/Fuente: Federación Bioquímica de la Provincia de Buenos Aires – FABAInforma/


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Por Horacio A. Micucci *
| La epidemiología no sólo es una ciencia compleja, sino que además sus datos reflejan esa complejidad, ya que en parte provienen de la medicina clínica, en parte del laboratorio y en gran medida de la comunidad humana que trate. Milton Terris. La revolución epidemiológica y la medicina social. México: Siglo XXI; 1980.“La medicina es una ciencia social y la política no es más que medicina en gran escala”. “¿No vemos que las epidemias señalan siempre las deficiencias de la sociedad?” … “Uno puede señalar las condiciones atmosféricas, los cambios cósmicos generales y similares, pero ninguno puede causar epidemias por sí mismo. Las producen sólo donde, debido a la situación social, la gente ha vivido por largo tiempo en condiciones anormales” Rudolf Virchow (1821–1902) |
Introducción
Más de una vez, se ha insistido en la necesidad del desarrollo de Sistemas de Información en Salud (SIS) que, además, constituyen un eje estratégico recomendado por la OMS. Dichos sistemas se sostienen en bases conceptuales provenientes de la Epidemiología y la Medicina Social. Rudolf Ludwig Carl Virchow, reconocido por su contribución a la patología celular, estableció además vínculos estructurales entre organización social y procesos salud–enfermedad, constituyéndose en un antecedente fundamental para los SIS modernos. Sus ideas y su práctica son ineludibles para la creación de Sistemas de Información en Salud, como el Observatorio Bioquímico de la Salud (OBIOS – FBA) y el Observatorio Bioquímico Argentino (OBA INFIBIOC- UBA FBA). En efecto, estos sistemas necesitan información médica y no médica, para poder procesar la información, no sólo considerando el lugar geográfico de donde procede sino también la ubicación socioeconómica de las personas. Por eso la Medicina Social y la Epidemiología son pilares de sostén necesarios. Se intenta recuperar someramente el pensamiento de Virchow, articulando su legado cito-patológico con su compromiso social y su papel fundacional de la Medicina Social, claves para el desarrollo de bases de datos sanitarios y ambientales.
Virchow: el fundador de la patología celular moderna
Virchow nació en 1821 en Schilwelbein (Pomerania). Se formó en Berlín, donde más tarde enseñaría anatomía y patología, y ejerció también la docencia en la Universidad de Würzburg hasta 1856. Entre sus obras, se destaca su tratado Die Cellularpathologie (1858), donde sistematiza la teoría celular aplicándola al estudio de la enfermedad.
Sus principales aportes científicos incluyen:
- La reformulación de la teoría celular de Schleiden y Schwann. Popularizó la afirmación de que “toda célula proviene de otra célula” (omnis cellula e cellula).
- La descripción de procesos patológicos fundamentales como la trombosis, la embolia y las alteraciones en las series hematológicas.
- La caracterización de la leucemia, término que él introduce y distingue clínicamente.
Virchow sentó las bases de la anatomía patológica moderna con un enfoque integral: la enfermedad como proceso celular que se inscribe en un organismo que, a su vez, está inserto en un medio social.
Virchow: padre de la Medicina Social
A diferencia del modelo biomédico tradicional, que tiende a separar lo sanitario de lo social, Virchow se asumía como un “médico ciudadano”. Su postura nace en el contexto de la Revolución Alemana de 1848, proceso paralelo a la Revolución Francesa del mismo año, donde participó activamente como médico, periodista y dirigente democrático.
Sostenía que:
- La enfermedad tiene relación, además de los aspectos biológicos, con las condiciones de vida.
- Las epidemias son indicadores de fallas estructurales de la organización social.
- El médico debe intervenir, por lo tanto, no solo en la clínica sino también en lo social, la educación, el urbanismo y la legislación.
Su visión anticipa conceptos claves de la epidemiología actual.
La investigación sobre la epidemia de tifus en la Alta Silesia (1847–1848)
Este episodio constituye la piedra angular de su pensamiento político- sanitario. Su investigación reveló que el tifus era consecuencia, en última instancia, de pobreza, explotación feudal y abandono estatal. Propuso que la solución debía ser sociopolítica antes que biomédica, anticipando el enfoque de determinación social del proceso salud-enfermedad.
