Del tango a la solidaridad: una milonga que se convierte en alimentos para quienes más lo necesitan

/Fuente: Centro Bioquímico Distrito I/


Cada segundo miércoles del mes, el Centro Bioquímico Distrito I abre sus puertas al encuentro y al tango. Lo recaudado, junto con los aportes de los profesionales bioquímicos, se transforma en alimentos, productos de primera necesidad, materiales educativos y asistencia para familias e instituciones de La Plata y la región.

Una noche de tango puede terminar mucho más allá de la pista de baile. En el Centro Bioquímico Distrito I, las Milongas Solidarias que se realizan el segundo miércoles de cada mes se convirtieron en una forma de encuentro que también permite tender una mano a quienes atraviesan situaciones de necesidad.

Lo recaudado en cada milonga, sumado a los aportes realizados por los profesionales bioquímicos, es destinado a sostener las acciones de la Comisión de Acción Solidaria. El resultado es una cadena que comienza con la participación y la solidaridad y termina en comedores, merenderos, escuelas, parroquias y hogares de distintos puntos de La Plata y localidades vecinas.

Durante julio y agosto, esa ayuda se materializó en numerosas entregas. Se distribuyeron alimentos como fideos, arroz, harina, yerba, azúcar, aceite, galletitas y leche en polvo, además de ropa y productos de limpieza. Entre los destinatarios estuvieron el Merendero y Comedor Píria de Ensenada, “Panza llena, Corazón contento” de Los Hornos, “Los Peques de Los Hornos” y la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, entre otros.

También hubo lugar para acompañar a las familias en momentos especiales. Con motivo del Día del Niño se adquirieron golosinas y se llevaron juguetes y mercadería a distintos espacios y familias de la región.

La solidaridad también respondió a necesidades puntuales. El Colegio María Montessori recibió un microondas y guantes, mientras que una familia afectada por una inundación recibió materiales de construcción para colaborar con la recuperación de su vivienda.

Cuando ayudar también es compartir

La propuesta del Centro Bioquímico Distrito I combina así dos dimensiones: el encuentro cultural y la acción comunitaria. Las milongas ofrecen un espacio para disfrutar del tango y reunirse, pero al mismo tiempo permiten generar recursos que después se convierten en ayuda concreta.

La tarea solidaria incluye además acciones de acompañamiento educativo y social. En el Barrio El Molino de Ensenada, por ejemplo, se entregaron materiales didácticos, leche, cacao y azúcar y se realizaron actividades educativas y sociales vinculadas con “Una Salud Global”.

Cada entrega representa una necesidad diferente, pero todas forman parte de una misma red. Alimentos para un comedor, artículos de limpieza para una institución, juguetes para un festejo, materiales didácticos para una actividad educativa o materiales de construcción para una familia afectada por una inundación.

Detrás de cada una de esas acciones hay profesionales que aportan, personas que participan de las Milongas Solidarias -organizadas por Comisión de Actividades Socioculturales- y una Comisión de Acción Solidaria que transforma esos recursos en respuestas concretas.

Porque, en el Centro Bioquímico Distrito I, el tango no termina cuando termina la música: parte de lo que se comparte en cada milonga vuelve a la comunidad convertido en solidaridad.

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