FABA logró un importante acuerdo con las prepagas médicas

/Fuente: Federación Bioquímica de la Provincia de Buenos Aires /


Se acordó con la totalidad de las empresas del sector que abonen el incremento del 90% del valor de la suba de sus cuotas tal como lo marca la norma vigente, pero con muchas de ellas se llegó a un 92%

Ya se había anunciado en reiteradas oportunidades desde estas mismas páginas que la Federación Bioquímica mantendría a rajatabla su posición de no admitir que ninguna empresa de medicina prepaga reconociera un incremento arancelario menor al 90% del valor que éstas aplican a las subas de las cuotas que perciben de sus afiliados, de acuerdo a la disposición vigente emanada de la cartera sanitaria nacional a través de la Superintendencia de Servicios de Salud.

Y la firmeza con la que venimos sosteniendo nuestra postura ha rendido sus frutos porque, precisamente, con la totalidad de las prepagas médicas se acordaron incrementos arancelarios del 90%. Pero además, con más de la mitad de estas compañías se pactaron valores todavía mayores, de hasta el 92%.

Debe aclararse que la disposición del Ministerio de Salud vigente indica que el incremento arancelario que las prepagas deberán trasladar a sus efectores “no podrá ser menor al 90%” del porcentaje de aumento de las cuotas de los afiliados.

Desde febrero de este año y durante el lapso de un año y medio, según dispuso el gobierno nacional, las prepagas podrán aumentar mensualmente el valor de las cuotas de sus asociados de acuerdo a un índice que elabora el Ministerio de Salud todos los meses.

El incremento de las cuotas de los afiliados correspondiente a agosto es del 8,72%, el mayor en lo que va del año; mientras que la de julio fue del 8,49%, con lo que suba acumulada en los primeros ocho meses del corriente año resulta de 66,16%.

Obras sociales

Con las diversas obras sociales sindicales, la Federación Bioquímica prosigue en forma activa las negociaciones que apuntan a mejorar cada pauta arancelaria en particular, habiéndose logrado anticipos a cuenta de futuras paritarias en los casos de los gremios que todavía no hayan completado o iniciado la correspondiente discusión salarial.

Desde FABA, tal como hemos indicado en anteriores ediciones, apuntamos, como base de mínima a lograr que los distintos gremios reconozcan incrementos arancelarios que sean al menos iguales al porcentaje que negoció en paritaria el sindicato de Sanidad y que es el que marca el nivel de los salarios que debemos abonar a los empleados de nuestros laboratorios.

También hemos dicho que en el caso de las asociaciones gremiales cuyas paritarias hayan resultado inferiores a las de Sanidad, exigimos que actualicen el pago de deudas, en el caso de que las hubiera, y de no existir atrasos, que los pagos de efectúen en tiempo y forma, sin atraso alguno.

A la espera de fondos

Por otra parte, hay que señalar que durante los primeros días de agosto podría efectivizarse una importante transferencia de fondos del presupuesto estatal a las obras sociales. La ayuda, largamente esperada y reclamada por la CGT, se destinaría al Fondo Solidario de Redistribución (FSR).

Esos fondos auxiliarían a un sistema con números en rojo, cuyo desequilibrio financiero y actual es notorio, ya que, por ejemplo, basta puntualizar que el 48% de las obras sociales, que atienden al 62% de los beneficiarios del sistema, no alcanzan a cubrir el PMO aún luego de recibir los subsidios del FSR.

También hay que considerar que las prestaciones por discapacidad han pasado de insumir el 22% de los recursos del FSR en 2016 al 70% actualmente y continúan creciendo.

Las prestaciones de alto costo hace meses que el FSR no puede reintegrarlas.

De acuerdo a coincidentes versiones periodísticas, desde la CGT se considera que “el incremento exponencial del gasto de discapacidad explica una buena parte del problema de desfinanciamiento de las obras sociales, pero también existen otras causas más estructurales. El sistema de obras sociales, de base contributiva, se desfinancia más que nada por la pérdida de poder adquisitivo del salario, especialmente contra los costos de la salud); y por una economía cuyo PBI no crece desde hace más de una década y no crea nuevos empleos privados netos”.

También se remarcó que “asfixiado por el aumento de costos y menores ingresos reales, el sistema demanda medidas de fondo, como una reformulación del régimen de subsidios, replanteo de los regímenes especiales, y mejores sistemas de contralor; y de lo contrario, perderá paulatinamente su carácter contributivo para transformarse en otra actividad que dependa de la asistencia estatal para sobrevivir”.

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