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El Dr. Fermepin se expresó sobre el «preocupante aumento de sífilis congénita en el país»

/Difusión Federación Bioquímica de la Provincia de Buenos Aires- FABA Informa/


Entrevista al Dr. Marcelo Rodríguez Fermepin

Preocupante aumento de sífilis congénita en el país

En las dos últimas décadas han aumentado las Infecciones transmitidas sexualmente (ITS) en todo el mundo, y en Argentina principalmente la sífilis congénita, una infección prevenible y tratable.

Por Ana M. Pertierra

Las ITS pueden ser producidas por bacterias (clamidiasis, gonorrea, sífilis, micoplasmas) virus (HPV, herpes, VIH), hongos y parásitos. Aunque el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) ha descendido desde los años 90, el contagio de otro tipo de enfermedades de transmisión sexual ha experimentado un aumento en los últimos años.

FABAinforma consultó al Dr. Marcelo Rodríguez Fermepin, Bioquímico (UBA) y Doctor de la Universidad de Buenos Aires. Profesor Asociado de Microbiología clínica en la Facultad de Farmacia y Bioquímica (UBA). Jefe del Laboratorio de Inmunología y Virología Clínica del Hospital de Clínicas “José de San Martín”, quien explicó la incidencia de las ITS, el rol de los y las bioquímicas en el diagnóstico de estas infecciones, los objetivos del Observatorio Bioquímico Argentino, y las mejores estrategias de prevención.

– ¿Qué impacto y/o carga de enfermedad tienen las ITS en el mundo y en nuestro país?

La incidencia mundial estimada de las infecciones transmisibles sexualmente (ITS) es de 500 millones de nuevas infecciones por año. Si bien se sabe que hay un porcentaje de coinfecciones y de personas de poblaciones vulnerables que adquieren más de un ITS por año, es dable pensar que, en un mundo de más de 7.000 millones de personas, aproximadamente una de cada 20 o 25 adquirirá una ITS en el ejercicio de su sexualidad, un número sorprendentemente elevado.

Los datos disponibles asignan la mayoría de los casos a las ITS clásicas, tratables con antibióticos (tricomoniasis, gonococia y clamidiasis), que presentan menos interés social que la infección por VIH o VPH (asociadas a SIDA y cáncer). Pero, que estas infecciones sean curables no implica que no conlleven probables secuelas graves o que puedan afectar negativamente el embarazo o el parto y transmitirse al recién nacido.

Se puede afirmar que en las dos últimas décadas se ha visto un aumento de las ITS en todo el mundo, y la República Argentina no es la excepción, que se refleja en un aumento de la notificación al SNVS, principalmente de los casos más graves como la sífilis congénita, la que es absolutamente prevenible y tratable.

Por todo esto podemos concluir que su impacto es muy grande. Paradójicamente su repercusión social es baja o moderada probablemente porque siempre se habla de grupos vulnerables o en riesgo y aquí vale una reflexión. ¿Quién se piensa a sí mismo vulnerable o en riesgo? Probablemente nadie. Entonces, una infección transmisible sexualmente es algo que le sucede a otro: personas que tienen relaciones sexuales con personas de su mismo sexo, personas con un alto número de parejas sexuales, trabajador@s sexuales, etc. Por lo tanto, si no hay un grupo vulnerable en el que me sienta incluido, no tengo percepción de riesgo.

– ¿Cómo ha sido su evolución en los últimos tiempos? ¿Qué infecciones son las más frecuentes y cuáles han aumentado más últimamente?

Cómo ya mencioné, la tendencia es al aumento.
La aparición del SIDA a mediados de los ´80 produjo una disminución general de las infecciones transmisibles sexualmente asociada al temor a la infección por VIH. El desarrollo de tratamientos efectivos para esta infección disminuyó la percepción de riesgo y la consecuencia fue una menor prevención. Como resultado se ha visto un aumento continuo de las ITS en general y la reemergencia de algunas enfermedades casi olvidadas como la sífilis, principalmente la sífilis congénita y el linfogranuloma venéreo (infección por algunas cepas particulares de Chlamydia trachomatis), del cual el laboratorio que dirijo detectó la mayoría de los casos que generaron la alerta ministerial sobre el mismo en 2018 y que continúa en aumento.

– ¿Cuáles son los grupos en mayor riesgo de padecerlas?

Los indicadores epidemiológicos demuestran que los grupos vulnerables para las ITS son: personas que tienen relaciones sexuales con personas de su mismo sexo, personas con un alto número de parejas sexuales, trabajador@s sexuales, personas que inician el ejercicio de su sexualidad y mujeres jóvenes. Esto quiere decir que estadísticamente tienen mayor probabilidad de adquirir una infección transmisible sexualmente, pero hay que tener muchísimo cuidado con este concepto. Primero porque hay personas en estos colectivos que ejercen su sexualidad de manera segura y cuidada y por lo tanto es menos probable que adquieran o transmitan una ITS. Segundo porque confirma la idea de que yo no me encuentro en un grupo en riesgo por lo tanto puedo cuidarme menos y cuidar menos a mis parejas sexuales.

