/Fuente: Federación Bioquímica de la Provincia de Buenos Aires – FABA Informa/

La OMS lo declaró una emergencia de salud pública de importancia internacional ante la aparición y rápida propagación de una nueva cepa del virus.
El 14 de agosto de 2024, el Director General de la OMS, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, declaró que el incremento del mpox en la República Democrática del Congo (RDC) y en un número creciente de países de África, constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII) bajo el marco del Reglamento Sanitario Internacional (2005) (RSI). La aparición y rápida propagación de la nueva cepa del virus del clado 1b en la RDC, su detección en países vecinos y la posibilidad de que siga propagándose dentro de África y fuera del continente, fueron factores importantes para la declaración de la ESPII.
Esta es la segunda determinación de ESPII relacionada con el mpox en los últimos dos años. En julio de 2022, un brote multinacional de mpox fue declarado ESPII debido a una rápida propagación que se extendió rápidamente en una serie de países donde el virus no se había detectado antes. Esta ESPII se declaró finalizada en mayo de 2023 tras un descenso sostenido de los casos globales.
Viruela símica
La Mpox es una enfermedad viral causada por el virus de la viruela símica, una especie del género Orthopoxvirus. Existen dos clados diferentes: clado I y clado II.
Los síntomas incluyen fiebre, dolor de cabeza intenso, dolores musculares, dolor de espalda, falta de energía, ganglios linfáticos inflamados y erupción cutánea o lesiones en las mucosas. La erupción tiende a concentrarse en la cara, las palmas de las manos y las plantas de los pies, pero también puede encontrarse en la boca, la región anogenital y los ojos. Los síntomas suelen durar entre 2 y 4 semanas y desaparecen por sí solos sin tratamiento.
La transmisión puede producirse por contacto estrecho con secreciones infectadas de las vías respiratorias o lesiones cutáneas de una persona infectada, o con objetos contaminados recientemente con los fluidos del paciente o materiales de la lesión. No existe un tratamiento específico para la enfermedad
Situacion epidemiológica
En una alerta epidemiológica publicada el pasado 8 de agosto, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha llamado a los países de las Américas a fortalecer la vigilancia, incluida la detección en laboratorio y la secuenciación genómica de los casos confirmados, tras la identificación de una nueva variante del virus mpox, Clado I (Clado Ib), en la Región de África Subsahariana. Si bien la nueva variante no ha sido reportada en las Américas, los países deben permanecer alertas ante posibles casos importados.
La nueva variante se asocia a una transmisión sostenida, así como a la aparición de casos en un rango más amplio de grupos de edad que durante brotes anteriores, incluidos los niños. Se estima que surgió en la República Democrática del Congo en septiembre de 2023 y se asocia a un aumento significativo de casos en el país.
Desde principios de 2024 (hasta el 26 de julio de 2024), el Ministerio de Salud de la República Democrática del Congo ha notificado 14.479 casos de mpox y 455 muertes. Según el informe, “el número de casos notificados en los primeros seis meses de este año coincide con el número notificado en todo el año pasado”. Los niños menores de 15 años representaron el 66% de los casos y el 82% de las muertes.
También se han notificado casos de la nueva variante en Ruanda, Uganda y Kenia. También se están realizando pruebas en Burundi para determinar si los casos notificados en ese país también se deben a la nueva variante.
En Europa
El Centro Europeo de Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) considera que el riesgo por mpox en Europa es “bajo”. En una nueva evaluación publicada el viernes 16 de agosto, el organismo considera que la probabilidad de infección continúa siendo “muy baja” para la mayoría de la población.
El jueves 15/8, Suecia anunció el primer caso fuera de África de la nueva variante que preocupa a las autoridades sanitarias, que es aparentemente más contagiosa y puede que más letal, algo que tendrá que confirmarse. La persona infectada había estado de viaje en África, donde se contagió.
