea necesario un decreto de la Gobernadora Vidal que le dé curso definitivo. En lo que hace a las Comisiones, implicará el derecho a la intervención de lxs trabajadorxs en la asignación de recursos humanos con un criterio democrático y sanitario.
También durante el mes de agosto deben ser interinizados 100 de lxs 166 becarixs que aún permanecen en esa condición en el sistema de Salud. En este punto, es necesario que cada seccional se comprometa a seguir la situación de lxs compañerxs, a fin de poder verificar adecuadamente el cumplimiento de este acuerdo. Asimismo, será necesario que las seccionales elaboren un listado de todos los trámites pendientes de resolución, a fines de ser peticionados específicamente.
Una mención particular requiere el abordaje del tema previsional y la correcta aplicación del Decreto de Desgaste Laboral que hemos reclamado en las sucesivas paritarias desde que fuera firmado, en agosto de 2015. Sin dudas, fue un logro histórico, resultado de una larga lucha, el reconocimiento de que la tarea que realizamos produce un desgaste o agotamiento prematuro. Desde su oficialización, tanto el Gobierno anterior como el actual intentaron hacer que lxs trabajadorxs en condiciones de jubilarse pagaran ese logro con un supuesto “cargo deudor” que como gremio rechazamos fuertemente.
Al mismo tiempo, hemos reclamado que el 16 % que venimos aportando desde la vigencia del Decreto tenga el mismo valor que se calcula para los servicios “insalubres”, mejorando así los ingresos de quienes se jubilan y/o permitiendo que se jubilen antes. El acuerdo paritario estableció una Mesa Técnica Previsional para el miércoles 18/9 a fin de abordar específicamente esta situación. Entre tanto, iniciaremos el camino de la exploración de un proceso de judicialización por la aplicación efectiva del Decreto con eje central en los derechos adquiridos de los y las profesionales de la Salud.
Los acuerdos alcanzados van a contramano del programa político y económico de quienes nos gobiernan, lo que hace aún más valorable la lucha que hemos desarrollado. Frente a un gobierno que intenta avanzar con una Reforma Laboral que sólo apunta a mayor precarización y flexibilización, las condiciones laborales de lxs residentes no sólo se han mejorado, sino que han sido encuadradas en negociaciones gremiales formales a partir de las modificaciones de su Reglamento.
En la misma línea, en estos años no han ingresado al sistema de Salud nuevxs compañerxs en calidad de becarixs, fruto del acuerdo paritario del 2016. Aún con notable demora, terminarán resolviendo su interinización lxs becarixs que todavía restan. La lucha por la correcta aplicación del Decreto de Desgaste Laboral va en sentido contrario al intento de Reforma Previsional y de transferencia de las cajas provinciales, entre ellas el IPS, al sistema nacional de ANSeS.
El escenario sin dudas es hostil y muy lejos de querer garantizar derechos laborales. Es por ello que resolvimos mantener el estado de alerta en nuestro Congreso de Delegadxs y así lo reafirmamos en la reunión del Consejo Directivo Provincial del día viernes 26. Será la tarea ineludible de este tiempo y en ella estamos comprometidxs. Allí estaremos bregando para que se cumpla cada uno de los acuerdos alcanzados.
La profunda crisis del sistema de Salud
La Salud Pública se encuentra en una profunda crisis en todos sus niveles: nacional, provincial y municipal. La degradación del Ministerio de Salud de la Nación con el cierre de programas y el desguace del Hospital Posadas son ejemplos de lo que ha ocurrido durante el gobierno del presidente Macri. En la gran mayoría de los municipios bonaerenses, independientemente del signo partidario de quienes los gobiernan, se vive una situación compleja que afecta particularmente a los centros de salud, un primer nivel de atención donde prima la precarización laboral, los problemas de infraestructura y la falta de personal.
Bajo el gobierno de María Eugenia Vidal, la principal decisión del ámbito de la salud llevada a cabo fue la de remodelar guardias que ni siquiera ha alcanzado a la mayoría de los hospitales bajo su responsabilidad. Fue una decisión que no tuvo en cuenta las necesidades reales de cada lugar, privilegiando sólo la emergencia, una mirada cuestionable desde lo sanitario. Pero además, esto no tuvo el correlato de una política de recursos humanos que dotara a los servicios de la cantidad de personal necesario, con salarios acordes a la responsabilidad de la tarea llevada adelante. Por otro lado, los presupuestos sucesivos fueron paupérrimos hasta llegar al cuarto año de mandato con el ínfimo 5,5 % del reparto total, la cifra más baja en la historia de la provincia.
La crisis sanitaria en los diferentes niveles se expresa a diario y afecta tanto a quienes trabajamos en los efectores públicos como a la población cuyo derecho a recibir una atención adecuada no está de ningún modo garantizada. Falta de personal, problemas de infraestructura, situaciones de violencia ante la ausencia de dispositivos de prevención, insumos insuficientes, constituyen una lista no acabada de los problemas cotidianos que enfrentamos. Los niveles escandalosos de la pobreza, con el agravante de que la desigualdad no ha hecho más que profundizarse, conforman además un cuadro preocupante que también observamos en el deterioro general de un importante número de lxs pacientes que concurren a hospitales y centros de salud.
Como lo hemos dicho en incontables oportunidades, la Salud sigue sin ocupar un lugar en la agenda de quienes nos gobiernan y de quienes se postulan en este tiempo para ocupar cargos públicos de diferente responsabilidad. Asi volvemos a señalarlo a pocos días de las PASO y a dos meses de las elecciones generales, afirmando una vez más que no hay forma de iniciar un camino diferente en la política sanitaria sin una inversión considerable y la indispensable participación de lxs trabajadorxs de la Salud para su diseño e implementación.