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La Federación Bioquímica analiza la vacunación con terceras dosis contra COVID-19: «Una estrategia oportuna para grupos poblacionales priorizados»

/Difusi´ón Federación Bioquímica de la provincia de Buenos Aires/


Según los lineamientos técnicos de las autoridades sanitarias nacionales se está implementando la vacunación con terceras dosis en el país. El pasado 10 de noviembre la provincia de Buenos Aires anunció el inicio de una nueva etapa en la Campaña VacunatePBA con la aplicación de terceras dosis a quienes integren los dos grupos poblacionales priorizados; estos son personas con inmunodeficiencias, sin importar el tipo de vacuna anterior recibida, y adultos de más de 50 años con esquema completo de Sinopharm. Tiene que haber pasado, como mínimo, cuatro semanas de la última inmunización.

Se consideran personas con inmunodeficiencias a quienes están en diálisis, tengan enfermedades con compromiso inmunológico, trasplantados, atraviesen patologías inmunocongénitas y oncohematológicas, y aquellos que reciben medicación que baje sus defensas.

Las autoridades de Salud recordaron que todas las vacunas utilizadas en el país demostraron alta eficacia para prevenir la infección, como para evitar casos graves y fallecimientos. Pero, dado que existen trabajos de investigación que muestran un descenso de la efectividad en las vacunas de virus inactivado (como la de Sinopharm) en personas mayores de 60 años, se decidió dar una tercera dosis a los mayores de 50 años vacunados con la misma.

La OMS en un reciente comunicado recuerda que las vacunas son “vitales” para prevenir casos severos y muertes por coronavirus, y que es necesario aumentar los índices de inmunización, teniendo en cuenta que la evidencia apunta a que la protección que proporcionan está declinando. “En este contexto se debería dar una dosis de refuerzo a los más vulnerables, incluidos inmunodepresivos, como prioridad. Dependiendo del contexto nacional de disponibilidad de dosis y de la epidemia de COVID-19, los países deberían considerar también dársela a los mayores de 60 años y el personal sanitario”, afirma la OMS.

FABAinforma consultó con especialistas para analizar esta estrategia que pretende poner freno al avance de nuevas olas de infección tal como está sucediendo en el continente europeo.

  • Jorge Geffner, doctor en Bioquímica de la UBA, investigador superior del Conicet, vicedirector del INBIRS UBA-Conicet
  • Jorge Geffner, doctor en Bioquímica de la UBA, investigador superior del Conicet, vicedirector del INBIRS UBA-Conicet
  • Jorge Geffner, doctor en Bioquímica de la UBA, investigador superior del Conicet, vicedirector del INBIRS UBA-Conicet

Jorge Geffner, doctor en Bioquímica de la UBA, investigador superior del Conicet, vicedirector del INBIRS UBA-Conicet, sostuvo: “Estoy completamente de acuerdo en que se administre una tercera dosis a personas mayores de 50 años que hayan recibido dos dosis de Sinopharm convocados para una tercera dosis con Oxford Astra Zeneca, a inmunocomprometidos y a mayores de 70 años y personal de salud porque a partir de los 6 a 8 meses del esquema completo hay una caída relativa de la prevención de síntomas”.

“Si bien en nuestro país ha habido una aceleración del ritmo de vacunación y en CABA hay un 96% de cobertura y en provincia de Buenos Aires un 90%, hay en el país 700.000 mayores de 70 años sin vacunar y no creo que sea por una postura antivacunas sino por dificultad en el acceso. En la provincia de Misiones por ejemplo la cobertura en adultos es de un 65% por lo que sería aconsejable la vacunación casa por casa”, señaló.

Para Geffner, otro grupo preocupante es que el 25% de los individuos entre 18 y 39 años han recibido la primera dosis y no asisten a la convocatoria a la segunda dosis.

En cuanto a la vacunación de los niños –dijo– se ha vacunado al 50% de los niños entre 3 y 12 años es decir 2.8 millones.

“Hay que apretar el acelerador para tener mayor velocidad de vacunación porque está demostrado que las vacunas son eficaces y seguras”, enfatizó y –añadió– seguramente los gobiernos de los países establecerán la obligatoriedad de la vacunación para ejercer en el personal de salud y educación.

Mientras tanto, agregó hay mantener los cuidados. “No estoy de acuerdo en haber habilitado los recitales para 1.000 personas o los partidos de fútbol y/o desalentar el uso de barbijos”.

En cuanto a la reciente cuarta ola en Europa con creciente número de casos en Alemania y Austria Geffner relativizó que se deba a la baja cobertura de vacunas sino más bien al levantamiento de las restricciones.

Prioridad para el personal de salud

  • Dr. Victor Romanowski, Dr. en Ciencias Bioquímicas, investigador superior del CONICET ad-honorem en el IBBM de la Facultad de Ciencias Exactas UNLP y vicepresidente de la Sociedad Argentina de Virología
  • Dr. Victor Romanowski, Dr. en Ciencias Bioquímicas, investigador superior del CONICET ad-honorem en el IBBM de la Facultad de Ciencias Exactas UNLP y vicepresidente de la Sociedad Argentina de Virología
  • Dr. Victor Romanowski, Dr. en Ciencias Bioquímicas, investigador superior del CONICET ad-honorem en el IBBM de la Facultad de Ciencias Exactas UNLP y vicepresidente de la Sociedad Argentina de Virología

