/Fuente: Federación Bioquímica de la Provincia de Buenos Aires – FABA Informa/
Es el tercer cáncer más frecuente y la segunda causa de muerte a nivel mundial. A lo largo de los últimos 20 años aumentaron los casos de CCR en adultos jóvenes. Los especialistas lo atribuye a causas multifactoriales y proponen estrategias de prevención.

El carcinoma colónico es una de las formas más comunes de cáncer a nivel mundial. Es el tercero en frecuencia y es la segunda causa de muerte por cáncer en el mundo. Su incidencia, hasta ahora, estaba prácticamente circunscripta a adultos mayores. Es por eso que llama la atención que, aunque disminuyeran los porcentajes totales, hayan aumentado los casos en menores de 50 años en los EE.UU. a lo largo de los últimos 20 años. Entre 1999 y 2020 la tasa de cáncer colorrectal aumentó un 500% entre los niños de 10 a 14 años, un 333% entre los adolescentes de 15 a 19 años y un 185% entre los adultos jóvenes de 20 a 24 años. A nivel mundial, por otra parte, la incidencia en personas jóvenes aumentó especialmente en menores de 30 años (1).
Las causas probablemente sean multifactoriales. Se han observado varios aspectos destacables entre las personas con cáncer colorrectal de inicio temprano: los pacientes más jóvenes suelen ser diagnosticados en estadios más avanzados de la enfermedad por no realizarse exámenes para detectar más precozmente las lesiones; el aumento del sedentarismo y de la obesidad entre los jóvenes podrían ser también factores que favorezcan el desarrollo de tumores (2) (3). Parece ser que, además, los factores genéticos que predisponen al cáncer, por lo general, se ponen de manifiesto tempranamente. Sin embargo, el síndrome de Lynch, que es la causa hereditaria más común de cáncer colónico, en sí mismo, no podría explicar este aumento de los casos de cáncer colorrectal de inicio temprano (1).
Las tasas de sobrevida entre los pacientes más jóvenes con cáncer colorrectal metastásico de aparición temprana son similares a las de los pacientes mayores, a pesar de que los más jóvenes tienen, por lo general, menos comorbilidades, se someten a una terapia más intensiva y experimentan menos efectos secundarios por causa del tratamiento. Ésta es la razón por la que Giannakis y Ng afirmaron que se requeriría de un enfoque multidisciplinario para ampliar la comprensión de este problema (1).
Factores de riesgo
Los factores de riesgo incluyen antecedentes familiares de enfermedad inflamatoria intestinal o cáncer colorrectal. Entre los factores de riesgo modificables se pueden citar la obesidad, el consumo de tabaco, el consumo de alcohol y hábitos dietéticos, como el bajo consumo de fibra, el consumo de carnes procesadas o bebidas azucaradas y una dieta rica en grasas.
El estilo de vida sedentario, el uso de antibióticos y los aditivos alimentarios podrían contribuir también al desarrollo de cáncer colorrectal, aunque no fueron fehacientemente establecidos como factores de riesgo.
Los síntomas más comunes del cáncer colorrectal de aparición temprana son el estreñimiento o la diarrea, el dolor abdominal, el sangrado rectal y los signos de anemia por deficiencia de hierro.
La bacteriemia con o sin endocarditis por bacterias del grupo Streptococcus. bovis (EGSB), especialmente Streptococcus gallolyticus subsp. gallolyticus, es un reflejo de la invasión tisular de estas bacterias que suelen encontrarse como colonizantes en el intestino y que han sido asociadas a la generación del cáncer de colon (4) (5). Incluso, la aparición del cáncer puede ocurrir años más tarde del episodio de bacteriemia por EGSB (5). Éste ha sido un signo de alarma que indujo a la exploración del colon desde la década de los 70.
Llama la atención que haya un aumento de casos de Ca de colon en menores de 20 años ya que se observa una ausencia prácticamente total de Streptococcus gallolyticus subsp. gallolyticus asociados a infecciones de cualquier tipo.
