El Consejo Profesional de Química asegura que el cordón productivo se incendia día tras día “sin planificación urbana ni garantías de seguridad”

/Fuente: CPQ-PBA/


Tras haberse registrado un nuevo incendio en una refinería del Parque Industrial de Pilar (el tercero en menos de una semana) el Consejo Profesional de Química de la Provincia de Buenos Aires volvió a expresar su profunda preocupación ante la reiteración de siniestros y explosiones en establecimientos industriales del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), y advirtió sobre la existencia de una problemática estructural que compromete la seguridad de la población, los trabajadores y el ambiente.

Según señalaron desde la entidad, “en un escenario tan insólito como naturalizado, establecimientos de la órbita productivo-industrial de la provincia de Buenos Aires se incendian a diario”, en referencia a una seguidilla de episodios recientes que incluyen siniestros en Moreno, Mariano Acosta y Pilar, como así también a otros de mayor resonancia como lo fue el de la explosión del Polo Industrial de Ezeiza, en noviembre de 2025.

Desde el Consejo indicaron que la frecuencia de estos incendios “evidencia la consolidación de una problemática caracterizada por el incumplimiento sistemático de las normativas vigentes, la ausencia de controles eficaces y sostenidos por parte de los organismos competentes, y la preocupante falta de intervención de profesionales y técnicos debidamente capacitados y matriculados en los procesos productivos”.

Asimismo, remarcaron que uno de los factores que agrava la situación es el crecimiento urbano desordenado. En ese sentido, advirtieron que “el cordón productivo-industrial del AMBA ha quedado progresivamente rodeado por desarrollos urbanos y asentamientos”, generando “una convivencia crítica entre actividades de alto riesgo y comunidades densamente pobladas”.

También, la institución alertó sobre los riesgos sanitarios y ambientales derivados de estos episodios: “La combustión incompleta de los materiales puede derivar en la liberación de sustancias altamente tóxicas”, indicaron, y cuestionaron que en algunos casos, en declaraciones mediáticas “funcionarios públicos suelen minimizar el riesgo sanitario y ambiental que estos sucesos representan”.

En ese marco, el Consejo de Química sostuvo que la situación actual “no sólo evidencia la fragilidad de los sistemas de control y fiscalización, sino también la existencia de establecimientos que operan sin habilitación adecuada”, lo que configura “un escenario de anarquía que compromete directamente la seguridad pública”.

Además, recordaron la vigencia de la Ley Provincial Nº 7020, la cual establece la obligatoriedad de la matriculación profesional en actividades vinculadas a la química, y reiteraron la necesidad de avanzar en herramientas como el Registro Provincial de Establecimientos que Manipulan Sustancias Químicas (REMPQui), propuesta que aún no ha sido implementada.

Frente a este panorama, el Consejo enfatizó que “la seguridad industrial no puede seguir siendo una variable subordinada al crecimiento urbano desordenado ni a la falta de planificación territorial”, y subrayó que “la normalización de estos siniestros resulta inadmisible”.

Finalmente, hicieron un llamado a las autoridades y al sector productivo para tomar medidas urgentes: “Es momento de adoptar decisiones estructurales que permitan reconstruir un sistema productivo seguro, ordenado y sostenible”, concluyeron.

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