/Difusión Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires/

La legitimidad del reclamo
La convocatoria a la paritaria de lxs profesionales de la Salud que llevamos adelante nuestra tarea en el sistema público de la provincia de Buenos Aires continúa siendo postergada por el Gobierno de María Eugenia Vidal. Esta decisión política inadmisible, así como el destrato a que se nos somete, da cuenta, con toda claridad, de que pese a discursos, anuncios y tonos, la atención de la Salud está lejos de ser considerada como un derecho que debe ser garantizado desde el Estado.
Salarios de ingreso por debajo de la línea de pobreza y sueldos magros para quienes llevan años desempeñándose con compromiso y responsabilidad en hospitales y centros de salud son indicadores contundentes de una concepción de lo público como un gasto que debe ser recortado, ajustado o ninguneado. La dirigencia de la alianza Cambiemos lo ha expresado con crudeza una y otra vez. Frente a las elecciones en las que intenta revalidar su mandato, sólo se preocupa por asegurarle al Fondo Monetario Internacional, a los mercados y al sistema financiero, que está dispuesta a persistir en este rumbo para convertir a la Argentina en un país “serio y previsible”.
Ante este panorama y mientras transcurren los días finales del primer semestre del año, la demanda de convocatoria a la paritaria de la Ley 10.471 para discutir salarios y condiciones de trabajo continúa con toda firmeza. Así se lo hicimos saber al Ministro de Trabajo Marcelo Villegas en el pedido de audiencia que, por escrito, presentamos en esta semana. También se lo volveremos a reclamar al Ministro de Salud Andrés Scarsi en la entrevista que tendremos el día miércoles 19. Nos asisten tanto el derecho como la legitimidad y no estamos dispuestxs a retroceder ni un paso en nuestra lucha.
Políticas de ajuste y exclusión
El INDEC dio a conocer en esta semana el nuevo índice de inflación: 3,1 % para el mes de mayo, totalizando en lo que va del año un 19,2 %. La cifra interanual del 57,3 % es la más alta desde 1991 y mayor aún es la afectación sobre los alimentos, que alcanza al 64,9 %. Las tarifas de servicios públicos y el transporte le siguen en porcentajes altísimos también. Lxs asalariadxs, jubiladxs, pensionadxs y sectores más vulnerables de la población se ven, mes a mes, perjudicadxs en sus condiciones de vida por las políticas de ajuste y exclusión de quienes nos gobiernan.
El estimador mensual de actividad económica que también mide el INDEC registró una caída, a marzo de 2019, de un 6,8 % respecto al mismo mes de 2018. Las ramas de actividad más afectadas han sido la industria manufacturera y los sectores del comercio, tanto mayorista como minorista. Esto significa, en la práctica, miles de trabajadorxs en la calle y familias empujadas a la pobreza y la indigencia por falta de recursos.
Ante esta dura realidad, observamos que las condiciones sanitarias de la población que transcurre por hospitales y centros de salud no hacen más que empeorar y deteriorarse. Quienes hemos sido formadxs para prevenir, brindar respuestas e intentar el alivio de las situaciones de enfermedad que se presentan, nos encontramos limitadxs por falta de recursos humanos, aparatología deficiente e infraestructura precaria.
Las inundaciones en la flamante guardia del hospital Meléndez de Adrogué, en uno de los pabellones del San Martín de La Plata y en el sector de consultorios externos del Cordero de San Fernando, sólo para citar algunos ejemplos, así lo demuestran. El colapso de los servicios de pediatría en el hospital Paroissien de La Matanza y en el Eva Perón de San Martín frente a la cantidad de niñxs afectadxs por bronquiolitis, también entre muchos otros, dan cuenta de cuál ha sido, en estos cuatro años de gestión, la política sanitaria de la Gobernadora Vidal. El presupuesto asignado para el 2019, el más bajo en la historia bonaerense para el sector, claramente lo demuestra.
Una medida que visibilice aún más el conflicto
CICOP ha llevado adelante, en lo que va del año, 16 jornadas de paros provinciales. En varios de ellos, hemos coincidido con otros sectores en lucha, siempre levantando nuestras reivindicaciones específicas y la defensa de la Salud Pública como bandera innegociable, en un contexto de crisis general del Estado provincial que requiere de políticas diametralmente opuestas a las implementadas.
El pasado miércoles 12 volvimos a sumar nuestros reclamos a los de lxs compañerxs estatales de ATE y lxs nucleadxs en la Asociación Judicial Bonaerense (AJB), confluyendo en un acto conjunto frente al Ministerio de Economía provincial. La posibilidad de coincidir en acciones que den cuenta de mayor fortaleza, más allá de los esfuerzos que se requieran para lograrlas, ha estado presente en los debates y resoluciones de nuestras asambleas seccionales y Congresos Provinciales una y otra vez.
Es en ese camino que el Congreso de Delegadxs que sesionó el sábado 8 de junio resolvió por amplia mayoría la instalación de una Carpa conjunta en la Ciudad de Buenos Aires, en el marco del paro provincial del 26 de junio. CICOP acumula una experiencia rica en este tipo de acciones que, en años recientes, lograron el objetivo de poner en el centro del poder político los reclamos por el derecho a la Salud e impulsaron algún nivel de avance en las negociaciones paritarias. En esta oportunidad, coincidiremos en demandas por Salud, Justicia y Políticas Públicas con la mayor unidad de acción posible.
Para lograr lo que nos proponemos tendremos que hacer los máximos esfuerzos en la organización y asegurar la participación en la Carpa de la mayor cantidad de compañerxs, preparando desde ahora las actividades que llevaremos adelante, de tal modo de dotar de densidad política la lucha por nuestros legítimos reclamos.
Asumimos así la enorme responsabilidad, una vez más, de poner a la Salud Pública en la agenda con la mayor visibilidad posible ante la población. Al mismo tiempo, será otro modo de interpelar, en medio de elecciones y turbulencias, a quienes se proponen para conducir los destinos del país desde los diferentes espacios político-partidarios, a fin de que se expresen en relación a la grave crisis que padecemos y se comprometan a formular propuestas concretas para abordarla.