Hepatitis: Ampliar el acceso al diagnóstico y tratamiento para salvar vidas

/Fuente: Federación Bioquímica de la Provincia de Buenos Aires – FABA Informa/


Postales para las redes sociales sobre hepatitis, prevención y tratamiento.

La hepatitis viral es un asesino silencioso y cobra numerosas vidas cada año, con síntomas que solo aparecen cuando la enfermedad está avanzada. En las Américas, casi 80000 nuevas infecciones de hepatitis B y C surgen cada año, la mayoría de las cuales pasan desapercibidas. ¿El resultado? Más de 100000 muertes relacionadas con la hepatitis cada año.

Pero aquí está la clave: ¡la prevención es posible! Existen vacunas y tratamientos efectivos, ofreciendo esperanza para todos. La vacuna contra la hepatitis B está disponible tanto para adultos como para niños, mientras que los tratamientos orales seguros pueden curar la hepatitis C. Conocer su estado y acceder al tratamiento es crucial para las mujeres embarazadas con hepatitis B crónica para prevenir la transmisión maternoinfantil. La OPS trabaja en conjunto con los países de la región para ampliar el acceso a pruebas diagnósticas, medicamentos y vacunas contra la hepatitis viral a través del Fondo Estratégico y el Fondo Rotatorio.

El mensaje: Juntos, podemos eliminar la hepatitis en la Región de las Américas y alcanzar los objetivos de eliminación de la OPS para 2030. Reduzcamos el número de nuevos casos y evitemos muertes innecesarias causadas por infecciones de hepatitis B y C.

Prevenir una epidemia silenciosa mediante test de sangre y vacunación

En nuestro país, en el marco de una campaña de concientización del 24 al 28 de julio tuvieron lugar testeos en 68 puntos de testeo, entre hospitales, clínicas, centros de atención primaria, consultorios, y otros sitios. Fue una iniciativa de la Sociedad Argentina de Hepatología.

Participaron Buenos Aires, CABA, Catamarca, Chaco, Córdoba, Entre Ríos, La Pampa, La Rioja, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, San Luis, Santa Fe, Santiago del Estero, Tierra del Fuego, y Tucumán.

“La hepatitis C es una enfermedad que la mayoría de las veces no da síntomas, por eso es tan importante realizarse el test por lo menos una vez en la vida. Campañas como la que estamos lanzando a nivel nacional son oportunidades inmejorables para hacerlo. Si el testeo -que es rápido e indoloro- da negativo, la persona sigue con su vida. Si, en cambio, da positivo y luego se confirma el diagnóstico, los profesionales de la salud la acompañaremos para que pueda curarse y evitar complicaciones potencialmente severas a futuro”, sostuvo el Dr. Sebastián Ferretti, presidente de la Sociedad Argentina de Hepatología (SAHE).

Preocupa el subdiagnóstico en Argentina y en el mundo

Se calcula que -en nuestro país- entre 6 y 7 de cada 10 personas que tienen el virus lo ignoran, lo que refleja la necesidad de trabajar en mejores mecanismos de detección y en seguir concientizando a la comunidad para que cuide la salud de su hígado tanto como cuida la de su corazón u otros órganos.

“El estudio para detectar hepatitis B y C es sencillo, pero lamentablemente no se encuentra entre los análisis de rutina que el médico de cabecera solicita en un chequeo habitual. Sobre ese punto también tenemos que trabajar los hepatólogos, gastroenterólogos e infectólogos, que somos los que estamos más cerca de esta enfermedad todos los días. Tenemos que comprometernos a difundir la importancia de pedir este estudio entre los demás profesionales de la salud, como los clínicos, cardiólogos, endocrinólogos, ginecólogos y geriatras, entre otras especialidades”, remarcó el Dr. Esteban González Ballerga, vicepresidente de la SAHE.

La Organización Mundial de la Salud había propuesto el ambicioso objetivo de eliminar la hepatitis C en el mundo para 2030 y Argentina ha tomado múltiples medidas orientadas a ese objetivo, más allá de la dificultad que representa. El desarrollo de constantes iniciativas de testeo a la comunidad es una de las iniciativas que contribuyen a lograrlo.

“Una persona puede tener hepatitis C y no saberlo durante décadas. Si se deja estar y pasan los años, lamentablemente llegará al diagnóstico cuando el daño hepático sea avanzado y tal vez presente grados de cirrosis, riesgo de cáncer de hígado y necesidad de recibir un trasplante. Todo esto puede evitarse testeándose a tiempo”, explicó el Dr. Manuel Berbero, miembro de la Comisión Directiva de la SAHE.

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