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El Colegio de Arquitectos platense reflexionó sobre “el problema social de la vivienda y la ciudad informal”

/Difusión Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires Distrito I/ CAPBAUNO/


Capbauno

ESPACIO, ESTADO Y SOCIEDAD

La cuarentena obligatoria, el quédate en casa, nos desvía indefectiblemente la mirada hacia ese sector de la población (más del 10 % en el conurbano en 1000 asentamientos informales) y el problema social de la vivienda y la ciudad informal, la precariedad física de estos asentamientos humanos.

La reciente toma de tierras en la periferia de la ciudad de La Plata (sectores peri-urbanos de Los Hornos, Villa Castells y Melchor Romero), nos aceleran el estado de conflicto socio-espacial existente. Conflicto por la tierra, conflicto por un pedazo de ciudad, conflicto por acceder a una vida social integrada.

Montesquieu, distinguía entre dos tipos de desacuerdos entre el estado y la sociedad civil, por un lado la desobediencia que pueden ejercen los ciudadanos al no respetar las leyes (las normativas, los códigos) y por otro lado la falta de cumplimiento del estado al no respetar el Contrato social que las mismas leyes y la sociedad en su conjunto le delegan.

En el sistema de producción del espacio de la ciudad “legal, -el “sistema donde los matriculados actuamos, pertenecemos y ejercemos nuestra profesión-, primero se Planifica, luego se legisla, después se proyecta y construye y luego se Habita.

En el espacio en la ciudad informal, el ciclo es inverso: Primero se habita, luego se construye, y por último se legisla y proyecta (regularización y urbanización de asentamientos).

¿Cuáles son los motivos, las causas por la que más del 12 % de la población del conurbano, utilice estas practica de ciclo inverso, para poder desarrollar su vida, para poder construir y estar en el mundo?

La creación de una nueva institución urbana, la ciudad informal, es una creación del desarrollo del capitalismo desde la década del 30 (Loic Wacquant, Los Condenados de la ciudad): Slums, Shanty towns, Banlieu, Guetto, Chavola, Favela, Callampas, y villas miserias en nuestro país.

Las desigualdades en el intercambio de mercancías, se ven drásticamente reflejadas en el sistema de producción, distribución y apropiación de la población en el espacio.

La investigadora de la Universidad Nacional de La Plata, Julieta Fredani, en su trabajo sobre los asentamientos del gran La Plata- “La problemática del hábitat informal en áreas periurbanas del partido de La Plata” (revista universitaria de geografía)-, nos describe esta ruptura, del pacto social establecido tanto en la constitución como en el código civil y penal. Se plantea en esta investigación, que por un lado el Artículo 14 de la Constitución Nacional, el Estado deberá garantizar la defensa del bien de familia, la compensación económica familiar y el acceso a una vivienda digna, por otro lado del conflicto, el Artículo 202 del Código Penal determina que es delito cuando: “Por violencia, amenazas, engaños, abusos de confianza o clandestinidad despojar a otro, total o parcialmente, de la posesión o tenencia de un inmueble o del ejercicio de un derecho real constituido sobre él, sea que el despojo se produzca invadiendo el inmueble, manteniendo en ello expulsando a sus ocupantes”.

Hacia el inicio de la década del 70, el Arquitecto Fernando Belaunde Terry -Presidente de la República de Perú-, lleva adelante el concurso PREVI, con el apoyo de las naciones unidas. Un proyecto que tenía como fin contener y establecer una metodología para incorporar al sistema urbano las grandes migraciones que estaban sucediendo en las periferias de la ciudad de Lima: estructura urbana residencial, equipamientos sociales y el concepto de vivienda progresiva -proyecto realizado en el tiempo, con participación luego del poblador-, fueron los tópicos más característicos de las propuestas de arquitectos de la talla de los discípulos Le Corbusier: German Samper (Colombia), Candilis (Grecia), Stirling (Inglaterra), Alexander o Aldo Van eyck (Holanda), entre tantos.

¿Cómo se planifica en una realidad cambiante, donde la aleatoriedad y lo inesperado está al orden día, donde la velocidad de los acontecimientos aceleran los tiempos y la planificación sin acción es burocracia estéril e ilusoria?

En un momento se pensaba que la planificación realizaba o producía el espacio urbano y el territorio, pero hoy somos todos conscientes que las fuerzas que lo posicionan y se apropian de los espacios, nos tomaron la delantera y las normativas se han transformado en una resignada Regularización: las tomas, la obra clandestina, la apropiación del espacio público, pobladores, clubes, organismos del estado.

El arquitecto Julio Ladizesky, en su libro, Ciudad Democrática y Vivienda Mutable, retoma el tema de la vivienda social progresiva, planteado y llevado a la práctica por el Preví.

“Los asentamientos, se diferencian de las Villas por su trazado regular, dividiendo el terreno en pequeños lotes que fueron previamente planeados y marcados por el grupo promotor de la ocupación. Estas pequeñas parcelas, donde los “compradores” instalaran sus precarias viviendas, son vendidas irregularmente a pobladores que no pueden afrontar otras formas de alojamiento. El tejido resultante, a diferencias de la villas, por su regularidad podrá facilitar en el futuro una eventual regularización de su dominio y los pobladores se asientan con expectativas de lograr tal reconocimiento”.

Ladizesky además del posicionamiento teórico planteado, nos propone una idea espacial de cómo podría ser el hábitat mutable, a partir de concebir prototipos mutables de viviendas semi- terminadas. Nos plantea tres escalas del problema: la escala familiar, la escala condominio y la escala vecinal. Esta interacción de célula progresiva con el tejido social y espacial, constituyen el germen para un desarrollo social integrado al espacio.

Es urgente no solamente retomar la idea de planificación, sino la acción concreta sobre el territorio, a partir de planes de construcción de viviendas y de producción racional y planificada de suelo urbano para vivienda social.

Centenares de miles de familias no pueden esperar y es necesario una voluntad política, firme y sostenida en el tiempo, una política de estado.

La situación de la pandemia, la cuarentena obligatoria, desnuda implacablemente estas carencias. El quédate en casa no es posible para toda la población. Ese gran grupo marginado, que solamente en el conurbano es un millón y medio de personas -en sectores con la mayor tasa de natalidad-, es donde 6 de cada 10 niños que nacen lo hacen dentro de la ciudad informal como ámbito de su vida cotidiana.

INSTITUTO DE ESTUDIOS URBANOS – CAPBAUNO

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