/Difusión CICOP/ Fragmento de la Circular n° 6/

Se inicia la negociación paritaria
A finales de la semana recibimos la convocatoria a la paritaria para comenzar a discutir salarios y condiciones laborales de lxs profesionales de la Salud, en un contexto crítico para el funcionamiento del área, cuestión que venimos denunciando desde hace largo tiempo. Luego del anuncio de retraso en el pago de un retroactivo del año anterior para lxs docentes, el Gobierno provincial decidió el llamado para la mayoría de los sectores, siendo el lunes 10 la cita para la Paritaria General del Estado y el martes 11 la correspondiente a la Ley 10.471, que rige nuestra tarea.
Sin lugar a dudas, la paritaria es una herramienta fundamental para intentar consensuar las decisiones que impulsen mejoras para el sistema. Así lo manifestamos en las reuniones mantenidas con lxs funcionarixs en la Gobernación y en el Ministerio de Salud, en oportunidad de los encuentros de diciembre y enero. Que la convocatoria a lxs profesionales de la Salud se produzca en el mismo tiempo que la del resto de los sectores, en particular junto a docentes y estatales, es valorable, en tanto fue un pedido realizado por CICOP a partir de la grave crisis que asola a hospitales y centros de salud, situación que no puede esperar.
Iremos a las reuniones con nuestro pliego de reclamos, fruto de los debates e intercambios de la última etapa, y que ya fuera desarrollado ampliamente en el encuentro con las autoridades de Salud. El tema salarial es prioritario, habida cuenta de nuestros magros ingresos, con un salario inicial por debajo de la línea de pobreza y con la mayoría de lxs trabajadorxs no alcanzando la cifra de $ 61.188, que ha sido publicada por ATE/INDEC como canasta básica. La pérdida de, al menos, 35 puntos en relación a la inflación de 2018 y 2019, sumada a la persistencia del aumento del costo de vida, requiere de ofertas que se emparenten con esa realidad.
Entendemos que una compensación acorde con ese detrimento, así como la perspectiva de aplicar una actualización automática (cláusula gatillo) para el año en curso permitirá una discusión con visos de realidad. El deterioro salarial es la causa principal de la extrema dificultad en conseguir recursos humanos para cubrir puestos vacantes, lo que se viene agudizando cada vez más. Guardias descubiertas, servicios desmantelados, especialidades sin profesionales, son la consecuencia de una política de recursos humanos que ha desdeñado a la Salud Pública y que debe ser revertida rápidamente.
No menos importante y en relación a la temática de los recursos humanos, plantearemos la imperiosa necesidad de resolver el sinnúmero de expedientes de interinizaciones de becarixs, designaciones en cargos y funciones, así como tramitaciones diversas, que se vienen acumulando por años en la burocracia administrativa provincial. Instaremos a no volver a pedir requisitos que ya se han presentado varias veces, exigiendo que los expedientes que se han enviado a los establecimientos vuelvan inmediatamente para seguir su recorrido en forma ágil, a fines de su resolución definitiva en el tiempo más breve posible.
La cita paritaria será un muy buen momento para reafirmar con carácter definido las condiciones laborales de lxs residentes. La situación salarial, a discutirse en consonancia con la Carrera Profesional; el reglamento, que requiere ser plasmado en un texto que contenga los avances consensuados durante el año pasado y los que se logren agregar; el contexto formativo, indispensable para sostener la calidad en la capacitación de postgrado; políticas de inserción en el ámbito sanitario provincial, fomentando la continuidad de profesionales formados en nuestro servicios y evitando que los mismos emigren al sector privado, serán, entre otros, ítems prioritarios.
La aplicación correcta y definitiva del Decreto de Desgaste Laboral, conquista alcanzada en 2015, pero con grandes dificultades en su implementación, es otro de los temas centrales. A expensas de una interpretación que intenta aplicar un cargo deudor inadmisible para quienes llegan a cumplir los requisitos para su jubilación, se ha obstaculizado de una manera concreta su ejecución. A la vez, deberemos retomar las temáticas pendientes en relación a desgaste, en particular las guardias de no más de doce horas y la posibilidad del pase de guardia a planta a determinada edad y/o cumplidos una cantidad de años en el servicio.