El ECDC asegura que incluso en los viajes a las zonas afectadas el riesgo es bajo si no se tiene contacto con las comunidades donde circula el virus. “La probabilidad de infección con el clado 1 [la nueva variante] del virus mpox para los contactos cercanos de casos posibles o confirmados importados es alta, aunque se espera que la gravedad de la enfermedad sea baja. Sin embargo, en este mismo grupo, la gravedad de la enfermedad se considera moderada entre aquellos con condiciones subyacentes, especialmente en personas inmunodeprimidas. En general, el riesgo para estas poblaciones es moderado y alto, respectivamente”, señala el comunicado.
No se conoce hasta ahora que haya habido transmisión en Europa de esta nueva variante, el clado 1b. Sí se mantienen, aunque a muy baja intensidad, los contagios de la variante que generó la alerta sanitaria en 2022, el clado 2. España, uno de los países más afectados del mundo, ha registrado desde entonces 8.104 casos. La gran mayoría de ellos (7.521) se produjeron ese mismo año. En 2024 hasta el día 8 de agosto se han notificado a la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE) un total de 264 casos de mpox, la mayoría de los casos en hombres con una mediana de edad de 37 años y nacidos en España.
En las Américas
Si bien no se han reportado casos de la nueva variante en las Américas, la OPS recomienda que los países de las Américas permanezcan atentos ante la posibilidad de introducción en la región.
En las Américas, 31 países y territorios notificaron 62.752 casos de mpox entre 2022 y el 1 de julio de 2024, incluidas 141 muertes. Hasta la fecha, solo se ha detectado el clado II en la región. La mayoría de los casos se identificaron a través de servicios de atención a pacientes con VIH, servicios de salud sexual o centros de atención primaria de salud y afectaron principalmente, aunque no exclusivamente, a hombres que tienen sexo con hombres. La alerta epidemiológica insta a las autoridades sanitarias de los países a “continuar la vigilancia basada en pruebas de laboratorio y la notificación oportuna de casos confirmados y probables”. La vigilancia genómica también es clave para determinar los clados circulantes y su evolución.
En la alerta, la OPS recuerda que los esfuerzos deben centrarse en la detección y el diagnóstico tempranos, el aislamiento y el rastreo de contactos. También recomienda la difusión de mensajes de salud pública para informar y educar a las poblaciones destinatarias, incluido el personal de salud y las poblaciones con mayor prevalencia de VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS),principalmente, aunque no exclusivamente, los hombres que tienen sexo con hombres, para mejorar el reconocimiento temprano de los signos y síntomas.
Desde el 1° de enero de 2022 hasta el 2 de agosto de 2024, se han registrado 99.176 casos de viruela del simio confirmados por laboratorio en 116 países/territorios/áreas y 208 muertes distribuidas en las seis Regiones de la OMS. A partir de junio del 2024 el número de casos mensuales en el mundo disminuyó un 3% respecto del mes anterior. La mayoría de los casos del mes fueron reportados por la Región de África (60,7%) y Región de las Américas (18,7%). El 80,5% de los casos acumulados se concentra en 10 países: Estados Unidos, Brasil, España, Francia, Colombia, México, Reino Unido, Perú, Alemania y República Democrática del Congo.
En el último mes 26 países reportaron casos y 16 registraron aumentos en el número mensual de casos. El 96,4% de los casos con datos disponibles son de sexo masculino, la mediana de edad es de 34 años. Los hombres de entre 18 y 44 años siguen viéndose afectados de manera desproporcionada por este brote, ya que representan el 79,4% de los casos notificados. De los casos con datos sobre la edad, el 1,3% se encuentran entre los 0 y 17 años, de los cuales el 0,4% poseen edades entre 0 y 4 años. Entre los casos con orientación sexual reportados, el 85,8% (30.514/35.550) se identificaron como hombres que tienen relaciones sexuales con hombres. De todos los tipos probables de transmisión, los encuentros sexuales fueron la vía más frecuentemente reportada, con 19.102 de 22.801 (83,8%) de todos los eventos. El 51,9% (18.628/35.861) corresponden a casos VIH positivos .
El entorno de exposición más frecuente reportado es el de fiestas con contactos sexuales (registrado en el 66,7% de los casos con datos para este indicador).
