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«Campaña por una pesca soberana»: Solicitan a la Provincia una licencia pesquera con fines sociales

/Difusión Centro de Ex Combatientes de Islas Malvinas La Plata/


Presentamos la siguiente nota al Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, al ministro de Asuntos Agrarios de la Provincia y a la representante bonaerense ante el Consejo Federal Pesquero.

Nos dirigimos a Uds a fin de informarle y solicitarle colaboración y apoyo para la obtención de una Licencia Pesquera con fines sociales. La presentación formal ante el Consejo Federal Pesquero y la Secretaría de Pesca de la Nación, será realizada en el transcurso de ésta semana.

Nuestro pedido se basa en la indelegable tarea que tiene todo el cuerpo social y dirigencial argentino, de llevar alivio y proteínas a quienes hoy padecen con más virulencia los efectos de la pandemia y las secuelas del neoliberalismo desplegado en el período 2015/2019 por el gobierno del Ingeniero Macri.

La pesca puede y debe transformarse en una herramienta de lucha contra el flagelo del hambre si logramos mirarla no solo como productora de divisas, sino desde una perspectiva social, ya que estamos hablando de la mejor proteína animal de la que disponen los seres humanos para su alimentación.

El CECIM LP ha desarrollado una acción solidaria a lo largo de la pandemia consistente en la donación de más de 30tn de pescado a más de 80 Comedores y Ollas de la región, con resultados asombrosos de recepción y preparación de la materia prima.

Tal experiencia, realizada gracias a donaciones de Empresas del sector, nos ha permitido comprobar por un lado, la necesidad primaria de la proteína animal en los sectores más vulnerados de nuestra sociedad y por otro, la certeza que nuestros niños y niñas que concurren diariamente a Comedores y Ollas, mitigan el hambre con harinas e hidratos de carbono. Incomprensible e injusto siendo que los Estados Provinciales con litoral marítimo y el Estado Nacional son los dueños únicos del recurso pesquero que puebla las aguas de nuestro Atlántico Sur (Art 3 y 4 de la Ley Federal de Pesca. Ley 24922). No escapará a su entendimiento que , de acuerdo a la Ley que nos rige, el pescado es el único recurso vivo que es propiedad del estado en forma exclusiva. Todo el pescado es del Estado.

Los beneficios de la ingesta de pescado son incomparables por su alto valor proteico, solo comparable a la leche materna, sus aportes de omega 3 y grasas insaturadas. Es recomendación de F.A.O. la ingesta de pescado en las primeras infancias ya que favorece el desarrollo cognitivo y asegura una buena salud futura.

En el marco de éste trabajo llevado adelante por el CECIM LP hemos entrado en contacto con empresas del sector y prueba de ello, se nos ha ofrecido una embarcación cuya licencia ha caducado en 2021 pero conserva intactas sus posibilidades de pescar, tanto en aguas provinciales como Nacionales. Es un fresquero de altura, botado en 1986, con 26m de eslora y 6m de manga, con capacidad de 40/45tn por marea.

La empresa que realizaría la donación de la nave, se ofrece a operarla desde su experiencia a través de poseer más de 20 barcos pesqueros y más de 25 años en el rubro. Los costos operativos se cubrirían con parte de la captura a través de un convenio que firmará la empresa con el CECIM LP. Daríamos así inicio a un Plan Piloto que nos permitiría llevar pescado a comedores y ollas de nuestra región de manera más institucional, con vuestra participación, y no dependiendo de la buena voluntad de las empresas. Es de destacar que nuestro proyecto de Pesca Social no choca con los intereses de la flota pesquera comercial.

Por otro lado, estamos convencidos que la Ley establece prioridades en la captura, como indica el párrafo final del Art 27 de la Ley 24.922 : “ El Consejo Federal Pesquero podrá reservar parte de la Captura Máxima Permisible como método de conservación y administración, priorizando su asignación hacia sectores de máximo interés social. “

Estamos ante una emergencia alimentaria y nutricional que hace que el “máximo interés social” sea llevar proteínas animales a quienes más las necesitan. El pescado no puede faltar en las Ollas donde se alimentan nuestros más sufridos compatriotras. Es nuestra intención, se nos permita capturar especies poco comerciales o bien , parte de la devolución de merluza hubbsi que desde hace algunos años, devuelve la flota pesquera comercial ( Resolución 5/2022 del CFP basada en la Res. 23/2009).