En 1847, el gobierno prusiano envió a Virchow a investigar una epidemia devastadora de tifus en la Alta Silesia, una región rural empobrecida, de población mayoritariamente polaca. Sus conclusiones fueron extraordinarias para la época:
- El tifus no era consecuencia del clima ni del azar biológico.
- Era producto directo de pobreza, la explotación feudal, el analfabetismo y el abandono estatal. Por lo tanto, era necesario integrar lo sanitario y lo sociopolítico.
Mucho antes de las declaraciones de Alma-Ata (1978), Virchow, como conclusión de su investigación, enunciaba los prerrequisitos para la salud: educación, vivienda, ingreso, democracia, justicia social.
La Reforma Médica y el nacimiento programático de la Medicina Social
El 10 de julio de 1848 Virchow fundó, junto con Rudolf Leubuscher, la revista Die Medizinische Reform (La Reforma Médica). Desde allí desarrolló principios radicales para la época:
- La medicina debía intervenir sobre las causas sociales de la enfermedad.
- Ninguna explicación puramente biológica puede dar cuenta de una epidemia.
- Los determinantes sociales son condición necesaria para que los agentes microbianos provoquen enfermedad.
Sus ideas prefiguran la teoría ecológica de la enfermedad y la epidemiología del siglo XX.
Causas sociales y causas biológicas: una relación indisoluble
Durante la segunda mitad del siglo XIX, el descubrimiento de microorganismos llevó a algunos a creer que la medicina había encontrado explicaciones suficientes para todas las enfermedades. Virchow se opuso con firmeza a esta visión reduccionista.
Su postura se anticipó al pensamiento del argentino Salvador Mazza, quien vinculó el Mal de Chagas a las condiciones de vivienda, y a la del estadounidense Milton Terris, quien señaló que el cólera en la India era resultado de siglos de pobreza y dominación colonial. Este último expresó: “La causa del cólera en la India no es el vibrio, sino la historia económica y social que lo hace posible”. El pensamiento de Virchow se proyectó en muchas formulaciones posteriores.
La medicina contemporánea tiende, muchas veces, a disociar: la excelencia científica y la responsabilidad sociopolítica. El legado de Rudolf Virchow señala la necesidad de considerar a los determinantes sociopolíticos de la salud, además de las causas biológicas, sanitarias, ambientales, entre otras.
Virchow y Carrillo: dos tradiciones que convergen
Los paralelos entre Rudolf Virchow y Ramón Carrillo son claros:
Escribió Virchow: “El Estado democrático desea que todos sus ciudadanos disfruten del bienestar… La salud y la educación son las condiciones del bienestar”. Por su parte afirmaba Carrillo 100 años después: “De nada sirve curar un enfermo si las causas que enferman a miles siguen actuando”. Ambos entendían la salud como producto social y, por ende, a la medicina como una ciencia que no se debe reducir a lo biológico.
Conclusión
La figura de Rudolf Virchow sintetiza dos dimensiones que la medicina contemporánea tiende, muchas veces, a disociar: la excelencia científica y la responsabilidad sociopolítica. Su legado señala la necesidad de considerar a los determinantes sociopolíticos de la salud, además de las causas biológicas, sanitarias, ambientales, etc. Los SIS necesitan de esta concepción multidisciplinaria para ser efectivos.
A 177 años de su informe sobre la epidemia devastadora de tifus en la Alta Silesia, su mensaje sigue vigente. Y útil.
Bibliografía
Rosen, G. ¿Qué es la medicina social? Un análisis genético el concepto. En: De la Policía médica a la medicina social. México: Editorial Siglo XXI; 1985.
Virchow R. Report on the Typhus Epidemic in Upper Silesia. 1848.
Terris M. La revolución epidemiológica y la medicina social. México: Siglo XXI; 1980.
Carrillo R. Política Sanitaria Argentina. Tomo I. Buenos Aires: Ministerio de Salud Pública de la Nación; 1949.
Doval H, Micucci H, Stein E. Salud: crisis del sistema. Buenos Aires: Ágora; 1992.
Restrepo E, Málaga H. Promoción de la salud. Bogotá: Médica Panamericana; 2001.
Urquía M. Teorías dominantes y alternativas en epidemiología. Lanús: UNLa; 2010.
* Director Coordinador del diseño y desarrollo de bases de datos sanitarios y ambientales de OBIOS. (Observatorio Bioquímico de la Salud) Doctor (Área Farmacia y Bioquímica – Epidemiología) – UBA. Magister en Epidemiología, Gestión y Políticas de Salud – UNLa.