/Prensa Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales – UNLP / 2/10/19/
LOS ESCRIBANOS CELEBRAN EL DÍA INTERNACIONAL DEL NOTARIADO

Es uno de los títulos que se obtienen en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNLP. La fecha conmemora el aniversario del Primer Congreso Internacional del Notariado Latino
Hoy, miércoles 2 de octubre, se celebra el Día del Notariado por ser el aniversario del Primer Congreso Internacional del Notariado Latino, que se desarrolló un día como hoy, pero de 1948, en la ciudad de Buenos Aires.
Aquel acontecimiento dio lugar a la creación, un año después, de la Unión Internacional del Notariado Latino (UINL), de la que hoy forman parte más de 70 países de todos los continentes. En ese encuentro, realizado en nuestro país, fue clave el rol del notario argentino José Negri.
Negri fue autor del documento titulado “Principios del notariado latino”, inspirado en la ley 12.990 sancionada en 1947, y sirvió de base para que el notariado a nivel mundial obtuviera autonomía funcional.
Sin embargo, hay un antecedente mucho más remoto del Colegio de Escribanos: el del año 1788, cuando un puñado de profesionales creó, en la Ciudad de Buenos Aires -entonces Capital del Virreinato del Río de La Plata-, la Hermandad de San Ginés de Arlés y su Arca Depositaria.
Más adelante, el 19 de noviembre de 1882 se fundó la ciudad de La Plata como capital provincial y en 1884 se instalaron las primeras escribanías.
En 1889 se inauguraría como asociación civil el Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires, impulsado, entre otros, por el escribano Arturo Mom, fundador y primer presidente.
En tanto que la facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata, fundada en el año 1906, otorga como parte de su oferta académica el título de Escribano, que se obtiene con la aprobación de la totalidad de las asignaturas que comprenden el plan de estudios de la Carrera de Abogacía (incluyendo la Práctica de Adaptación Profesional en Procedimientos Penales y la Práctica de Adaptación Profesional en Procedimientos Civiles y Comerciales), más la cursada y aprobación de la Práctica Notarial y Registral. El título es habilitante para el acceso a la función notarial, pero sujeto a los requisitos que, además del título, imponen las leyes orgánicas del notariado de cada jurisdicción.
El título de Escribano permite acceder, entre otros, a cargos judiciales, a la docencia universitaria (en las asignaturas Derecho Notarial, Derecho Registral, Práctica Notarial y Práctica Registral), a la investigación científica, o a cargos de director de registros públicos, de Escribano de Gobierno, de director de archivos de protocolos, o de inspector de la caja de previsión social para escribanos.