Es por todo lo expuesto, y convencidos que una visión social de la pesca redundaría en beneficios inmediatos y futuros a nuestro país, solicitamos que las autoridades provinciales con competencia en cuestiones pesqueras, se comprometan a gestionar junto con el CECIM LP y demás instituciones que apoyan el proyecto (Ver dosier que acompaña la presentación), una Licencia Pesquera con fines Sociales.

Sin más , y a la espera de una respuesta positiva a nuestra solicitud, los saludamos atte.


DOSSIER:

La organización de un Programa de Pesca Social Soberana es una demanda que concentra imaginación solidaria, justicia social, militancia humanitaria y capacidad de articulación de recursos disponibles, accesibles y reparatorios en todo el sentido de lo que histórica y patrióticamente debemos al Pueblo que nos hermana y responsabiliza.

El Consejo Social de la Universidad Nacional de La Plata es la organización que prohíja y produce la oportunidad de que propuestas como ésta tengan desarrollos de altísima calidad en el valor agregado de conocimientos, de acumulación de experiencias y prácticas, de síntesis concretas frente a necesidades impostergables y soluciones que de tan evidentes nos obligan a ejercer la autocrítica por no haberlas dado antes.

La experiencia desarrollada por el Centro de Ex soldados Combatientes de Malvinas –CECIM La Plata- junto a comedores y ollas populares del Gran La Plata desde hace años y ahora hecha parte de este Consejo Social, es el núcleo en torno al cual fundamentamos la presente propuesta.

También es central contextualizarla en la perspectiva geopolítica de porqué es inescindible desarrollar estos programas para la consagración de lo soberano efectivo, de lo soberano que nos permita -exigiéndonos como argentinos- alimentarnos vitalmente, obtener recursos dinerarios genuinos, invertir cadenas de flujos financieros, construir herramientas con nuestros agregados de valores y sentidos, consolidar la hegemonía de un modelo emancipatorio, transformar la cultura integral de cómo nos alimentamos, creamos, pensamos, planificamos y construimos Patria.

El acervo natural de los recursos ictícolas, más todos los demás bienes que componen los fondos y superficies submarinos, los marinos, los de la proyección aérea y hasta la ultraterrestre de nuestra inmensa “pampa azulplata” son no sólo eso -recursos/bienes-sino que también nos ordenan en un modelo de país, de desarrollo y de futuro.

Lo soberano no es reclamar retóricamente en foros de alto impacto simbólico y nula realidad productiva: “a Malvinas llegaremos vía el Atlántico Sur, de la mano de América Latina y con la fortaleza de cuerpos sanos, de procesos productivos reivindicativos, de convicciones emancipadas”.

Introducción

La pesca es una actividad que la especie humana viene desarrollando desde el momento mismo que descubrió el mar como fuente de abastecimiento. Desde ese entonces, ha realizado la actividad pesquera con un propósito principal: darle de comer a su gente.

Ese sencillo propósito no se cumple en nuestro país por diferentes cuestiones.

Argentina es un país pesquero en el concierto mundial, pero lo hace casi exclusivamente para exportar. Pescamos anualmente entre 750.000tn y 800.000tn de las cuales se exportan más del 90%. Durante una década aproximadamente se exportó más carne depescado que vacuna, y esto ha generado, progresivamente, que el precio del pescado en góndola se haya vuelto prohibitivo para el bolsillo de la gran mayoría de las y los argentinos. Esta realidad se ha ido sosteniendo en la instalación de la idea de que “a los argentinos no les gusta el pescado”, cuando hace algunas décadas ese alimento estaba presente en la mesa de las familias semanalmente.

El desarrollo de este proyecto está alineado a la consecución de gran parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Aunque se dirige al núcleo del ODS 14 acordado en la Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible: “Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible”, se encuentra inequívocamente vinculado al ODS 2 “Hambre Cero” que persigue la erradicación del hambre y todas las formas de malnutrición antes del 2030.

El número de personas subalimentadas o malnutridas en el mundo ha crecido desde 2015 (FAO, 2020) y la malnutrición en nuestro país, con sus particularidades y amplias desigualdades sociales, no es ajeno a esta tendencia.

