/Fuente: CPQ-PBA/
En este 22 de febrero en que se conmemora el 61° aniversario del Consejo Profesional de Química de la Provincia de Buenos Aires, celebramos más de seis décadas de vida institucional al servicio de la comunidad y de los profesionales de la química de todo el territorio bonaerense.
▪ Creado por la Ley Provincial N° 7.020/65, nuestra entidad nació como expresión de una decisión trascendente: organizar y jerarquizar el ejercicio de la profesión química bajo un marco legal que garantice responsabilidad, idoneidad y compromiso ante los requerimientos del entramado social, bregando por los servicios seguros y de excelencia. Así, a través de esta norma fundacional, el Estado provincial delegó en la institución funciones esenciales vinculadas al gobierno de la matrícula y al control del ejercicio profesional.
Entre las atribuciones conferidas por la Ley, se encuentran el otorgamiento y la administración de la matrícula habilitante; la verificación de las incumbencias profesionales; el control del ejercicio legal de la profesión en todo el ámbito provincial; la potestad disciplinaria frente a faltas éticas o incumplimientos normativos; y la defensa de las incumbencias y del campo profesional ante organismos públicos y privados. De este modo, el Consejo actúa como garante de que la actividad química se desarrolle conforme a estándares técnicos y éticos que resguarden a la sociedad.
A lo largo de estos 61 años, la institución ha sostenido con firmeza su misión de velar por el correcto ejercicio de la profesión, promover la jerarquización permanente de sus matriculados, y fomentar la actualización científica y técnica en un campo estratégico para el desarrollo industrial, ambiental, sanitario y productivo de la Provincia.
Asimismo, nuestra entidad colegiada ha asumido un rol activo como órgano de consulta y asesoramiento, aportando conocimiento especializado a la formulación de políticas públicas y a la toma de decisiones que impactan directamente en la calidad de vida de la población.
Este aniversario invita no solo a celebrar el camino recorrido, sino también a renovar el compromiso con los valores fundacionales de este Consejo. En consecuencia, reafirmamos nuestra vocación de acompañar a los profesionales en cada desafío, fomentando la formación continua, bregando por la dignidad laboral de nuestros matriculados, y exigiendo el ejercicio de una química segura, sustentable y ceñida al marco normativo.
Asimismo, aprovechando la ocasión, destacamos el rol fundamental de los colegios y consejos profesionales, como así también el valor de la matriculación obligatoria, en tanto constituyen garantías para la comunidad, al asegurar que quienes brindan servicios lo hagan con la debida habilitación, competencia técnica y sujeción a normas éticas.
Con la mirada puesta en el futuro, nuestro Consejo consolida su compromiso de continuar trabajando por una profesión química cada vez más jerarquizada, responsable, y comprometida con el desarrollo sostenible de la Provincia de Buenos Aires y el bienestar de toda su comunidad.
