/Difusión CICOP/

Repudiamos la actuación y los aberrantes argumentos del fiscal de la Ciudad de Rawson, Fernando Rivarola, en relación a la causa que se inició contra seis hombres por una violación grupal ocurrida en 2012 a una adolescente de 16 años.
Cuando se cumplen cinco años de la primera marcha del 3 de junio del año 2015, bajo la consigna “NI UNA MENOS”, la justicia beneficia a acusados de abuso sexual grupal, al disminuir la calificación de “abuso con acceso carnal” a “abuso sexual simple” y considerando que se trató de un “accionar doloso de desahogo sexual”. Esta caracterización del delito cometido conlleva a que los abusadores puedan quedar libres y sin castigo.
Una vez más, la justicia patriarcal actúa con argumentos que no sólo carecen de sustento legal, sino que intentan justificar y encubrir la violencia por razón de género, revictimizando a la persona violentada.
Es fundamental la aplicación de la Ley Micaela, el Estado es responsable de garantizarlo. La perspectiva de Género debe ser transversal a todas las políticas públicas y debe llegar a todxs los funcionarixs públicos, incluyendo muy especialmente a quienes deben administrar justicia.
Es imprescindible que se amplíe la mirada sobre la violencia por razón de género como un problema social y estructural, una cuestión de salud pública, de justicia social y de derechos humanos.
¡¡No cesa nuestro grito y nuestro reclamo!!