/Fuente: Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires/
A menudo, ante un signo de dolor o malestar en nuestros perros o gatos, la primera reacción es buscar en nuestro propio botiquín. Sin embargo, lo que para un humano es una solución rápida, para un animal de compañía puede representar una emergencia veterinaria grave.
La automedicación es una de las causas más frecuentes de intoxicaciones en las clínicas. Por eso, junto al CVPBA, desmentimos los 3 mitos más peligrosos sobre el uso de fármacos en animales.

1.»Si me sirve a mí, le sirve a mi perro»
El peligro oculto en el botiquín familiar
Muchos fármacos de uso humano son altamente tóxicos o incluso mortales para los animales de compañía. Su metabolismo procesa las sustancias de forma muy distinta al nuestro.
- Paracetamol: Puede causar daños irreparables en los glóbulos rojos y fallas hepáticas, especialmente en gatos.
- Ibuprofeno: Una dosis mínima puede provocar úlceras gástricas y daño renal severo en perros.
Lo que a vos te quita el dolor, a ellos puede costarles la vida.
2.»Ya se siente mejor, así que suspendo el remedio»
El peligro de los tratamientos incompletos
Es muy común ver que un animal de compañía recupera el ánimo a los pocos días de iniciar un tratamiento y decidir, por cuenta propia, dejar de darle la medicación. Este es un error crítico.
- Recaídas: Que no haya síntomas visibles no significa que la infección o dolencia haya desaparecido.
- Resistencia bacteriana: Al no completar el esquema (especialmente en antibióticos), las bacterias sobrevivientes se vuelven más fuertes y difíciles de eliminar en el futuro.
3.»Le doy lo mismo que le recetaron la vez pasada»
La dosis no es universal ni permanente
Cada cuadro clínico es único, incluso si los síntomas parecen iguales. Repetir una receta antigua sin consultar es un riesgo innecesario.
- Cambio de peso y edad: La dosis exacta depende estrictamente del peso actual del animal y su estado de salud general (función renal, cardíaca, etc.).
- Diagnóstico preciso: Lo que hoy parece un simple malestar estomacal podría tener una causa distinta a la de la última vez.
La salud de tu animal de compañía no es un juego
Tu mejor amigo confía en vos para su cuidado. Ante cualquier síntoma de dolor o enfermedad, evitá las soluciones caseras y la automedicación.
La única persona capacitada para recetar un tratamiento es un veterinario matriculado.