Gremiales

ATE CONICET denunció “violencia y persecución”

/Difusión ATE Nacional/


Trabajadores y trabajadoras ATE CONICET, manifestaron a través de un comunicado, la grave situación que atraviesan.

A continuación el comunicado completo:

Por un CONICET más democrático y sin violencias

 En 1996, mediante el Decreto 1661 del Poder Ejecutivo Nacional, se define el rol de las Direcciones de Unidades Ejecutoras (UE) y de los Consejos Directivos de las mismas, en el art. 32 se establece: “Las Unidades Ejecutoras tendrán un Director designado por concurso público y abierto, que presidirá un Consejo Directivo integrado por los investigadores de mayor jerarquía de la Unidad, elegidos por el personal de la misma. El Director ejercerá la representación de la Unidad y será responsable de la administración de los recursos económicos que reciba, ajustándose al régimen de administración financiera de la Ley N° 24.156 y normas complementarias, actuando por cuenta y orden del CONSEJO NACIONAL DE INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS Y TECNICAS (CONICET). El Consejo Directivo determinará las prioridades de trabajo y lineamientos generales de funcionamiento y designará un síndico entre sus miembros”.

Este decreto, fue modificado por el 810, en 2014. Aquí se incoporó la participación del resto de los estamentos que forman parte de las UE, con lo cual a partir de entonces, tanto becaries como Carrera del Personal de Apoyo a la Investigación y Desarrollo (CPA)  tienen voz y voto en los mismos.

En 2016, mediante la resolución 2027, y luego con la resolución 2218 del 17 de Agosto de 2017, con firma del Dr. Ceccatto, se concentra el poder de la Dirección de una Unidad Ejecutora, vaciándose de contenido al Consejo Directivo de la misma, colocándolo como un mero “avalador” de las decisiones de la Dirección.

La gestión Ceccatto – Laborde entendió que podían estar por encima de leyes y decretos del Poder Ejecutivo, por lo que emitieron resoluciones que modificaron pautas de funcionamiento interno, reforzando una mirada elitista y verticalista dentro de la organización del CONICET.

A tal punto fue esto así, que en estos días el actual Directorio (donde Laborde aún es miembro) debe tratar sumarios generados durante la mencionada gestión, cuyas carátulas versan: posición antagónica, falta de acompañamiento a las propuestas de la dirección, falta de cumplimiento de normas básicas de trabajo y convivencia, resistencia a las decisiones ordenadas desde Sede Central.

 Entre estos sumarios encontramos la persecución a compañeras que denuncian violencia de género por parte de un investigador y el aval por parte de la Dirección del CCT Cenpat; la denuncia realizada por más de una decena de investigadores y becaries por violencias en el CRILAR que ha devenido en un sumario persecutorio e intimidatorio por parte de la entonces Dirección del instituto; las denuncias por violencias ejercidas por la Dirección del IIDEFAR que culminaron con el cierre del Instituto sin sanción alguna para el denunciado por violento; y otros de similar índole.

 En las carátulas de estos sumarios se plantea el desacato a la atuoridad como concepto, figura poco adecuada a una institución científica y, menos aún, en período democrático.

En estos mismos sumarios, se invierte la relación víctima y victimario, pasando a ser denunciante la/s autoridad/es de la Unidad Ejecutora o CCT, sin importar la razón que motivara el reclamo de lxs trabajadorxs, hayan sido éstxs investigadorxs, becarixs, cpas o administrativxs, haya habido una situación de violencia de género, de abuso de poder, de maltrato o de malversación de fondos públicos. “Siempre se defenderá a la autoridad”, tal como lo expresara clara y concisamente el Dr. Laborde a mediados de 2018, ejerciendo entonces la presidencia del CONICET en forma interina.

Pasaron casi dos años del cambio de gestión, con un Directorio parcialmente renovado, pero aún subsisten situaciones como las mencionadas que afectarán a la gestión de la Dra. Ana Franchi, actual presidenta del CONICET, así como al resto del Directorio.

Todxs sabemos que el organismo basa su estructura legal en un Estatuto que nos legara la dictadura de Lanusse días antes de finalizar. Este ha generado una matriz verticalista en las relaciones interpersonales de quienes formamos parte del CONICET. A esto, se le han ido sumando capas de reglamentaciones, algunas cuyo efecto en lo cotidiano ha sido más que notable. Pero estos son momentos en que somos capaces, pensamos en términos de género, en los que hablamos de las violencias en el trabajo sin tapujos, no podemos seguir tolerando que esta estructura reglamentaria y estos comportamientos verticalistas sigan violentándonos a todxs nosotrxs como trabajadores.

Por todo esto es que desde la Asociación Trabajadores del Estado – ATE CONICET exigimos:

-Cese a toda persecución político ideológica dentro del CONICET.

-Creación de una comisión junto a los gremios para la revisión de los sumarios generados durante la gestión Ceccatto – Laborde y baja de los sumarios extorsivos generados

-Inmediata discusión del Convenio Colectivo de Trabajo Sectorial, para la inclusión de instancias plurales, transparentes y democráticas donde analizar las violencias en el CONICET

Prensa ATE Nacional

Categorías:Gremiales

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