/Fuente: Federación Bioquímica de la Provincia de Buenos Aires /
Participación del sector bioquímico en la transformación digital del sistema sanitario nacional, específicamente en áreas críticas como la receta electrónica, las solicitudes de estudios y el intercambio de resultados.

Bioq. Cecilia María Ghisolfi, Coordinadora de la Comisión de Interoperabilidad de la CUBRA
La implementación de la receta electrónica comenzó en Argentina el 1 de enero de 2025, momento en que se volvió obligatoria para la prescripción de medicamentos. Este proceso se fundamentó en la Ley 27.553 y fue reglamentado a mediados de 2024, otorgando un plazo de adecuación que finalizó a fines de ese año.
El objetivo principal fue establecer un sistema digital que fortaleciera la trazabilidad y seguridad en las órdenes médicas, facilitando además la conexión entre pacientes, profesionales y farmacias. Desde entonces, la emisión en formato papel dejó de estar permitida para medicamentos en la mayoría de los casos, y solo pueden usarse las plataformas digitales registradas en el ReNaPDiS.
Recientemente, el Ministerio de Salud amplió la obligatoriedad del formato digital que ya regía para los medicamentos para que se aplique también a estudios y otras prácticas. La Confederación Unificada Bioquímica de la República Argentina (CUBRA) ha formalizado la creación de su Comisión de Interoperabilidad, una iniciativa estratégica aprobada por la Asamblea en su último encuentro confederal. Este organismo surge con el propósito de garantizar una participación activa del sector bioquímico en la transformación digital del sistema sanitario nacional, específicamente en áreas críticas como la receta electrónica, las solicitudes de estudios y el intercambio de resultados.
La propuesta fue impulsada inicialmente por el Colegio de Bioquímicos de Capital Federal en el confederal de noviembre de 2025 y posteriormente ratificada por la Asamblea de CUBRA en agosto de 2026.
La observación de experiencias provinciales y nacionales en jornadas de salud digital evidenció que la información del paciente debe acompañarlo de forma segura a través de distintas jurisdicciones y sistemas.
FABAinforma consultó a la Bioq. Cecilia María Ghisolfi, vicepresidente del COFyBCF, Prosecretaria de la CUBRA y coordinadora de esta comisión que trabajará en conjunto para integrar el Nomenclador Bioquímico Único (NBU) con estándares internacionales como SNOMED CT, asegurando que la información de laboratorio sea precisa, segura y accesible en todo el país.
¿Cómo esperan que sea la implementación del formato digital para las prácticas del laboratorio clínico?
La Comisión de Interoperabilidad de CUBRA proyecta esta implementación como un proceso activo de transformación digital del sector bioquímico. El enfoque principal consiste en definir estándares semánticos y técnicos comunes para asegurar que los diversos sistemas de información de salud no solo se conecten de manera física, sino que se comprendan entre sí de forma unívoca. Esto abarca áreas críticas como la receta electrónica, las solicitudes de estudios de laboratorio y el intercambio seguro de resultados clínicos. El fin último es lograr una unificación del estándar entre el pedido médico y la interpretación del laboratorio, de modo que exista una identificación inequívoca de cada estudio y su resultado, eliminando la fragmentación y las dudas sobre la equivalencia de los análisis cuando se realizan fuera de la institución de origen.
¿Qué intercambio de información será necesario para adaptar los sistemas a una prescripción de análisis clínicos totalmente digital?
Para lograr una adaptación íntegra, el documento de la comisión identifica desafíos y requerimientos en tres dimensiones del intercambio de información:
- Tecnológica: Se requiere el establecimiento de una conexión digital entre todos los sistemas de gestión de salud que intervienen en el sistema nacional.
- Semántica: Es indispensable generar un acuerdo sobre el significado de los términos bioquímicos para evitar cualquier ambigüedad en los pedidos médicos y la interpretación de los resultados.
- Identificación: Se debe garantizar de forma estricta que una orden o pedido médico se traduzca exactamente en una práctica de laboratorio idéntica, independientemente de la plataforma de salud que se esté utilizando.
A nivel técnico, la base de este intercambio radica en la integración y el mapeo preciso entre el Nomenclador Bioquímico Único (NBU), referencia indispensable en el sector local, y el estándar internacional de terminología clínica SNOMED CT definido por el Ministerio de Salud. Además, toda la información clínica y los resultados de laboratorio del paciente deben circular de forma segura a través de distintas plataformas y jurisdicciones del país bajo protocolos rigurosos de comunicación y seguridad de datos.
¿Qué plazos estiman se requerirán para su efectiva implementación?
No tenemos plazos definidos aún para su implementación.
¿Habrá pruebas piloto en ciertos centros del país antes de ser implementada en todo el territorio?
La idea es replicar la experiencia llevada a cabo con el sector médico y farmacéutico para la implementación de historia clínica digital y receta digital, en cuyos procesos de implementación se tuvieron en cuenta las pruebas piloto, pero no tenemos información adicional aun.
¿De qué modo participan las instituciones bioquímicas en esta implementación?
Las instituciones bioquímicas argentinas participan de manera estratégica y coordinada a través de la creación formal de la Comisión de Interoperabilidad de CUBRA, la cual funciona como un nexo y puente directo de colaboración entre las necesidades profesionales y el sector público. Esta participación se estructura de las siguientes maneras:
- Aportando conocimiento técnico y científico: CUBRA pone la experiencia acumulada de los laboratorios para la generación de consensos y protocolos viables.
- Liderando la estandarización técnica: La comisión asume la tarea de unificar y mapear las terminologías mediante la integración del Nomenclador Bioquímico Único (NBU) con el estándar SNOMED CT.
- Asegurando la representación federal: El espacio fue impulsado inicialmente por el Colegio de Bioquímicos de Capital Federal y ratificado por la Asamblea de CUBRA para asegurar una participación activa de todo el sector nacional en la salud digital.