Pruebas de diagnóstico
Los estadios iniciales del cáncer colorrectal suelen ser asintomáticos por ello normalmente, se diagnostica en estadios avanzados de la enfermedad, en los cuales las posibilidades de curación son menores. Existe una serie de exámenes y pruebas que se utilizan para diagnosticar el cáncer colorectal. Además de los antecedentes personales y familiares del paciente y del examen médico, es importante realizar pruebas de laboratorio sencillas también a los menores de 50 años.
Un análisis de sangre oculta en material fecal es una prueba de screening que se realiza para saber si existe sangrado imperceptible proveniente de los intestinos. Las pruebas inmunoquímicas fecales (PIF o FIT, por sus siglas en inglés) resultan ser mejores para detectar la hemoglobina oculta en las heces. porque lo hacen de una forma cuantitativa y permiten seleccionar un punto de corte óptimo para cada población específica (6). En mayores de 50 años, la concentración de hemoglobina fecal depende de la gravedad de las lesiones colorrectales y es mayor en los pacientes con adenomas de alto riesgo o cáncer de colon que en aquellos con exámenes normales o con adenomas de bajo riesgo (6).
Controles de laboratorio
Un análisis de sangre permite conocer el estado general del paciente y detectar los niveles sanguíneos de marcadores tumorales. Los marcadores tumorales más utilizados para detectar el cáncer colorrectal son el CEA y el CA 19-9.
Ni los marcadores ni los estudios en materia fecal son 100% sensibles y específicos, pero pueden alertar acerca de un posible cáncer de colon. Obviamente, la colonoscopía es la prueba principal para detectar el cáncer colorrectal. Además permite obtener biopsias y resecar pólipos. Es una prueba de bajo riesgo, que no es dolorosa, aunque la preparación previa puede originar algunas molestias. El número de casos de cáncer colorrectal entre niños y adolescentes no parece ser lo suficientemente elevado como para sugerir una realización generalizada de la colonoscopía, pero se debería evaluar la necesidad de efectuarla en los casos particulares de aquellas personas que presenten factores de riesgo o pruebas de laboratorio positivas.
En la Argentina se publicaron las cifras de mortalidad asociada a cáncer de colon en 2021, según edad, y se ve como éstas no son despreciables, especialmente en la franja etaria de 40 a 50 años: 11,8/100 000 habitantes, con un total de 627 defunciones en menores de 50 años (7). Sería importante saber si en nuestro país, al igual que en otras partes del mundo, la incidencia de cáncer colorectal se encuentra en aumento en niños y adultos jóvenes para diseñar políticas de prevención adecuadas.
Referencias bibliográficas
- Giannakis M, Ng K. A common cancer at an uncommon age. Science. 17 Mar 2023; 379 (6637):1088-90.
- Liu PH, Wu K, Ng K, Zauber AG, Nguyen LH, Song M, et al. Association of obesity with risk of early-onset colorectal cancer among women. JAMA Oncol 2019 Jan 1; 5 (1): 37-44. Fe de erratas: JAMA Oncol 2019 Apr 1; 5 (4): 579.
- Nguyen LH, Liu PH, Zheng X, Keum N, Zong X, Li X, et al. Sedentary behaviors, TV viewing time, and risk of young-onset colorectal cancer. JNCI Cancer Spectr 2018 Nov; 2 (4): pky073.
- Leport C, Bure A, Leport J, Vilde JL. Incidence of colonic lesions in Streptococcus bovis and enterococcal endocarditis. Lancet. 1997; i: 748.
- Taddese R, Roelofs R, Draper D, Wu X, Wu S, Swinkels DW, et al. Streptococcus gallolyticus increases expression and activity of aryl hydrocarbon receptor-dependent CYP1 biotransformation capacity in colorectal epithelial cells. Front Cell Infect Microbiol 2021 Oct 27; 11: 740704.
- Augé JM, Pellise M, Escudero JM, Hernández C, Andreu M, Grau J, et al. Risk stratification for advanced colorectal neoplasia according to fecal hemoglobin concentration in a colorectal cancer screening program. Gastroenterology 2014 Sep; 147 (3): 628-36.e1.
- Ministerio de Salud de la Nación. Instituto Nacional del Cáncer. Mortalidad en cáncer colorrectal. Disponible en: https://www.argentina.gob.ar/salud/instituto-nacional-del-cancer/estadisticas/mor (fecha de acceso 19 de mayo de 2024)