El 23 de julio de 2022, el Director General de la OMS determinó que el brote de mpox en varios países constituía una emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII). El número de casos notificados a nivel mundial alcanzó su punto máximo en agosto de 2022 y comenzó a disminuir de manera constante hasta abril de 2023. El 11 de mayo de 2023, tras una reducción significativa de la propagación mundial, el Director General determinó que el evento ya no constituía una ESPII.
El Mpox sigue siendo un problema de salud pública mundial, con casos y brotes aun notificándose en todo el mundo. En junio de 2024, 26 países notificaron más de 930 casos y 4 muertes a nivel mundial.
Situación en Argentina
Según el Boletín Epidemiológico Nacional N° 716, SE 31 2024 del Ministerio de Salud de la República Argentina
- Desde la SE1 a la 31 de 2024 se confirmaron 5 casos en Argentina de un total de 39 casos notificados (24 casos fueron descartados y 10 permanecen en estudio).
- No se registraron en el presente año casos fallecidos.
- En las últimas 4 semanas se confirmaron 3 casos, correspondientes a las SE 30 y 31.
- La mediana de edad de los casos confirmados es de 34 años con un mínimo de 23 años y un máximo de 38 años.
- De los 5 casos confirmados, 4 corresponden a personas de sexo legal masculino.
- Los casos tienen residencia en las provincias de Buenos Aires (1), Ciudad Autónoma de Buenos Aires (2), Santa Fe (1) y Río Negro (1).
En Argentina, el primer caso confirmado se registró en la SE 21 de 2022. Durante ese año se confirmaron 1025 casos, de los cuales dos fallecieron. En el año 2023, el total de casos confirmados fue de 124, registrándose el último caso en la SE 52.
Durante el año 2024 no se habían registrado casos confirmados hasta la SE 27. Desde entonces se confirmaron 5. De ellos, tres registran antecedentes de viaje o contacto con viajeros, un caso no presenta antecedentes de viaje ni contacto con viajeros, mientras que el último se encuentra en investigación epidemiológica.
Los casos confirmados se caracterizan principalmente por la presencia de exantemas vesiculares en diferentes localizaciones (incluyendo genitales, perianales, manos y torso), fiebre y mialgias.
Recomendaciones para los equipos de salud
Actualmente la principal medida de salud pública para interrumpir la transmisión de la enfermedad es la identificación efectiva de casos, implementando medidas de aislamiento, y el rastreo de contactos para su seguimiento y eventual aislamiento en caso de desarrollar síntomas.
Una vigilancia epidemiológica sensible y de calidad es indispensable para lograrlo. Los equipos de salud de todo el país deben estar preparados para sospechar la enfermedad, asistir de manera adecuada a las personas afectadas -incluyendo las medidas de protección del personal de salud-, recabar la información necesaria para caracterizar epidemiológicamente los casos e implementar las medidas de aislamiento y rastreo de contactos de forma inmediata (ante la sospecha). Es importante tener en cuenta que una vigilancia sensible incluye facilitar la accesibilidad de la población a la atención oportuna y de calidad, minimizando todas las posibles barreras de acceso – incluyendo y fundamentalmente las que puedan relacionarse con cualquier tipo de discriminación o estigma relacionado con la enfermedad.
En vistas de la información acerca de casos de transmisión sexual del Clado I en la República Democrática del Congo, resulta de importancia indagar en los casos sospechosos acerca de antecedente de viaje a este país o contacto con personas con dicho antecedente.
Vigilancia
Las principales medidas de salud pública para el control consisten en la detección temprana de los casos, el aislamiento y la atención de los mismos, así como la identificación y seguimiento de contactos. Una vigilancia epidemiológica sensible y de calidad es indispensable para lograrlo. Los equipos de salud de todo el país deben estar preparados para sospechar la enfermedad, asistir de manera adecuada a las personas afectadas -incluyendo las medidas de protección del personal de salud-, recabar la información necesaria para caracterizar epidemiológicamente los casos e implementar las medidas de aislamiento y rastreo de contactos de forma inmediata (ante la sospecha).