/Difusión Comisión Provincial por la Memoria/

28 de mayo | Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres
La deficiente atención a la salud en el encierro provoca que enfermedades curables se conviertan en mortales o en discapacidades que marcarán de por vida a las personas detenidas. No se produce por casualidad o simple desidia profesional: hay decisiones institucionales que, por acción u omisión, la integran como forma de gobierno del encierro.
Ser mujer o travesti-trans en los lugares de encierro tiene un impacto diferencial. Las prácticas violentas (físicas, psicológicas y simbólicas) materializan el poder patriarcal, que el Estado reproduce a través de sus agentes penitenciarios/as y judiciales. La desatención a la salud no queda por fuera de esas violencias.
La ausencia de políticas de acceso y atención a la salud que apunten tanto a su promoción y protección como a la atención específica en el caso de enfermedades desarrolladas o diagnosticadas constituye una grave vulneración de derechos humanos para las personas encarceladas.
Esto también sucede en los neuropsiquiátricos, donde el manicomio es configurador de múltiples violencias: vulneración de la privacidad y de la intimidad, de la autonomía sexual, de los derechos sexuales y reproductivos y de la decisión sobre los propios cuerpos.
Para una descripción más completa te sugerimos consultar
Informe anual 2019 de la CPM
Haz clic para acceder a Informe_2019.pdf
Informe La salud en las cárceles bonaerenses
http://www.comisionporlamemoria.org/project/la-salud-en-las-carceles-bonaerenses/