/Fuente: Federación Bioquímica de la Provincia de Buenos Aires /
La tecnología está rediseñando la enseñanza de la Bioquímica


Cualquiera que haya cursado una carrera de Bioquímica recuerda la tensión entre dos mundos: la teoría de la cátedra —vías metabólicas, cinética enzimática, estructura de macromoléculas— y la práctica de laboratorio, donde esa teoría debía traducirse en técnicas, pipeteos precisos, controles de calidad y protocolos que no perdonan errores.
Cuando abordamos el armado de cursos de posgrado que fueran accesibles geográfica y económicamente, con horarios flexibles, cercanos a los lugares de vivienda y trabajo de los bioquímicos, la preocupación fue cómo iba a poder hacerse esa práctica real, dónde estaba ese laboratorio. Ya que los cursos presenciales sólo podían cubrir la parte teórica. No se podía tener un laboratorio itinerante para cada curso, pero sí hubo varios que llevaron materiales para trabajar durante la clase presencial. Uno de los actuales, se desarrolla en la ciudad de 9 de Julio, Distrito VII de FABA “Taller de Entrenamiento en Bioquímica Regenerativa: PRP, PRF y otros concentrados plaquetarios”.
La respuesta general, fue que todos estaban trabajando en un laboratorio. Allí hacían la práctica todos los días y era ese trabajo el que se podía mejorar y actualizar mediante los cursos.
Notificación Bioquímica voluntaria
Basado en esto implementamos trabajar con la Notificación Bioquímica Voluntaria (NBV) de datos concretos de los análisis realizados y desde ellos poder ver los errores tanto teóricos como prácticos que se pueden inferir al analizarlos. Un caso concreto es el curso “Taller de Urocultivo, identificación de gérmenes y antibiograma. Notificación bioquímica y vigilancia epidemiológica” que se está dictando en el Círculo Bioquímico de Pergamino, Distrito VI de FABA.
Esto también llevó a analizar la manera en que se dan las indicaciones previas al paciente, como se elabora el informe al médico, y por lo tanto a revisar desde la etapa preanalítica a la posanalítica, detectando en cada tema, los posibles errores para corregirlos y así mejorar la calidad, agregar conceptos de bioseguridad y de gestión del laboratorio. Allí participan todos los programas de la Fundación Bioquímica Argentina con sus cursos específicos PEEC; PAL; Bioseguridad; Gestión como “El laboratorio centrado en el paciente. Algunas herramientas de gestión para el análisis y mejora del servicio que prestamos” próximo a dictarse en Salta.
Hoy, un conjunto de herramientas provenientes de la tecnología educativa, si bien no reemplazan al laboratorio lo rediseñan. Podemos agregar información virtual para tener cursos mixtos.
Aprendizaje combinado
El aprendizaje combinado (blended learning) no es más que aplicar a la educación una lógica que la bioquímica moderna ya adoptó hace tiempo. Combinar lo computacional con lo experimental para optimizar recursos. Este enfoque pedagógico articula actividades presenciales de laboratorio con herramientas virtuales. Es el caso del curso “Caracterización fenotípica y genotípica de la Resistencia a los Antimicrobianos (RAM) en los patógenos más relevantes” que se diera en Mar del Plata.
La ganancia no es solo de comodidad. Al desplazar hacia el entorno virtual todo aquello que no requiere manipulación física —revisión de fundamentos teóricos, primeras aproximaciones a una técnica, resolución de casos clínicos simulados— se libera tiempo para aquello que exige presencia física: la destreza manual, la observación directa de un fenómeno, la resolución de imprevistos reales, la discusión sobre lo que hacemos todos los días en el laboratorio. El resultado es una mejor preparación previa del estudiante y una integración más sólida entre la teoría y la práctica.
Ese modelo de “aula Invertida” es muy interesante pues permite incluso que los alumnos discutan con los docentes y entre sí, aquellos problemas que se les presentan cotidianamente durante su trabajo en el laboratorio. Muchos de ellos tienen experiencia de trabajo de hasta 40 años en la profesión, lo que les da una amplia experiencia que al compartirla enriquece el curso.
En cursos totalmente virtuales también se ha apelado a combinarlos con talleres prácticos, como en el caso del Curso de “Escritura de trabajos científicos”, donde se han agregado los de Estadística y “Uso práctico de la IA”, además del propio sobre redacción, guiado por los docentes y utilizando otra herramienta como el zoom, para contactar más directamente entre docentes y alumnos, que permite una comunicación más fluida que los chats.
Cursos con temas como “Actualizaciones en el Laboratorio y legislación actual de las ITS prevalentes y VIH-SIDA” a dictarse en el distrito IV de FABA en San Isidro, en momentos en que estas patologías están mostrando un alarmante crecimiento que afecta a la salud pública, hacen del bioquímico un miembro crucial del equipo de salud, un importante instrumento en la detección, para tomar medidas sanitarias. O contribuir con sus datos al Observatorio Bioquímico de la Salud, de la FBA.
La virtualidad a su vez, nos permite adentrarnos en temas de gran actualidad como con el curso “Viaje al mundo de los cromosomas: un acercamiento a la citogenética”
La información detallada se puede ver en las siguientes tablas.
