/Difusión Federación Bioquímica de la Provincia de Buenos Aires/

A lo largo del mes de mayo, la Federación Bioquímica ha desplegado una intensa acción gremial, entre otras cosas, llevando adelante tratativas con las obras sociales sindicales y las empresas de medicina prepaga con las que mantiene vinculaciones contractuales.
Algunas obras sociales registran considerables retrasos en los pagos a raíz de lo cual, por una parte, se está reclamando la actualización de esas deudas; si bien es cierto que debido a despidos y suspensiones producidos en determinados sectores de la actividad económica, las respectivas obras sociales han visto reducidos sus ingresos, no menos cierto es que las mismas mutuales, al verse disminuida la tasa de uso por efecto de la cuarentena, están ahorrando fondos, algo que también ocurre con las prepagas médicas.
Es por esta causa que la Federación Bioquímica, no sólo reclama a las obras sociales, especialmente con las que mantiene convenios de pago por prestación, la cancelación de las deudas pendientes por atrasos en los pagos, sino que, además, demanda un incremento arancelario de emergencia o bien un aumento a cuenta de los montos que surjan de la futura renovación de los acuerdos contractuales.
Exactamente lo mismo se está reclamando a las empresas de medicina prepaga, las que, además, y como se sabe, han venido retaceando el traslado a los aranceles profesionales de sus efectores, los porcentajes de los últimos aumentos que aplicaron a sus afiliados con autorización del gobierno nacional a través de la Superintendencia de Servicios de Salud.
Pero estas tratativas vienen con un desarrollo que se dificulta fácticamente debido a la cuarentena, porque en ambos casos, las oficinas están cerradas y se atiende en forma remota a los beneficiarios.
Suben costos de laboratorio
En el mes que se inicia, continuarán las negociaciones esperándose llegar a buen puerto cuanto antes, porque en el medio del caos que produce la pandemia, para los profesionales del laboratorio la situación se complejiza enormemente porque los insumos, más que nada los importados que hay que pagar a valor dólar, siguen incrementándose.
Pero, además, los gastos del laboratorio también tienen un fuerte aumento extra debido a que la pandemia y las disposiciones y normativas oficiales que a raíz de ella se han adoptado, obligan a seguir un protocolo sanitario en el que se emplea una mayor cantidad de elementos descartables para garantizar la atención al paciente y al mismo tiempo impedir todo posible contagio para el bioquímico y el personal que se desempeña en nuestros establecimientos.
Prácticas sobre Covid – 19
Por otra parte, hay que señalar que, hasta el momento, todas aquellas prácticas de laboratorio relacionadas con presuntos casos de Covid 19 y con pacientes que efectivamente hayan contraído la enfermedad, no se encuentran nomencladas.
Y es por ello que la Federación Bioquímica viene sosteniendo una rueda de negociaciones con empresas de medicina prepaga y obras sociales. Se trata en ambos casos, de convenir valores de cobertura para las determinaciones de laboratorio, tanto de diagnóstico como de seguimiento de Covid 19.
Fondos para obras sociales
Finalmente, según coincidentes versiones periodísticas, la Confederación General del Trabajo consiguió que el gobierno nacional modifique de una “manera más equitativa” la distribución de 4.000 millones de pesos para las obras sociales que había dispuesto a fines de abril la Superintendencia de Servicios de Salud y que fue calificada de “discrecional” por varios sindicalistas.
Fuentes de la central obrera, aseguraron que el titular de la Superintendencia, Eugenio Zanarini, “accedió a replantear la resolución luego de haber recibido una carta de la CGT en la que se planteaban objeciones al criterio con el que se iba a distribuir ese dinero, que surge del Fondo de Redistribución que administra ese organismo y que salda una parte de los 15.000 millones de pesos que el Estado les debe a las obras sociales” en concepto de reintegros por tratamientos de alta complejidad.
El “malestar” de algunos dirigentes gremiales se basó en que el reparto de los 4.000 millones de pesos, “beneficiaba a la obra social de los camioneros en desmedro de otras que pertenecen a sindicatos más grandes o a obras sociales chicas que han crecido porque hicieron acuerdos con prepagas y sólo sirven de ´vehículo´ para que los trabajadores deriven hacia allí sus aportes”.
“Algunas de esas obras sociales que triangulan los aportes fueron las grandes beneficiadas en los últimos dos pagos de la deuda del Fondo de Redistribución en desmedro de entidades que tienen afiliados directos e importantes gastos relacionados con el sostenimiento de empleados, personal médico, pago de medicamentos y clínicas y sanatorios propios. La plata que les dio Zanarini a algunas obras sociales termina beneficiando a las grandes prepagas”, agregaron las fuentes sindicales, las que mencionaron, por ejemplo, el caso de la obra social del Personal Superior de Mercedes Benz que iba a recibir 24.281.387 de pesos, mientras que a la obra social de la UOM, en cambio, le iban a tocar 25.154.100 de pesos, pese a que los metalúrgicos tienen muchísimos más afiliados”.