Gremiales

CICOP se movilizó en el 8M con las reivindicaciones del sector

/Difusión CICOP/ Fragmento de la Circular Nº 10/


Como cada 8 de Marzo, Día Internacional de las Mujeres y Disidencias trabajadorxs, CICOP se suma a la lucha colectiva, con reivindicaciones generales, visibilizando las opresiones a las que están sujetas las mujeres y disidencias sólo por el hecho de serlo y con reclamos propios como profesionales de la Salud.

En contexto de pandemia, se amplificaron y agudizaron las desigualdades existentes entre los géneros y las clases sociales, siendo las más afectadas las Mujeres e Identidades Disidentes pobres. Muchxs de ellxs, con trabajos informales, se quedaron desocupadxs, llevándolxs a un estado de mayor vulnerabilidad, mientras para otrxs se intensificó la doble y/o triple jornada laboral con mayor sobrecarga física y emocional. Se visibilizaron los grandes problemas habitacionales y la falta de saneamiento básico en los barrios y se incrementó la violencia machista.

En particular, lxs trabajadorxs de la Salud, de lxs cuales la mayoría somos mujeres, al ser consideradxs ESENCIALES perdimos derechos laborales, negándonos la licencia por pertenecer a grupos de riesgo, lo que conllevó a que muchxs compañerxs padezcan complicaciones por COVID-19  o fallezcan. Los mismo ocurrió con la licencia por Cuidado de Hijx Menor, pelea que también iniciamos fuertemente desde el comienzo del ASPO y que aún reclamamos, ya que las dificultades persisten por la alternancia de la modalidad virtual y presencial en las escuelas.

Muchxs trabajadorxs de la Salud de distintas jurisdicciones, además de estar en la primera línea de atención durante la pandemia, salimos a la calle para pelear por nuestras condiciones laborales, salarios y reconocimiento como profesionales, lucha que sostendremos hasta lograr que se garanticen nuestros derechos laborales.

Nuevamente, este 8M CICOP PARA y MOVILIZA por nuestras condiciones laborales en hospitales y centros de salud, por salarios dignos, presupuesto acorde para salud, contra los despidos y la precarización laboral.

Reclamamos en nuestros ámbitos laborales políticas de cuidados, la existencia de lactarios, jardines parentales, aumento de la “bonificación por guardería”, pleno cumplimiento de las licencias por Lactancia, Maternidad y Familiar Enfermo sin pérdida salarial, Cambio de Modalidad Laboral para Embarazadas y licencia por Violencia de Género. Es necesario un proyecto para ampliar las licencias teniendo en cuenta las disidencias sexuales y de género, garantizando así un reparto más equitativo en las tareas de cuidado.

Además, es fundamental la existencia de equipos interdisciplinarios en nuestros hospitales y centros de salud que puedan abordar la violencia laboral con idoneidad y perspectiva de género.

Asimismo, reclamamos por el derecho de la población, y en particular por el de las Mujeres y Disidencias, a recibir una atención de su salud con un enfoque de derechos y de género, motivo por el cual es necesario contar con recursos humanos suficientes y capacitados, que se garanticen sus derechos sexuales, reproductivos y no reproductivos, con acceso a todos los métodos anticonceptivos y con implementación plena de la LEY IVE sin dilaciones.

Es muy urgente y necesario disponer de presupuesto y recursos para PREVENIR Y ERRADICAR LA VIOLENCIA POR RAZONES DE GÉNERO, con políticas que involucren mayor territorialidad para mejorar el acceso, con un acompañamiento transversal y multidisciplinario, garantizando el patrocinio jurídico gratuito, con fortalecimiento de la red de refugios (hogares integrales), articulación adecuada con las distintas jurisdicciones municipales, provinciales y nacionales, así como con los distintos organismos barriales.

¡Basta de femicidios, transfemicidios, travesticidios y crímenes de odio!

Es fundamental la aplicación de la Ley Micaela para que la perspectiva de género sea transversal en todos los sistemas de atención de mujeres, niñez y disidencias, víctimas de situaciones por razones de género, en los sistemas judicial, policial y sanitario.

Históricamente, en nuestros hospitales y centros de salud, así como en las distintas organizaciones políticas y sindicales, existe una especie de línea invisible que restringe el acceso a los cargos de autoridad y de gestión para mujeres y disidencias, a pesar de que representamos el 70 % de lxs trabajadorxs. Es importante avanzar en la distribución equitativa de los lugares de decisión para continuar creciendo, sumando reconocimiento en nuestra lucha por ampliar derechos.

La aplicación plena en todos los niveles educativos, privados y públicos, de la LEY DE EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL es importante para prevenir embarazos no intencionales, que lxs niñxs y adolescentes aprendan sobre el cuidado de su cuerpo, que puedan estar alertas sobre probables acosos, abusos o violación intrafamiliar o por extraños y que tengan respeto por la diversidad sexual y distintas identidades disidentes.

¡Por una sociedad más justa, equitativa, con respeto por nuestros derechos y una vida libre de violencias y opresiones hacia las mujeres y las disidencias!

Categorías:Gremiales

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