/Fuente: Federación Bioquímica de la Provincia de Buenos Aires/
Continúa el corte de cuenta corriente con IOSFA por el mantenimiento del atraso de pagos.
De la misma forma en que viene sucediendo casi desde principios del año en curso, la Federación Bioquímica viene sosteniendo acuerdos prestacionales con los agentes financiadores del sistema de salud de forma satisfactoria.
Las empresas de medicina prepaga, en su gran mayoría, prosiguen trasladando a los profesionales del laboratorio incrementos arancelarios con los mismos porcentajes de las mensualidades que perciben de sus afiliados.

Hugo Magonza, titular de la Unión Argentina de Salud
Por otra parte, con las obras sociales gremiales, cuyos fondos se conforman con los aportes de los trabajadores y de los empleadores de éstos, se siguen celebrando acuerdos arancelarios en función de las posibilidades a las que accede cada sindicato según los resultados de sus respectivas negociaciones paritarias, pero siempre sobre una establecida por la Federación Bioquímica.
Con el del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA), lamentablemente debemos señalar que continúa el corte de cuenta corriente dispuesto por FABA a fines de septiembre último en virtud del atraso en los pagos en los que volvió a incurrir esta mutual, una de las numéricamente más importantes del país.
Recordemos que en mayo de este año la Federación Bioquímica, ante el marcado atraso en los pagos de IOSFA, había tomado la misma medida, pero en esa ocasión, se reanudó la normalidad de la atención por haberse llegado a un acuerdo con las autoridades del Instituto.
Como ya señaláramos en la anterior entrega de FABAInforma, a los afiliados del Instituto castrense se les prosiguen cobrando las prestaciones de acuerdo a los mismos valores determinados en el convenio con la obra social más el valor del Acto Profesional Bioquímico, otorgándose en el laboratorio los correspondientes recibos para que gestionen el respectivo reintegro.
A mediados de octubre, esta mutual dio publicidad a un comunicado en el que expresó que “el Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad desmiente de manera enfática la privatización y la tercerización de la Obra Social, ante la difusión en redes sociales y otros medios de comunicación de información tergiversada, falsa y malintencionada”.
Fondos para obras sociales
Por otra parte, pocos días antes de las elecciones del 26 de octubre, el gobierno a través del Ministerio de Salud llegó a un acuerdo con las autoridades de la CGT para iniciar el pago de una deuda millonaria reclamada por las obras sociales sindicales, las que el viernes 17 de octubre comenzaron a recibir la aprobación por parte de la Superintendencia de Servicios de Salud de los expedientes adeudados por el organismo, para la distribución de 62.000 millones de pesos que en tres cuotas durante los tres últimos meses de este año.
“Cada vez más familias dejan de pagar la prepaga y vuelven a las obras sociales o al hospital público”, señalo, Hugo Magonza, titular de la Unión Argentina de Salud
Una fuente sindical señaló que “la decisión de pago está, pero no está claro cuál es la fuente de financiamiento que definió el gobierno”, aunque señaló la posibilidad de que esos fondos provengan “de una partida del área de Salud de 148.000 millones de pesos sin destino específico que se incluyó en el último presupuesto aprobado por el Congreso durante la presidencia de Alberto Fernández, de la que quedaron sin ejecutarse unos 70.000 millones”.
Otra fuente gremial, no alineada con la conducción de la Confederación General del Trabajo, aseguró que “la noticia generó en muchos ámbitos gremiales una gran sorpresa por la fecha del anuncio, porque más que nada se negoció cómo se pagaban, pero la decisión del pago ya estaba tomada por el gobierno desde hace un tiempo”.
La crisis del Sistema
En otro orden, la progresiva crisis del sistema sanitario argentino, advertida desde la Federación Bioquímica en forma reiterada y permanente, arrojó un nuevo e inquietante dato de acuerdo al cual, “cada vez más familias dejan de pagar la prepaga y vuelven a las obras sociales o al hospital público”, según aseveró el titular de la Unión Argentina de Salud (UAS), Hugo Magonza, quien consideró “el fenómeno refleja la pérdida de poder adquisitivo de los sectores medios y podría derivar en un colapso del sistema sanitario”.
Magonza también señaló que “uno de los factores más determinantes en el incremento de los costos es el peso creciente de los medicamentos, que en pocos años pasó de representar menos del 20% del gasto total a superar el 40%. Ya hay gente del Gobierno trabajando en eso”, afirmó, en referencia a posibles medidas oficiales para abordar el problema.
“Es difícil hacer un análisis en una situación tan dinámica, con todas las variables en movimiento. Durante muchos años se sancionaron leyes que subían la vara de las prestaciones, pero lamentablemente, una de las consecuencias fue que los (agentes financiadores) más chicos no alcanzaron esa vara y fueron quedando en el camino”, explicó.
“El fenómeno de concentración es una consecuencia no deseada de esas medidas”, agregó el dirigente, al señalar que la mayor regulación y las exigencias crecientes impactaron en la supervivencia de las prestadoras de menor escala. El fenómeno de concentración es una consecuencia no deseada de esas medidas”, agregó.
En el mismo sentido, Magonza aseveró que “los aumentos de las cuotas aplicados por las prepagas en los últimos dos años estuvieron por debajo de la inflación y muy por debajo de la evolución del dólar, lo que deterioró la estructura financiera de muchas empresas del sector.