– ¿Cuáles serían los controles preventivos recomendables?

Consultar al médico ante el menor síntoma, sospecha o duda. La mayoría de las infecciones transmisibles sexualmente son asintomáticas por lo que no suelen presentar motivos para consultar al médico, y justamente por eso es que digo sospecha o duda, cualquier alteración o molestia debería ser consultada.

También se deberían realizar controles antes de iniciar relaciones sexuales sin protección, no solamente de VIH, que es lo que generalmente se utiliza como “carnet” de seguridad, si no también sífilis y hepatitis B y C y la consulta para la prevención de HPV y tamizaje de clamidiasis.

No está de más recordar que todas estas infecciones deben incluirse en los estudios preconcepcionales y también a lo largo del embarazo.

– ¿Qué rol cumple el laboratorio bioquímico en el diagnóstico de las ITS?

El bioquímico tiene un rol fundamental, es quien realiza el diagnóstico de certeza, el que pone el nombre y apellido a la infección y en un punto, el primero que sabe de ella de manera fehaciente.

Si bien en algunas situaciones especiales se realiza el tratamiento sindrómico, el bioquímico es el profesional que identifica al microorganismo específico y evalúa su sensibilidad antibiótica, como en el caso del gonococo, por lo que es a partir de sus resultados que se instaura el tratamiento correcto.

– ¿Cuál es el objetivo y la operatoria del Observatorio Bioquímico Argentino para aportar marcadores de ITS en el país?

El objetivo principal del Observatorio Bioquímico Argentino es aportar indicadores de salud.

Una de las cosas positivas de la pandemia de COVID-19 es que incrementó y mejoró la notificación al SNVS (Sistema Nacional de Vigilancia de Salud) mediante el SISA (Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino).

Algunas de las ITS son de notificación obligatoria al SNVS por lo que se podría decir que hay una imagen del cuadro de situación de las infecciones transmisibles sexualmente, lamentablemente en aumento.

Nuestro propósito es contribuir al conocimiento de la situación de las infecciones transmisibles sexualmente en nuestro país aportando algunos datos extras (a la notificación podemos georreferenciarla y asociarla con el tipo de laboratorio: hospitalario, público, privado, pequeño, grande, etc.) y poco a poco incluir más datos en esta notificación siempre intentando no abusar del tiempo de nuestros colegas.

Con el análisis de estos datos y resultados esperamos poder aportar información clave al sistema de salud, casi en tiempo real como ocurrió con SARS-CoV-2.

– Según su criterio, cuáles serían las mejores estrategias para la prevención de las ITS.

Educación, educación, educación.
Hasta lograr los cambios conductuales sociales e individuales que permitan el control de las ITS es necesario saber cuándo, dónde y quién está afectado por estas infecciones. Estos datos epidemiológicos básicos son los que permitirán la realización de acciones de prevención focalizadas incrementando sus posibilidades de impacto.

Por supuesto que el desarrollo de vacunas es la mejor herramienta de prevención, pero en muchas ITS aún estamos lejos de lograrlo, por lo que la prevención utilizando métodos de barrera en todo tipo de relaciones sexuales, la concientización del cuidado, el diagnóstico oportuno junto con el tratamiento apropiado y la comprensión de los factores asociados a la transmisión y a los aspectos básicos de los microorganismos involucrados son los medios con que contamos hoy para disminuir gradualmente la incidencia de las infecciones transmisibles sexualmente en la sociedad.

– ¿Todas las ITS tienen tratamiento farmacológico y preventivo (vacunas)?

Hasta el momento se cuenta únicamente con vacunas para la hepatitis B y para algunos genotipos de HPV.

En lo que respecta al tratamiento, hay tratamiento efectivo para prácticamente todas las ITS. Los mayores problemas son la ausencia de diagnóstico, que conlleva la falta de tratamiento, la elevada resistencia antibiótica de Neisseria gonorrhoeae y la falta de adherencia al tratamiento en los casos que llevan un tratamiento prolongado o de por vida.

Por los motivos mencionados anteriormente es esperable que la elevada incidencia de las ITS nos acompañe un tiempo, monitorearla y colaborar para poder disminuirla son las metas del Observatorio Bioquímico Argentino, que cuenta de antemano con el apoyo de los bioquímicos y las bioquímicas de la Provincia de Buenos Aires y de todo el país.

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