En Argentina, teniendo en cuenta los datos de encuestas nacionales, coexisten deficiencias nutricionales con excesos de consumo de energía de baja calidad nutricional. Esto se asocia a crisis recurrentes en la seguridad alimentaria de los sectores más pobres, con acceso irregular y heterogéneo a una oferta comercial variada, en el marco de una alimentación monótona en su estructura. Dichas encuestas, junto con otros estudios, vienen observando una tendencia creciente hacia lo que se ha afianzado como el principal problema nutricional: aproximadamente la tercera parte de los niños y niñas y la mitad de los adultos tienen exceso de peso. Esta coexistencia de exceso y déficit indica la necesidad de no desvincular las dos problemáticas.

Indudablemente, debemos impulsar soluciones innovadoras para producir más alimentos, garantizar el acceso a los mismos y mejorar la nutrición. En pos de ello, enunciaremos a continuación algunos fundamentos que sostienen la necesidad e importancia del Proyecto elaborado por el CECIM.

UN RECURSO DEL PUEBLO ARGENTINO

Los artículos 3 y 4 de la Ley Federal de Pesca (ley 24922 – Sancionada 9/12/97) establecen:

ARTICULO 3°- Son del dominio de las provincias con litoral marítimo y ejercerán esta jurisdicción para los fines de su exploración, explotación, conservación y administración, a través del marco federal que se establece en la presente ley, los recursos vivos que poblaren las aguas interiores y mar territorial argentino adyacente a sus costas, hasta las doce (12) millas marinas medidas desde las líneas de base que sean reconocidas por la legislación nacional pertinente.

ARTICULO 4°- Son de dominio y jurisdicción exclusivos de la Nación, los recursos vivos marinos existentes en las aguas de la Zona Económica Exclusiva argentina y en la plataforma continental argentina a partir de las doce (12) millas indicadas en el artículo anterior.

La República Argentina, en su condición de estado ribereño, podrá adoptar medidas de conservación en la Zona Económica Exclusiva y en el área adyacente a ella sobre los recursos transzonales y altamente migratorios, o que pertenezcan a una misma población o a poblaciones de especies asociadas a las de la Zona Económica Exclusiva argentina.

En definitiva, la Argentina marítima -esa que nos queda por descubrir- sigue siendo de todos los argentinos y las argentinas, y esto establece una base fundamental para el acceso de nuestra población, con eje en aquella que se encuentra subalimentada y malnutrida, a la carne de pescado.

El Consejo Federal Pesquero – quien dicta la política pesquera y está integrado por las 5 provincias con litoral marítimo y el Ejecutivo Nacional- posee facultades específicas, dadas por el Artículo 27 de la Ley de Pesca 24.922:

“El Consejo Federal Pesquero podrá reservar parte de la Captura Máxima Permisible, priorizando su asignación hacia sectores de máximo interés social”

La presente propuesta se basa en establecer que el máximo interés social reside en el acceso de la población a este alimento, máxime cuando tantas de las políticas públicas continúan orientadas a combatir el hambre.

APORTES NUTRICIONALES Y AL DESARROLLO DE LAS INFANCIAS

Una alimentación variada y adecuada a los requerimientos nutricionales de las personas según la edad -entre otros factores-, es fundamental para promover la salud y prevenir algunas enfermedades que han adquirido prevalencia.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2021) una dieta adecuada ayuda a disminuir la malnutrición en todas sus formas, así como las enfermedades crónicas no transmisibles, entre ellas la diabetes, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares o el cáncer.

Dentro de una alimentación saludable se encuentra el consumo de pescado, alimento apto para todas las edades, de fácil digestión (ya que tiene poco colágeno) y de aporte calórico relativamente bajo, además de ser de rápida cocción.

La carne de pescado y los productos pesqueros contienen proteínas y grasas de alta calidad, gracias a la adecuada presencia de aminoácidos esenciales o indispensables1 y de ácidos grasos polinsaturados Omega 3 2, que el organismo humano no puede sintetizar, por lo cual su contribución a la dieta es significativa. Tales aportes se acompañan de vitaminas (A, complejo B, D, variables de acuerdo al tipo de pescado) y minerales (Calcio, Fósforo y Hierro), de importancia fundamental para una dieta diversificada y saludable.

Los Omega 3 actúan controlando la contracción de los músculos lisos, regulando la presión arterial. También, son precursores de las prostaglandinas y otras enzimas que actúan y regulan procesos inflamatorios complejos, contribuyendo a la disminución de síntomas de enfermedades como la soriasis, asma y lupus y artritis reumatoidea debido a sus propiedades antiinflamatorias.

