/Fuente: CPQ-PBA/

Tras el incidente ocurrido en el puerto de Campana, donde un buque que transportaba ácido sulfúrico colisionó con un barco petrolero, se reavivó el debate sobre la seguridad en el manejo y transporte de sustancias químicas peligrosas.
En este contexto, a través de un comunicado, el Consejo Profesional de Química de la Provincia de Buenos Aires manifestó su preocupación al expresar que el hecho “pone de relieve la potencial magnitud de las consecuencias que podrían derivarse de fallas operativas, errores humanos o deficiencias en los sistemas de seguridad”.
En ese sentido, remarcaron que el ácido sulfúrico, debido a su carácter altamente corrosivo y reactivo, representa un riesgo significativo para la salud humana y el ambiente, como así también lo sería un eventual derrame de petróleo.
Al respecto, el presidente del Consejo Profesional de Química de la Provincia de Buenos Aires, Dr. Carlos Colángelo, planteó la necesidad de revisar las condiciones en las que se desarrollan este tipo de procedimientos: “Resulta imprescindible preguntarnos si el personal interviniente en este tipo de operaciones cuenta con la debida idoneidad técnica y la correspondiente matriculación profesional”, sostuvo.
Asimismo, en relación a este suceso en particular, Colángelo agregó: “Es necesario conocer si las maniobras se realizaron conforme a los protocolos de seguridad y navegación vigentes para el transporte fluvial de sustancias peligrosas”.
Desde el Consejo de Química destacaron que “la correcta formación, habilitación y control del ejercicio profesional en el ámbito químico no constituye un aspecto accesorio, sino una condición esencial para la prevención de accidentes y la protección de la vida, el ambiente y los bienes materiales”.
En el comunicado, la entidad también reclamó a las autoridades competentes el fortalecimiento de los mecanismos de control y fiscalización sobre el transporte y la manipulación de sustancias químicas peligrosas, además de solicitar acceso transparente a la información relacionada con este tipo de episodios, con el objetivo de permitir evaluaciones técnicas independientes y la implementación de medidas preventivas.
Finalmente, el Consejo Profesional de Química reafirmó su compromiso con la defensa de la seguridad química, la jerarquización del ejercicio profesional matriculado y la promoción de políticas públicas orientadas a la prevención de riesgos en el ámbito industrial.