/Fuente: Federación Bioquímica de la Provincia de Buenos Aires /

Ébola La palabra Ébola proviene del río Ébola, un afluente del río Congo situado en el norte de la República Democrática del Congo.
En este mes de mayo, la epidemia de la enfermedad del Ébola en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda ha sido declarada como una emergencia de salud pública de importancia internacional; sin embargo no cumple los criterios de emergencia pandémica, según la definición de la Organización Mundial de la Salud.
El Ébola es una enfermedad viral grave y frecuentemente mortal que se contrae por el contacto estrecho con órganos, sangre u otros líquidos corporales de otros seres humanos o de animales infectados o muertos, como murciélagos o primates. También puede contagiarse al tocar objetos y superficies contaminadas.
El virus no se transmite a través del aire.
El Ébola es causado, en este caso, por el virus de Bundibugyo (BDBV, Orthoebolavirus bundibugyoense), altamente letal. El virus Bundibugyo es una de las seis especies del género Orthoebolavirus (familia Filoviridae), cuatro de las cuales causan la enfermedad del Ébola en los seres humanos. Esta variante BDBV fue identificada por primera vez en 2007 en Uganda, en esta oportunidad, ha afectado en mayor medida a la RDC. Las tasas de letalidad han oscilado entre el 25% y el 50%.
Las otras variantes patógenas para el hombre son:
- Zaire ebolavirus u Orthoebolavirus zairense (ZEBOV). Es la especie más letal. Ha causado los brotes más graves en África Occidental y Central.
- Sudán ebolavirus Orthoebolavirus sudanense (SUDV). Este virus fue identificado por primera vez en 1976. Ha provocado brotes recurrentes en Sudán del Sur y Uganda.
- Taï Forest ebolavirus Orthoebolavirus taiense (TAFV). Descubierto originalmente en Costa de Marfil tras la infección de un científico que estudiaba chimpancés. Hasta el momento es la cepa con menos casos documentados en seres humanos.
La enfermedad provoca que el sistema inmunitario se descontrole, lo que genera daños severos en múltiples órganos y puede derivar en una falla multiorgánica.
Es así que se trata de una enfermedad grave y frecuentemente mortal. Los síntomas suelen aparecer entre 8 y 21 días tras la exposición. Los signos tempranos y posteriores incluyen: fiebre alta y dolor de garganta, dolores musculares y de cabeza intensos. Vómitos, diarrea y dolor abdominal. Falla hepática y renal. Además, los pacientes suelen presentar complicaciones hemorrágicas severas.
El control de la enfermedad se basa en el aislamiento estricto de los pacientes y en prácticas funerarias seguras.
Actualmente existen vacunas autorizadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que protegen contra la ZEBOV. Estas vacunas están reservadas principalmente para poblaciones de riesgo y personal de primera respuesta.
Las vacunas principales aprobadas son: (1) Ervebo (rVSV-ZEBOV) que es una vacuna de dosis única que se utiliza ampliamente en estrategias de “vacunación en anillo” (vacunar a los contactos y contactos de los contactos de un caso confirmado) y que ha demostrado una eficacia muy elevada. (2) Zabdeno y Mvabea: que es un esquema de vacunación secuencial que requiere dos dosis. Se administra en dos tiempos diferentes para generar una respuesta inmunitaria más sostenida a largo plazo.
Como tratamiento de soporte se aconseja la administración de líquidos por vía intravenosa para reponer las grandes pérdidas causadas por los vómitos y la diarrea, oxígeno suplementario y medicamentos para elevar la presión arterial si fuera necesario y control de síntomas con analgésicos, antipiréticos (principalmente paracetamol) y antieméticos para las náuseas. En caso de complicaciones se deben administrar antibióticos (para infecciones bacterianas secundarias) y se deben realizar transfusiones para tratar problemas de coagulación.
