Criopreservación: Una herramienta de la fertilización in vitro

/Fuente:  Federación Bioquímica de la Provincia de Buenos Aires – FABA Informa/


La vitrificación, una técnica de congelamiento utilizada para conservar óvulos y embriones es cada vez más usada en la fertilización in vitro.

Por Ana M. Pertierra

La medicina reproductiva es un área que ha evolucionado significativamente en los últimos años y es un campo multidisciplinario con un gran potencial. El desarrollo de estudios genéticos, análisis genómicos, metabolómicos, bioquímicos especializados y hasta la inteligencia artificial aplicada a las técnicas de la embriología, abren un abanico creciente de posibilidades para optimizar la calidad de los tratamientos de fertilidad.

Día tras día crecen en nuestro país las consultas por tratamientos de fertilización asistida. Las causas: la mujer posterga la maternidad por razones personales y profesionales, la formación de nuevas parejas, la decisión de ser madre sin pareja, la constitución de familias con parejas del mismo sexo, entre otras. Pero sobre todo porque la legislación argentina garantiza derechos con la cobertura por parte de la seguridad social de estos costosísimos tratamientos de fertilidad.

FABAinforma entrevistó a la Dra. María Pía Zgrablich, médica especialista en Medicina Reproductiva y Directora de GESTAR, un Centro acreditado de Reproducción asistida creado hace 21 años, con sedes en CABA, La Plata y Junín, provincia de Buenos Aires.

La especialista marcó como un punto de inflexión la promulgación en el país de la ley 26.862 en junio de 2013. Esta normativa argentina de fertilización humana médicamente asistida establece que toda persona mayor de edad, cualquiera sea su orientación sexual o estado civil, tenga obra social, prepaga o se atienda en el sistema público de salud, puede acceder de forma gratuita e igualitaria a las técnicas y procedimientos realizados con asistencia médica para lograr el embarazo.

“Antes solo hacíamos tratamientos privados, a partir de la ley, el aumento de los tratamientos de FIV tuvo un crecimiento exponencial”, sostuvo Zgrablich.

Según la especialista, la ley tuvo sus beneficios y otorga derechos, pero para un país como el nuestro es muy difícil cumplir una cobertura total de este tipo de tratamientos tan costosos y en algunos casos la cobertura es parcial y puede ir en detrimento de la calidad. Y además –agrega– todavía hay un vacío legal respecto al tratamiento de los embriones congelados.

En cuanto a los altos costos , la médica explicó: “ Los tratamientos son muy caros porque requieren la infraestructura necesaria, equipamiento especial, insumos importados y de un equipo de trabajo altamente especializado, ginecólogos, andrólogos, endocrinólogos, y los especialistas del laboratorio, un grupo de profesionales muy capacitado y calificado. La tecnología de un laboratorio para generar un embrión es cada vez más compleja”.

El óvulo: la célula estrella

Si bien las causas por las cuales una pareja no logra un embarazo pueden ser femeninas, masculinas y otras sin causa aparente, la edad del óvulo de la mujer es determinante de la calidad del embrión. “No es lo mismo el óvulo de una mujer de 20 años que el de una de 30 años o de 40 años. Cada vez se retrasa más la edad de la mujer en la búsqueda de ser madre ya sea por razones laborales, de realización personal, entre otras pero, esa decisión va en detrimento de su fertilidad”, señaló Zgrablich.

La biología tiene sus ciclos y según la especialista, a medida que pasa el tiempo y corre el reloj biológico de la mujer hay más alteraciones genéticas en sus óvulos.

“Por lo general las pacientes que consultan acá son mayores de 37 años, un promedio entre 37 y 38 años, salvo que sepan con antelación que tienen alguna enfermedad. Estudiarlas demora alrededor de 5 meses, asi que recién después de los 6 meses de la primera consulta pueden iniciar el tratamiento”, explica.

¿Cuándo es el momento óptimo para consultar? Según Zgrablich, luego de un año de búsqueda sin ningún método anticonceptivo y con relaciones frecuentes, de al menos 2 o 3 veces por semana. Pero si la mujer tiene más de 35 a 36 años, luego de 6 meses de búsqueda se puede consultar. Si la mujer es mayor hay que consultar antes.

Ovodonación: una demanda creciente

Para los especialistas, los tratamientos con donación de óvulos son muy efectivos y muestran excelentes resultados de embarazo. Están diseñados para mujeres que no producen óvulos o los producen de mala calidad.

La donación de óvulos es un acto anónimo y altruista por el cual las donantes reciben un «reconocimiento económico» que pretende compensar las incomodidades y el lucro cesante. “La convocatoria de donantes se hace a través de las redes sociales y del `boca a boca´ pero el óvulo es un insumo escaso”, señaló la especialista. Y –agregó– nosotros tenemos lista de espera y en muchos casos las parejas tienen que esperar entre 6 meses y dos años para obtener óvulos donantes. Esta limitación se debe a que en muchos casos las candidatas, luego de cumplir con un protocolo que incluye una evaluación sicológica, ginecológica, endocrinológica, genética, infectológica, pueden arrepentirse de donar y son meses y recursos que se pierden.

Mientras que en el caso de ser necesaria la donación de semen –sostuvo– el procedimiento es mucho más sencillo y accesible porque existen bancos.

“De todos los tratamientos de fertilización asistida, el mayor porcentaje es el que requiere la ovodonación”, comenta Zgrablich. ¿Las causas?: las mujeres demoran la maternidad o bien vuelven a formar otra pareja y desean tener un hijo con su nueva pareja y ya no tienen óvulos eficientes. También hay muchísimos consultas de parejas del mismo sexo que quieren tener un hijo; para una pareja de mujeres es mucho más sencillo para los hombres requieren de subrogación de útero pero esta posibilidad no está contemplada en la ley. También hay situaciones de mujer sola sin pareja que quiere ser madre.

Vitrificación de ovocitos

Se trata de un congelamiento rápido, que permite la transformación de líquido a sólido de forma instantánea, de modo que evita la formación de cristales de hielo que pueden dañar al óvulo. El almacenamiento de los óvulos se realiza en termos con nitrógeno líquido a -196 º C y pueden utilizarse cuando la paciente lo desee. “Con ésta técnica se recuperan intactos más del 90% de los óvulos al descongelar”, explica la médica. El procedimiento se realiza tras una estimulación ovárica para obtener el mayor número de folículos y posterior aspiración folicular bajo guía ecográfica.

Es una técnica muy útil para mujeres con cáncer que deben ser sometidas a quimioterapia o radioterapia, que muy probablemente se curarán pero quedarán con problemas de fertilidad; o para mujeres que deciden demorar la maternidad por cuestiones profesionales.

“Este procedimiento no lo cubre la ley cuando es una decisión voluntaria o por propia elección, pero sí cuando está indicada antes de un tratamiento oncológico”, comenta la especialista. Y – agrega– muchas mujeres que no quieren quedar embarazadas hacen una vitrificación por elección, de forma particular y deben mantener la congelación en nitrógeno líquido hasta que decidan usar es esos óvulos.

“Todo lo que respecta a la medicina reproductiva tiene un gran componente ético y muchos temas requieren de reuniones y debates en Comités específicos”, señala Zgrablich y –añade– “es una profesión muy gratificante, por todas las posibilidades y soluciones que ofrece para ayudar a las parejas. Es toda una magia generar un embrión in vitro, colocarlo en el fondo del útero, que se implante y generar una vida nueva. Un desafío de la ciencia a la naturaleza”.

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