Una alimentación con pescado contribuye a la prevención de enfermedades cardiovasculares, a la disminución de los niveles de triglicéridos y de colesterol, desempeñando además importantes funciones inmunitarias y en procesos inflamatorios. Su consumo favorece pues la salud cardiovascular, reduce el riesgo de deficiencias en la visión y en el desarrollo neuronal de bebés y niños, y de demencia en adultos mayores. Sus efectos se observan en la prevención y tratamiento de enfermedades coronarias, hipertensión, diabetes, artritis, inflamaciones, desórdenes autoinmunes y cáncer (Luchini, 2010; Bertola y Domínguez, 2016; Feliu et al., 2021).

Durante el embarazo y los primeros 2 años de vida, los ácidos grasos Omega 3 desempeñan funciones específicas muy importantes: previenen la hipertensión inducida por el embarazo y mejoran la calidad de la leche materna.

La nutrición de las madres, particularmente la disponibilidad de AGPI, tiene un rol fundamental en el aporte adecuado de estos ácidos grasos durante el período gestacional (sobre todo el último trimestre de la gestación) y postnatal. La leche materna, con distinto grado de adecuación, provee todos los nutrientes necesarios para el recién nacido. Su contenido en grasa es la principal fuente de energía para los recién nacidos amamantados, suministrando los AGPI esenciales para el desarrollo del cerebro, de la retina y otros órganos.

Estudios realizados por el CEREN (Marin et al., 2005; 2009) sobre composición en ácidos grasos en leche materna, mostraron que la relación omega-6/omega-3 fue muy alta y el contenido de omega-3 fue muy bajo, en comparación con las leches de madres de otros países, donde el consumo de pescado era parte de la dieta habitual.

Asimismo, otros estudios señalan, para nuestro país, una elevada proporción (72,9%) de mujeres embarazadas con ingesta inadecuada de ácidos grasos poliinsaturados (Ministerio de Salud de la Nación, 2020).

EL MANEJO DEL RECURSO

Argentina posee una de las Zonas Económicas Exclusivas (ZEE) más extensas y ricas del planeta -una de las causas por la que los británicos usurpan Malvinas y 2 millones de km2 de Atlántico Sur-, pero su aprovechamiento dista mucho del nivel de relevancia que debiera tener en el desarrollo y la planificación nacional.

Históricamente la merluza hubbsi (Merluccius hubbsi) ha sido la especie más pescada.

Pero en los últimos años la estrategia ha ido virando hacia la pesca de organismos con ciclo de vida cortos como el calamar illex (Illex argentinus) y el langostino (Pleoticus muelleri), con el problema de que sus poblaciones son más inestables y pueden presentar variaciones anuales de importancia en su posibilidad de captura, debidas no solamente a particularidades de sus ciclos de vida, sino a cambios en las condiciones ambientales. En resumen, más del 90% de las capturas marítimas de la Argentina corresponden a 5 recursos pesqueros: merluza común 36%, langostino 31%, calamar illex 13%, conjunto íctico variado costero (corvina, pescadilla, gatuzo, pez palo, brótola, besugo, mero, entre otros) 7% y merluza de cola 3%.

El actual proceso de cambio en la dinámica de la pesca vinculada principalmente a la migración de buena parte de la flota hacia la pesca del langostino ha llevado a que las capturas de merluza hubbsi disminuyan no por escasez del recurso, sino por cuestiones comerciales vinculadas al mayor valor de exportación del langostino. Esto ha traído como consecuencia que los cupos individuales de merluza otorgados a las empresas en los últimos años no se utilicen por completo, además de generar pérdida de puestos de trabajo en los frigoríficos que tradicionalmente procesaban el producto.

Desde hace décadas, la pesquería argentina viene descartando pescados al mar por distintas razones, que van desde el tamaño de las capturas, el poco o nulo interés comercial de la especie o a cuestiones vinculadas con las Cuotas Individuales Transferibles de Captura. Según datos reconstruidos por el CECIM, a partir de información del INIDEP y los Capitanes de Pesca en medios periodísticos, nuestra flota pesquera – sin contar las flotas que pescan ilegalmente en torno a Malvinas ni las que lo hacen en la milla 201- descarta 1.000tn diarias de pescado aproximadamente, lo que implica, como mínimo, 300.000tn de la mejor proteína animal.

