/Difusión Federación Bioquímica de la Provincia de Buenos Aires/

Cuando la conducción de la Federación Bioquímica insistía con pedidos de reuniones, ante distintas instancias del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, para analizar el modo y los valores de aplicación para el Seguro Público, llegando incluso a solicitar, sin éxito, una entrevista con el titular de esa cartera, Daniel Gollán, causó verdadera sorpresa que oficialmente se anunciara la suspensión de la vigencia de ese programa.
Cabe recordar que el Seguro Público de Salud de nuestra provincia fue aprobado por la Ley 13.413, sancionada por la Legislatura el 20 de diciembre de 2005.
Se explicó que la suspensión de la vigencia del Seguro, que beneficia a la población más carenciada y sin cobertura sanitaria, en su mayoría embarazadas, sería por dos meses, lapso durante el cual el Ministerio de Salud se abocaría a reorganizar la metodología de la aplicación de distintos planes y programas sanitarios, algunos de los cuales se superpondrían, para luego tomar alguna decisión.
La medida rige desde marzo, por lo que se infiere que desde mayo se retomaría algún tipo de iniciativa para esos sectores poblacionales tan vulnerables, tanto más a partir de la pandemia de coronavirus.
La Federación Bioquímica, no obstante, logró percibir parte de los meses que el Ministerio de Salud adeuda por las prestaciones brindadas en el marco del Seguro Público.
Llegado el momento, FABA analizará minuciosamente las decisiones que en la materia se tomen, porque, como se ha indicado en varias ocasiones desde estas mismas páginas, la aplicación del Seguro Público venía siendo muy cuestionada por varias causas.
Repasando brevemente esas dificultades, hay que recordar que se venía trabajando para ese plan sanitario a valores de julio de 2018 y que para 2019 se había reclamado una mejora que nunca se logró.
Pero además, existían grandes atrasos en los pagos, quedando pendientes liquidaciones de algunos meses del año anterior y de los dos primeros del actual.
Estas situaciones habían sido puestas en conocimiento del viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, a comienzos de la actual gestión, durante una reunión, en la que las autoridades de la Federación Bioquímica reclamaron al menos una mejora arancelaria del 60% ya que, la falta de razonabilidad de los valores reconocidos para el Seguro por la cartera sanitaria, hacían virtualmente imposible que los bioquímicos pudieran seguir atendiendo, acordándose que la Subsecretaría de Adicciones sería el área ministerial que tiene a su cargo la administración del programa sanitario.
Como esa convocatoria en ningún momento se produjo, la Federación Bioquímica comenzó a iniciar gestiones con instancias más elevadas del Ministerio de Salud provincial, llegándose, como se indicó, a solicitar una audiencia con el titular de la cartera, pero nunca hubo más contactos.
Desde la Federación Bioquímica se había recalcado que no era nuestra intención interrumpir las prestaciones para el sector más carenciado de la población bonaerense y que de tanta utilidad resulta para las embarazadas que en su mayoría residen en barrios periféricos de los distintos núcleos urbanos, por lo que resultaba imperioso incrementar de manera sustancial los valores del Seguro.
Esa misma posición se mantendrá cuando el Ministerio de Salud disponga la forma de continuar con el Seguro, cuya vigencia, en definitiva, debería estar garantizada por la misma ley por la que se lo creó. Lo mismo se manifestará para otro cualquier programa sanitario que eventualmente pueda reemplazar al Seguro.