Existen dos tratamientos aprobados que han demostrado reducir significativamente la letalidad al atacar directamente el virus del Ébola: (1) inmazeb que es una combinación de tres anticuerpos monoclonales y (2) ebanga (ansuvimab) que es un anticuerpo monoclonal único. Estos tratamientos específicos solo están aprobados para las infecciones con la especie Orthoebolavirus zairense.
Brote de 2026
Hasta el 16 de mayo de 2026, se habían notificado ocho casos confirmados por laboratorio, 246 casos sospechosos y 80 muertes de casos sospechosos en la provincia de Ituri (RDC). Además, se habían notificado dos casos confirmados por laboratorio (uno de ellos mortal), sin relación aparente entre sí en Kampala (Uganda), en personas que que habían viajado desde la RDC. En menos de un mes se agregaron nuevos datos, los que pueden verse en la Tabla I.
Hay una gran incertidumbre con respecto al número real de personas infectadas y la propagación geográfica asociada a este evento en este momento. Además, el precario sistema de salud de la RDC dispone de poca información sobre los vínculos epidemiológicos con casos conocidos o sospechosos.
No obstante, la alta tasa de positividad de las muestras iniciales recogidas (con ocho positivos entre las 13 muestras recogidas en varias zonas), la confirmación de casos tanto en Kampala como en Kinshasa, la tendencia al alza que se observa en la notificación sindrómica de casos sospechosos y los conglomerados de fallecimientos en toda la provincia de Ituri apuntan a un brote que podría ser mucho mayor que el que se está detectando y notificando actualmente, con un riesgo considerable de propagación a nivel local y regional. Asimismo, la situación de inseguridad, la crisis humanitaria, la alta movilidad de la población, la naturaleza urbana o semiurbana del foco actual y la extensa red de establecimientos de salud informales elevan el riesgo de propagación, como se observó durante la gran epidemia de enfermedad por el virus del Ébola en las provincias de Kivu del Norte e Ituri ocurrida en 2018 y 2019. Sin embargo, a diferencia de las cepas de ZEBOV, en la actualidad no existen tratamientos ni vacunas aprobados específicos para el virus de BDBV.
| Año | Virus | Países africanos | Países de otros continentes | Casos | Muertes (%) |
|---|---|---|---|---|---|
| 1976 | ZEBOV | RDC1 | 318 | 280 (88) | |
| 1976 | SUDV ZEBOV | Sudán | Reino Unido2 | 284 1 | 151 (53) 0 |
| 1977 | ZEBOV | RDC3 | 1 | 1 | |
| 1979 | SUDV | Sudán | 34 | 22 (65) | |
| 1994 | TAFV ZEBOV | Costa de Marfil Gabón | 1 51 | 0 31 (61) | |
| 1995 | RDC | 315 | 254 (81) | ||
| 1996 | ZEBOV ZEBOV ZEBOV | Gabón Sudáfrica | Rusia2 | 91 2 1 | 66 (72,5) 1 1 |
| 2000 | SUDV | Uganda | 425 | 224 (53) | |
| 2001 | ZEBOV ZEBOV | Rep. del Congo Gabón | 59 65 | 44 (75) 53 (81,5) | |
| 2003 | ZEBOV | Rep. del Congo | 202 | 172 (85) | |
| 2004 | SUDV ZEBOV | Sudán | Rusia2 | 17 1 | 7 (41) 1 |
| 2005 | ZEBOV | Rep. del Congo | 12 | 10 (83) | |
| 2007 | BDBV ZEBOV | Uganda RDC | 131 264 | 42 (32) 187 (71) | |
| 2008 | ZEBOV | Rep. del Congo | 32 | 15 (47) | |
| 2011 | SUDV | Uganda | 1 | 1 | |
| 2012 | SUDV BDBV | Uganda RDC | 17 62 | 7 (41) 34 (55) | |
| 2014 | ZEBOV ZEBOV ZEBOV ZEBOV ZEBOV ZEBOV ZEBOV ZEBOV ZEBOV | RDC Guinea, Liberia, Sierra Leona Mali Nigeria Senegal | Italia España4 Reino Unido5 EE.UU. | 69 28610 1 8 20 1 1 1 4 | 49 (71) 11308 (39) 0 6 (75) 8 (40) 0 0 0 1 |
| 2017 | ZEBOV | RDC | 8 | 4 (50) | |