Para Victor Romanowski, Dr. en Ciencias Bioquímicas, investigador superior del CONICET ad-honorem en el IBBM de la Facultad de Ciencias Exactas UNLP y vicepresidente de la Sociedad Argentina de Virología, “la 3º dosis de vacuna contra Covid en Argentina es oportuna para el personal de salud que ya hace muchos meses recibió el esquema completo porque hay evidencia de que los niveles de inmunidad bajan con el tiempo, fundamentalmente de anticuerpos neutralizantes, si bien todavía hacen falta evaluar dos cosas: si esa baja de inmunidad es para prevenir la enfermedad grave o para la defensa contra la infección. Muchas vacunas fueron evaluadas y se vio que bajan los niveles de anticuerpos neutralizantes a los 6 meses dependiendo del rango etario, en particular en vacunas basadas en ARNm, no tanto en el caso de las vacunas como Sputnik o AstraZeneca vacunas vehiculizadas por adenovirus no replicativos que parece bajar un poquito menos. Como precaución para los trabajadores de la salud que son los más expuestos y hace mucho que recibieron el esquema completo de vacunas es razonable que reciban un refuerzo con una tercera dosis en lo posible con un esquema heterólogo”.

En el caso de los adultos mayores –agregó– la inmunosenescencia es un problema que viene de acumular años por lo que es muy importante empezar a vacunar en el orden en el que se va desvaneciendo el efecto de la vacuna desde los mayores a edades más bajas.

Según Romanowski, otro problema lo constituye la renuencia de algunos grupos jóvenes que no acuden a recibir la segunda dosis. “Los jóvenes tienen por supuesto un sistema inmune más poderoso y la disminución de la inmunidad en términos estadísticos es mucho menor. Es importante para la salud pública mantener lo más alto posible el nivel inmunitario y eso se logra con el esquema completo de vacunación porque asegura la máxima efectividad de la vacuna”. Si bien es cierto que los vacunados se pueden infectar y pueden trasmitir la enfermedad –señala– pero lo hacen muchísimo menos que los no vacunados.

Equidad en la distribución de vacunas

Para el virólogo, la estrategia para vencer esta pandemia tiene varios andariveles: “Por ser una pandemia es importante que haya equidad en la distribución de vacunas porque el promedio de vacunación apenas supera el 50% si tomamos a todo el planeta y hay países pobres que no llegan ni al 5% de su población vacunada”.

Con respecto a nuestro país, Romanowski destaca que “está haciendo punta con su estrategia de vacunación, está entre los 4 primeros en el mundo en tasa de vacunación y fue uno de los primeros que instaló la importancia de la vacunación de los menores de 18 años porque no es cierto que los niños no enferman y no contagian; los niños se pueden infectar, pueden cursar una infección asintomática, o pueden cursar una infección grave y hasta morir. En nuestro país hay más de 200 fallecidos en el grupo pediátrico. Además si sumamos a los niños más los adolescentes son grupos que a lo mejor no se cuiden tanto, circulen mucho, son grandes difusores de la enfermedad, está demostrado que un par de chicos en la escuela contagian muy eficientemente a todo su entorno familiar”.

Por un lado tenemos la necesidad de vacunar y por otro reconocer que las vacunas no frenan la infección, la disminuyen, bajan la circulación viral porque los vacunados son capaces de transmitir pero por mucho menos tiempo y con mucho menos eficacia el virus a sus contactos que los no vacunados. Para minimizar esos posibles contagios el especialista recalca que “es preciso mantener las normas de precaución que ahora se están relajando”. Si bien en nuestro país es un problema –añadió– no lo es tanto como en los países ricos de Europa donde esta explosión es debida al levantamiento de las restricciones en cuanto a los aforos de los lugares cerrados donde concurre mucha gente, la eliminación del uso de barbijos demasiado prematura, y los niveles de vacunación no son tan altos.

“Si no podemos convencer a la gente de los cuidados hay que apuntalar más la vacunación”, destacó en referencia a la situación en Europa, que es muy distinto lo que pasa en España y Portugal que lo que ocurre en Alemania, Austria y los países de Europa oriental.

Si se pretende comparar a nuestro país con otros del mundo – yo diría –que no estamos ni tan bien ni tan mal. En Europa hace mucho tiempo que hay movimientos antivacunas, movimientos que se niegan a mantener las medidas de precaución, mucho más fuerte que nuestros grupos de ultra derecha libertarios que dicen que el gobierno trata de avanzar sobre las libertades individuales.

“En nuestro país la situación es bastante heterogénea, en algunos distritos la gente se ha vacunado de manera muy eficaz haciendo uso de las posibilidades que brindan las autoridades sanitarias. No hay razones para que alguien no esté vacunado cuando ahora la vacunación es libre y no se necesita tener turno, sobre todo los menores de 18 años que representan un 30% de la población del país. Nunca superaríamos el 70% de la población vacunada si no incluyéramos a esta población de jóvenes y chicos y ya sabemos que 70% es una cifra demasiado modesta para ser considerada de inmunidad comunitaria o colectiva. Lo que no es parejo es la contracción al uso de barbijos y el distanciamiento social y eso ocurre en los distintos distritos hay mucha heterogeneidad en cuanto a la responsabilidad social de las personas”.

En cuanto a la implementación de un pase sanitario, Romanowski comenta que “en muchos países se está considerando la obligatoriedad para la vacunación y esto contrasta con la percepción de algunos grupos sociales en Alemania, Francia, Italia que se manifiestan en contra del pasaporte verde, eso es probablemente una medida extrema pero dado que no está dando el resultado esperado la aplicación voluntaria de vacunas, los gobernantes tienen que hacer algo ya que el bien comunitario debe prevalecer sobre el capricho individual”, concluyó.

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