/Difusión Comisión Provincial por la Memoria/

El 3 de junio de 1990 Maxi y sus amigos estaban sentados en la vereda del Club de Estudiantes de Chubut en La Plata. Tres personas se acercaron, uno de ellos policía, y les pidieron los documentos. Héctor Oscar Ferrero, policía, Fabián Guillermo Nievas y Carlos José Navarro. El primero de ellos lo llevó casi ochenta metros a golpes y le disparó en la cabeza. Maxi murió unas horas después.
Los tres responsables fueron detenidos y liberados al poco tiempo. Héctor Ferrero permaneció prófugo 16 años. En junio de 2006 lo detuvieron en San Pablo, Brasil. Sin embargo, la Cámara Penal de La Plata dispuso la prescripción de la causa y volvió a dejar a Ferrero en libertad. El caso quedó impune y archivado en la Justicia.
Durante los 80 y 90 la Dirección de Inteligencia de la Policía de la provincia de Buenos Aires (DIPPBA) continuó desplegando su estructura de espionaje en ciudades, pueblos y barrios. En este período sumó la vigilancia sobre los casos de gatillo fácil y las movilizaciones contra la violencia institucional.
La masacre de Budge, Miguel Bru, Andrés Núñez, Walter Bulacio, Sergio Durán, Rubén Romero, Néstor Bauche, Sergio Bazán, y el caso de Maxi Albanese son algunos de los casos.
Los documentos de la DIPPBA sobre la persecución a familiares y el entorno de las víctimas, las conferencias y manifestaciones por reclamos de justicia, permiten comprender la pervivencia en el funcionamiento de un mecanismo de espionaje que seguía funcionando aceitadamente en la policía bonaerense aún después del retorno de la democracia.
Los volantes que compartimos fueron recolectados por la DIPPBA. Te invitamos a recorrer la investigación completa realizada sobre estos documentos.