/Fuente: Federación Bioquímica de la Provincia de Buenos Aires – FABA Informa/

En el próximo número de ABCL se publicarán las recomendaciones del Grupo de Trabajo Fase Pre y Postanalítica de la Fundación Bioquímica Argentina destinadas a estandarizar los aspectos contemplados en la fase preanalítica del examen de orina completa
No es ninguna novedad que la mayor cantidad de errores que se producen en un laboratorio pertenecen a la fase preanalítica. El año pasado se publicó un trabajo de investigadores norteamericanos donde verificaron que el 98,4% de los errores del laboratorio clínico se producían durante dicha fase (1).
En la Fundación Bioquímica Argentina se creó el Grupo de Trabajo de Fase Pre y Postanalítica para elaborar recomendaciones que brinden herramientas para poder detectar y mitigar los errores producidos en ambas fases.

El análisis de orina se basa en procedimientos estandarizados para la preparación del paciente, la toma de la muestra, el transporte, la conservación y finalmente los análisis propiamente dichos, con una fase posanalítica de devolución apropiada de los resultados.
Para lograr una mayor reproducibilidad de los análisis, los requisitos preanalíticos se vuelven más estrictos. Para el laboratorio, es un gran desafío poder controlar los pasos de la fase preanalítica desde la solicitud de la prueba hasta el procesamiento de la muestra. El proceso analítico y la calidad global del laboratorio se ven influenciados por la fase preanalítica, que incluye la recolección, la identificación, el almacenamiento y el transporte de la muestra, así como su preparación para el análisis mediante centrifugación, refrigeración y alicuotación (2).
Recolección, transporte y conservación de la muestra
Dado que la mayoría de las muestras de orina son recolectadas por los propios pacientes, el análisis de orina es uno de los exámenes más susceptibles a problemas preanalíticos. Además del cuidado que se debe tener en la recolección de la muestra, el laboratorio debe implementar una política óptima de transporte y conservación (2).
El tiempo transcurrido entre la micción y el análisis de la orina representa un obstáculo importante para la precisión diagnóstica en la mayoría de los laboratorios. Para muchos componentes químicos analizados con tiras reactivas, no se necesitan conservantes si el análisis se realiza dentro de las 24 horas y el tubo se refrigera. Si la demora es inevitable y la refrigeración no es posible, se pueden utilizar recipientes precargados con ácido bórico. Este conservante puede utilizarse solo o en combinación con otros agentes estabilizantes. Sin embargo, diversos estudios demuestran una importante interferencia de los conservantes con varias reacciones de las tiras reactivas (2).
Hay que prestar atención también a otras prácticas como la implementación de sistemas de vacío que, por un lado mejoran la toma de la muestra (limitan el riesgo de errores y contaminación) y por otro producen efectos no deseados en la integridad de las células urinarias debido a su gran fuerza disruptiva (2).
En el próximo número de ABCL se publicarán recomendaciones del citado grupo de trabajo de la Fundación Bioquímica Argentina destinadas a estandarizar los aspectos contemplados en la fase preanalítica del examen de orina completa (3).
Indicadores de calidad
Con estas recomendaciones se pretende mejorar la calidad, trazabilidad y utilidad diagnóstica de esta práctica. Las recomendaciones abarcan desde la preparación del paciente, según el tipo de muestra, hasta la conservación, transporte y estandarización en la preparación del sedimento urinario. Además, se impulsa la implementación progresiva de indicadores de calidad preanalítica que permitan medir, corregir y mejorar continuamente los procesos (3).
Incluso en casos puntuales como en la evaluación de la cristaluria en pacientes con litiasis es necesario tener en claro que variaciones en el pH pueden conducir a una subestimación de los parámetros urinarios para las pruebas de calcio y ácido úrico, lo que puede provocar errores diagnósticos. Las precauciones preanalíticas para la recolección de orina en las pruebas de cristaluria ayudan a prevenir la sobresaturación artificial de la orina causada por el enfriamiento a +4 °C, la evaporación debida al calor, la contaminación bacteriana que altera el pH, la congelación de macromoléculas urinarias y otros factores (4).
Para la estandarización de la orina completa en general deberán considerarse los siguientes aspectos detallados en (3):
- Correcta recolección de muestra: volumen adecuado, uso de recipiente apropiado e identificación del mismo.
- Requisitos para el transporte: tiempo y condiciones de acuerdo a procedimientos recomendados.
- Recepción y almacenamientos correctos: protección de efectos indeseados por luz y/o cambios térmicos. Refrigeración y acondicionamientos necesarios para el examen.
Referencias bibliográficas
- Lin Y, Spies NC, Zohner K, Mc-Coy D, Zaydman MA, Farnsworth CW. Pre-analytical phase errors constitute the vast majority of errors in clinical laboratory testing. Clin Chem Lab Med 2025 May 5; 63 (9): 1709-15.doi: 10.1515/cclm-2025-0190.
- Coppens A, Speeckaert M, Delanghe J. The pre-analytical challenges of routine urinalysis. Acta Clin Belg 2010 May-Jun; 65 (3): 182-9. doi: 10.1179/acb.2010.038.
- Pennacchiotti G, Aguiar G, Alegre JR, Benozzi SF, Carchio SM, Ghisolfi C, et al. Fase preanalítica del examen de orina completa: recomendaciones para su estandarización. Grupo de Trabajo de Fase Pre y Postanalítica de la Fundación Bioquímica Argentina. Acta Bioquím Clín Latinoam2026; 60 (3): en prensa.
- Larcher L, Lefevre G, Bailleul S, Daudon M, Frochot V. Importance of pre-analytical for urinalysis with urinary crystals. Ann Biol Clin (Paris) 2017 Oct1; 75 (5): 525-30. doi: 10.1684/abc.2017.1278.