Por el día mundial de la voz, el Colegio de Fonoaudiólogos brindó recomendaciones sobre cómo cuidar la salud vocal

/Difusión Colegio de Fonoaudiólgos Regional La Plata Provincia de Buenos Aires /


El 16 de abril es el día elegido  mundialmente como “Día de la Voz”  tratando de valorizarla y con el objetivo de socializar y compartir herramientas para su cuidado.  Estamos viviendo un momento especial, histórico y crítico. En esta coyuntura la salud y la voz juegan un papel esencial y especial en la comunicación humana.

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Hablamos con la Lic. Claudia Diaz, representante de la Comisión de Voz de Regional La Plata, para saber cómo la situación que debemos atravesar como sociedad afecta nuestra salud vocal y qué medidas de prevención podemos tomar para cuidarnos.

Nuestra salud vocal y el contexto actual

 Esta vez podemos ver con nitidez como los efectos del entorno, del contexto y de las emociones juegan un papel crucial en nuestra salud vocal, fonatoria que forman parte de nuestra salud general.   Por eso su  análisis y las recomendaciones para su uso son también especiales.

Por un lado podemos considerar los efectos que nos produce esta situación a partir  de la particular forma de comunicarnos en estos momentos. Las presiones y tensiones hacen que se modifiquen nuestras emociones, nuestra tonicidad muscular, nuestra postura habitual y nuestros tiempos a la hora de responder y hablar.

 El estrés provoca  efectos en nuestro organismo, la tensión que genera repercute, a través de la musculatura de cuello y hombros, sobre el sistema fono – respiratorio y por lo tanto, sobre la voz.  Las situaciones estresantes que atravesamos provocan una tensión generalizada en cabeza, cuello, y mandíbula, así como en la parte superior del pecho, la espalda y los hombros, que influye  en  el ritmo respiratorio y en todo el mecanismo fonatorio. Sobre esta base es común que empecemos a  hablar, grabar clases, participar de reuniones familiares o de trabajo.

Este cambio emocional también modifica la dinámica respiratoria, base sobre la cual nuestra voz funciona, en estas condiciones  cualquier uso vocal  resulta exigido y fatigante.

Esto conduce a cambios en la calidad de la voz y  puede traducirse también en fatiga vocal  e incluso a disfonías. Este es el  caso de los y las docentes que en esta situación aumentan los envíos de notas de voz  y la frecuencia de usos comunicativos mediados por la tecnología. En esas circunstancias se modifican sustancialmente la manera de hablar, la postura y la situación comunicativa en general.

Esta tensión psicosomática excesiva puede producir trastornos y el sistema inmunológico, responsable de combatir estas agresiones, puede estar deteriorado   a causa del estrés y no ser capaz de hacerles frente. La voz tampoco  suena igual cuando algo nos preocupa o cuando estamos angustiados. Nuestra voz cambia por  numerosos motivos y  en las condiciones actuales podemos observar que puede cambiar en un mismo día, o en el intervalo de una hora.

¿Cómo mi cuidar mi voz en esta coyuntura?

 La Fonoaudiología trabaja para la salud vocal  proporcionando información, educación y entrenamiento que  resultan en grandes medidas preventivas.  Hoy revalorizamos la prevención como una de las medidas más eficaces en Salud y la voz no escapa a esta consideración.

Parte de esas medidas pueden ser:

Tratar de reducir el estrés  es vital para contribuir a nuestra salud general y para prepararnos para el uso de nuestra voz en mejores condiciones y sin dañarla. Una medida concreta para trabajar ese punto desde nuestra perspectiva es la realización de ejercicios de  estiramientos, automasajes, movimientos circulares, algunos ejercicios aeróbicos, poniendo atención además en la tensión de  zonas  de cuello y  espalda. Evitar estar sobreinformados o comunicándonos  en exceso con mensajes alarmantes o negativos.

-Registrar las posturas que adoptamos a la hora de hablar a través de pantallas o mandando las notas de voz, formas comunicativas que han aumentado en este tiempo.

-Trabajar sobre rutinas y ejercicios respiratorios conducido por profesionales  ayuda a modificar algunas emociones que nos tensionan y contribuyen a mejorar el  uso vocal.

-Realizar  entrenamiento respiratorio como forma de activar  la función quizás minimizada por el sedentarismo y proponerlo a los demás: familiares, pacientes,  estudiantes.

-Hidratarse permanentemente  a la hora de participar de clases, reuniones, charlas  o contactos digitales. Tener a mano agua  a temperatura ambiente.

-Posponer comunicaciones por vías digitales, si resulta posible, para momentos de tranquilidad y real disponibilidad.  Solo obligarse cuando por trabajo sea ineludible e importante.

 -Tratar de hablar de manera pausada y prestando atención a las entonaciones y a la precisión articulatoria más que a el esfuerzo  para emitir la voz que genera tensión excesiva.

-Registrar los signos de fatiga vocal  y  si es  posible  al percibirla posponer  video llamas y audios  reemplazándolos por mensajes escritos. A veces comunicarse en exceso y sin deseo no significa estar conectado. Excepto urgencias y obligaciones  no sentirse obligado a comunicarse.

 -Los y las profesionales de la Fonoaudiología podemos orientar a través de llamadas, video llamadas o mensajes a  quienes necesiten  realizar consultas.

Siempre importa lo que decimos pero a la par influye en los demás cómo lo decimos. La tristeza,  el enojo, la angustia o la felicidad, se pueden distinguir en función de algunas características sonoras acústicas. Hablamos de forma  muy variada, pero las emociones son universales. El canal de la voz lleva mucha información emocional  tanto como las expresiones faciales, gestos o posturas. Está  demostrado que hay pequeños matices en el tono de voz que son comunes, y que crean juicios sociales en las personas. Los medios de comunicación son muestra de lo que percibimos al  escuchar a un comunicador, muchas veces nos angustia y decidimos evitarlo y preferimos otro medio que  nos informa sobre lo mismo pero lo enuncia de otra forma. Nos calma. Si usamos esta sensación para poder trabajar sobre nuestro propio uso vocal y gestual  en este contexto quizás  nos ayude a interactuar  y generar diferentes efectos en nuestros interlocutores.

Hoy celebrar la Voz  es aportar ayuda, contención  e información a quien la necesite. La voz siempre  va a ser la forma más identitaria, humana y personal de nuestra comunicación.  Valorando y respetando  ese aspecto es que la Fonoaudiología pretende estar en cada una de las necesidades de nuestra comunidad aportando aquello que nos demanden.

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