/Difusión Colegio de Psicólogos Distrito XI de la Provincia de Buenos Aires/

Hace 70 años se firmaba la declaración universal de los Derechos Humanos. Una conquista de todos y de todas de cara a una sociedad donde se respete la dignidad inherente a la condición humana.
Desde nuestro Distrito XI, sostenemos nuestro compromiso en la construcción colectiva de la memoria a la que entendemos como un imperativo ético, ya que fueron esas mujeres conocidas más tarde como las madres y las abuelas de plaza de mayo que construyeron el paradigma ético de nuestra sociedad (Delgado, 2015). Un paradigma ético que se encuentra amenazado frente a las actuales políticas negacionistas; pero que sin embargo, el reclamo popular logró incidir en el reciente rechazo de la Corte Suprema al 2×1 a los genocidas. Una vez mas gano la memoria
Asistimos también a momentos críticos para la plena implementación de la ley nacional de salud mental; tan necesaria para las políticas públicas en la reafirmación de nuestro compromiso en la promoción y protección de los derechos humanos.
Por otra parte, en los últimos días se dio a conocer la Resolución Nacional 956/2018 -bajo el Reglamento General para el empleo de armas de fuego-, que habilita a los agentes de las fuerzas federales de seguridad a usar armas letales sin dar la voz de alto. Desde nuestro Colegio, lo consideramos un atentado a la vida y una legalización de la muerte; y ante todo un acto de provocación para el ejercicio democrático y el funcionamiento de las instituciones. Apelamos a una construcción de legalidades que ordene la dimensión social y subjetiva, donde la Ley posibilite reconocer al otrx como un semejante.
Apostamos al ejercicio ético de la disciplina apelando a las condiciones de posibilidad para la constitución de un sujeto pleno de derecho; esta es la eficacia que restituye dignidad en la intervención desde la clínica.