Sobre el consumo de pescado en Argentina

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, 2020) el consumo de pescado viene aumentando a nivel mundial de 9 Kg en 1961 a 20,3 kg3 en 2017. Según dicha fuente, Argentina, en el período 2015-17, se ubica dentro de los países con un consumo aparente de entre 5 a 10 kg per cápita por año.

El informe de Carciofi y colab. (2021), con base en datos de la FAO, destaca que Argentina cuenta con un nivel muy reducido de consumo de productos pesqueros per cápita: 4,8 kg anuales en promedio.

En promedio, el pescado proporcionó a nivel mundial solo unas 35 calorías diarias per cápita en 2017, superando las 100 calorías diarias per cápita en los países en los que se ha desarrollado y mantenido tradicionalmente una preferencia por el pescado y en los que no es fácil acceder a proteínas alternativas (FAO, 2020).

Según el diagnóstico sobre consumo de alimentos realizado con motivo de la elaboración de las Guías Alimentarias para la población argentina (GAPA), dentro de las carnes, entre el 54 y el 60% está representado por la vacuna, entre el 35 y el 30% por la carne de pollo (aumentado su participación en la dieta), entre el 5% y 7% de cerdo y 8% pescado.

En la dieta promedio de los argentinos el consumo de carne es abundante, aunque con mayor contenido graso que el recomendable y con escasa diversificación, destacándose la baja participación del pescado.

Estudios recientes en nuestro país, (2° Encuesta Nacional de Nutrición y Salud -ENNyS-, 2019) arrojaron que el 25% de la población general refirió haber consumido pescado fresco y/o enlatado al menos una vez por semana, descendiendo al 16,5% en hogares de los quintiles de ingreso más bajos y al 19% en los hogares con jefes/as cuyo nivel educativo incluía hasta secundaria incompleta. Lo mismo se observa en el trabajo de Kovalskys y col. (2020) en población de 15 a 65 años de distintas regiones del país, donde la vulnerabilidad social es determinante de la calidad de la dieta y pone de manifiesto el bajo consumo de pescados y derivados en las clases bajas, entre otras variables.

Los problemas derivados de la inadecuada alimentación, la creciente ingesta de alimentos ultraprocesados, ricos en grasas saturadas y trans (excesivos además en su contenido de sal y azúcar), conllevan un peligroso y patogénico exceso de grasas y ácidos grasos que inciden entre otros aspectos en el desarrollo del sobrepeso y obesidad.

La evidencia científica ha demostrado que los patrones alimentarios saludables comparten características comunes: un mayor consumo de frutas y verduras, de alimentos mínimamente procesados como legumbres y cereales integrales; mayor consumo de pescado y menor consumo de carnes rojas y procesadas, reducción de los cereales refinados, almidones, azúcares añadidos y sal.

Cabe destacar que, en el conjunto de problemas epidemiológicos, nutricionales y alimentarios relacionados a déficits presentes en nuestra población (y priorizados con motivo de la elaboración de las GAPA) se señala: deficiencia de la ingesta de ácidos grasos poliinsaturados; bajo consumo de carne de pescado; bajo consumo de alimentos fuente de Omega 3; desequilibrio en la relación Omega 6/ Omega 3. En la típica alimentación de la población de Argentina la cantidad de ácidos grasos omega-6 es superior a la recomendada en relación a la de omega 3, facilitando el aumento en la tasa de trastornos vasculares.

Los expertos en nutrición recomiendan el consumo de 1,25 g de ácido graso omega-3 diariamente en general, para el mantenimiento de una buena salud, valor que estaría cubierto con el consumo de pescado de cuatro o cinco veces por semana y como mínimo 2 veces a la semana, en una cantidad de 200 g por vez; siendo además tan beneficioso consumir pescado blanco, como azul (Luchini, 2010; Bertola y Domínguez, 2016).

El mensaje N°7, referido al consumo de carnes, de las Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA), propuestas para población sana mayor de 2 años de edad, recomienda incorporar carnes de pescado al menos 2 veces por semana.

Incrementar el consumo de pescado de manera de lograr la recomendación de las GAPA, contribuiría significativamente, por su aporte específico y por actuar como reemplazo de otros alimentos con menor aporte nutricional o cuyo consumo debería ser moderado o limitado, a mejorar la salud de la población.