Otra cuestión importante es la instalación de los mecanismos para prevenir los episodios de violencia a los que nos vemos expuestxs como integrantes de los equipos de salud y que se vienen repitiendo con asiduidad. La falta de respuestas, ocasionadas por las fallas del propio sistema en la mayoría de las oportunidades, es el motivo principal de las agresiones que padecemos. El cumplimiento del protocolo de prevención acordado hace ya bastante tiempo, con cuidadorxs capacitadxs y suficientes, personal policial en las afueras de los establecimientos, puesta en funciones de los comités mixtos y la dotación de personal en un número adecuado es indispensable, así como la continuidad de la Mesa respectiva a nivel central.
También expresaremos nuestras observaciones respecto a la provisión de insumos en los efectores, teniendo en cuenta la grave crisis de suministros existente en la actualidad. La infraestructura hospitalaria, pese a la refacción de algunas guardias, sigue siendo altamente deficitaria, por lo que requiere de propuestas que mejoren sustancialmente la situación. Además, insistiremos en el abordaje de las problemáticas específicas de género, haciendo hincapié en los elementos necesarios para la implementación del ILE, la puesta en marcha definitiva de la Ley de Licencia por violencia de género, así como la necesidad de jardines parentales y lactarios en todas las instituciones.
En todos los casos, el abordaje con voluntad de resolución de las múltiples problemáticas en curso requiere de una fuerte decisión política que coloque a la Salud Pública en un lugar preponderante de la gestión. En esa línea, resulta imprescindible un incremento sustancial del presupuesto que se destine al área, el que ha caído en 2019 al peldaño más bajo de su historia. Sin recursos ni políticas acordes, será imposible avanzar. CICOP concurrirá a la primera instancia negociadora con su histórica disposición al diálogo y manifestando su contribución para el fortalecimiento de un sistema sanitario que asegure el Derecho a la Salud de la población. Una eventual propuesta gubernamental será evaluada por asambleas y Congreso que será convocado a la brevedad.
La importancia de las discusiones en curso
La semana estuvo signada por la decisión del Gobernador Axel Kicillof del pago de la deuda de 250 millones de dólares cuyo vencimiento operó en estos días. El monto, aunque significativo, es bastante menor en relación al cúmulo de pagos que tiene la provincia de Buenos Aires para realizar a lo largo de 2020. Luego de negociar hasta último momento con los acreedores privados y fondos de inversión involucrados en la operatoria, finalmente se definió el desembolso con fondos propios. La problemática, producto de la deuda contraída por el Gobierno anterior y avalada por la inmensa mayoría de las bancadas legislativas, es un fuerte condicionante para el desarrollo futuro.
No se puede desligar la situación de la deuda provincial de lo que sucede en el nivel nacional, cuestión que formó parte de la agenda presidencial en la gira por varios países de Europa de los últimos días. Lo que se defina respecto a su eventual pago tendrá directa relación con las posibilidades de crecimiento en una población que, en grandes proporciones, ha sufrido las políticas de ajuste implementadas por el Gobierno de Cambiemos y las recetas del Fondo Monetario Internacional, aumentando exponencialmente la pobreza y deteriorando significativamente su calidad de vida.
En este contexto, las decisiones oficiales de las próximas semanas son fundamentales. A nuestro criterio, deberá privilegiarse la deuda interna en forma prioritaria, haciendo hincapié en evitar la profundización de los padecimientos y definiendo políticas en las áreas sociales que involucren a los sectores más postergados, pero también a lxs asalariadxs que componen la clase trabajadora. Por eso, será necesario investigar la deuda contraída, analizando a dónde fueron a parar los fondos ingresados y quienes fueron los beneficiarios de las políticas llevadas a cabo. La crisis no debemos pagarla lxs trabajadorxs, sino quienes la provocaron. Será la forma de honrar el sufrimiento de millones de personas que vienen padeciendo críticas condiciones en su vida diaria, comenzando a desandar un camino distinto.