| 2018 | ZEBOV | RDC | 3524 | 2310 (65,5) | |
| 2020 | ZEBOV | RDC | 130 | 55 (42) | |
| 2021 | ZEBOV ZEBOV | RDC Guinea | 23 23 | 15 (65) 12 (52) | |
| 2022 | SUDV ZEBOV | Uganda RDC | 164 6 | 55 (34) 6 (100) | |
| 2025 | ZEBOV SUDV | RDC Uganda | 64 12 | 45 (70) 4 (30) | |
| 2026 | BDBV BDBV | RDC6 Uganda7 | 689 19 | 139 (20) 2 (10,5) |
Tabla I. Casos de Ébola desde 1976 hasta 2026. Adaptada de (1)
1 República Democrática del Congo (ex Zaire);
2 accidente de laboratorio;
3 caso no conectado con la epidemia de 1976, lo que sugiere que el virus del Ébola es enzoótico en esa área;
4 trabajador de la salud contagiado por un paciente proveniente de Sierra Leona;
5 trabajador de la salud voluntario en África;
6 datos informados hasta el 11 de junio;
7 datos informados hasta el 12 de junio.
A pesar del escaso número registrado en países no africanos, generalmente debidos a viajeros o personal de salud destinado a regiones endémicas, el evento constituye un riesgo para la salud pública de otros países vecinos que comparten fronteras terrestres con la RDC. En la Tabla I se detallan los brotes y casos de Ébola ocurridos desde 1976.
Se requiere cooperación internacional para comprender el alcance del brote, coordinar las tareas de vigilancia, prevención y respuesta, ampliar y reforzar las operaciones y garantizar la posibilidad de aplicar medidas de control. El personal médico de la RDC, con salarios bajos y escaso descanso, enfrenta condiciones extremas para contener la enfermedad y el gobierno no responde a las demandas de apoyo.
Si no se sabe ´cuántos son las personas realmente afectadas, si no se investiga con precisión el tipo de variantes que circulan, resulta difícil contener el brote y dar tratamiento efectivo a quienes estén infectados por otras especies. La salud pública está en riesgo en ambos países. Ambos sistemas de salud enfrentan graves problemas de financiamiento y escasez de recursos humanos. Sin embargo, el de Uganda es más estable y estructurado, mientras que el de RDC está severamente colapsado por décadas de conflictos armados, crisis humanitarias y una geografía inmensa que dificulta el acceso a la atención.
El sistema de salud de la RDC se basa en “Zonas de Salud” pero adolece de una infraestructura deteriorada. Solo cerca del 28% de la población tiene acceso a una asistencia médica de calidad mínima. Además, carece de un sistema de salud público universal, por lo que los pacientes deben pagar por su atención. Uganda, por el contrario, cuenta con una red nacional mejor estructurada en cinco niveles jerárquicos, que van desde Equipos de Salud de Aldea hasta hospitales nacionales y especializados. Además, el sector público y el sector privado sin fines de lucro (como organizaciones religiosas) colaboran estrechamente para la prestación de servicios.
En la RDC la falta de recursos e inversión es alarmante. Los hospitales carecen de insumos básicos para cirugías seguras y la escasez de especialistas es extrema. En Uganda, aunque también sufre una grave escasez de médicos, su red de atención primaria y personal comunitario permite una mayor penetración territorial. El índice de cobertura sanitaria universal ha mejorado notablemente en las últimas décadas en ese país.
Referencias bibliográficas
(1) Centers for Disease Control and Prevention. Ebola Outbreak: Current Situation. Disponible en: https://www.cdc.gov/ebola/ situation-summary/index.html (fecha de acceso: 14 de junio de 2026).