EL AGLOMERADO GRAN LA PLATA

Según datos del segundo semestre de 2021 de la Encuesta Permanente de Hogares para el aglomerado, 75.936 hogares se encuentran bajo la línea de pobreza, lo que representa aproximadamente 268.227 personas. En cuanto a los datos de indigencia, alcanza a 19.031 hogares y 68.043 personas.

Sumado a esto, según datos del Registro Nacional de Barrios Populares (RENABAP), en la región existen 190 barrios vulnerables, en los que residen 40.426 familias, que no cuentan con condiciones de vivienda adecuadas ni acceso a servicios básicos esenciales.

De acuerdo al relevamiento del Consejo Social de la UNLP, elaborado en contexto de emergencia alimentaria debida la Pandemia de Covid19, son más de 500 los espacios que en la región brindan asistencia alimentaria a la población que no alcanza a garantizar el acceso a alimentos con sus propios recursos; y su principal preocupación radica en la calidad nutricional de los alimentos que aportan a las familias, centralmente a niñas, niños, adolescentes y personas mayores.

LA PROPUESTA

En base al desarrollo previo, y sobre la experiencia desarrollada por el Centro de Excombatientes de Malvinas –CECIM La Plata- junto a comedores y ollas populares del Gran La Plata desde hace años, acercamos la propuesta de destinar una Licencia con cuota de captura para un barco que permita pescar 2.000tn anuales. Esta cifra, que representa alrededor del 1% del cupo anual promedio de merluza hubbsi, permitido por el Consejo Federal Pesquero, permitiría abastecer de carne de pescado a la totalidad de los comedores comunitarios de la región, una vez por semana y poner en marcha un Proyecto de Pesca Social.

A partir de las gestiones del CECIM LP hoy existe la posibilidad de disponer de un barco fresquero de 27.45 metros de eslora, 6 metros de manga, casco de acero, botado en 1986 (36 años), actualmente amarrado en Puerto Rosales. La tripulación de este está calculada en 12 personas. Posee una capacidad de carga de 45tn aproximadamente que se completa en mareas de pesca de 3 días de duración. Esto permitiría, deduciendo gastos, obtener 20tn de pescado fresco entero cada tres días. El barco en cuestión es el Rosario G., la empresa dueña de este pesquero cedería los derechos de la embarcación y se ofrece a operarlo con su logística y “know how” (saber hacer), deduciendo sus gastos operativos con parte de lo obtenido en cada lance. El saldo de ésta operatoria rondaría las 20tn de pescado fresco cada tres días, que permitirían la distribución semanal en los comedores de la región. Cabe aclarar que la empresa pesquera opera en la actualidad 22 barcos pesqueros y cuenta con 25 años de experiencia en la industria pesquera.

Se estima operarlo desde algún puerto de la provincia de Buenos Aires y una vez procesado, transportarlo a la región a través de camiones de transporte de pescado autorizados por SENASA. El costo de éste transporte no resultaría significativo ya que estaría en el orden de 8 a 10$ por kg de carne transportada.

La distribución en la región, manteniendo la cadena de frío, será coordinada a través del Ministerio de Desarrollo Social, con colaboración de áreas municipales pertinentes y acompañamiento del Consejo Social de la UNLP.

FINAL

La posibilidad es concreta y las fortalezas no son sólo humanitariamente solidarias, sino que están fundadas en un sólido razonamiento científico, alimentario, social y prospectivo.

La ocasión es “ayer” y, con esta propuesta, hoy producimos el paso que nos permita ganarle al tiempo y hacer que mañana una buena porción del hambre sea sólo una pesadilla que nunca debiéramos haber producido como Pueblo, que mañana lo soberano sea la condición de todo desarrollo, justicia e independencia.

Para avanzar se requiere una licencia de pesca y la voluntad político institucional de las áreas pertinentes del Estado. El compromiso de las instituciones y organizaciones abajo firmantes está garantizado.

– Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas de La Plata (CECIM LP).

– Centro ex Combatientes de Berisso Cevecim

– Puerto La Plata

– Centro de Estudios en Nutrición y Desarrollo Infantil (CEREN) – CIC Provincia de Buenos Aires

– Instituto de Limnología “Dr. Raúl a. Ringuelet” (ILPLA) – UNLP/CONICET

– Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales (IdIHCS) –UNLP/CONICET

– Instituto Malvinas – UNLP

– Instituto de Investigación en Educación Superior (IIES) – UNLP

– Centro Científico y Tecnológico – CONICET La Plata

– Consejo Social – UNLP

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