/Fuente: CIPBA/

El Colegio de Ingenieros de la Provincia de Buenos Aires (CIPBA) manifestó su profunda preocupación ante el vacío legal generado por recientes medidas del Poder Ejecutivo Nacional que eliminan controles técnicos clave que ejercía el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), especialmente en la cadena de producción de alimentos y bebidas.
Desde la entidad que preside Jorge Castellano señalaron que la decisión no implica una simplificación administrativa, sino un debilitamiento directo de la salud pública y de la soberanía tecnológica. En ese sentido, advirtieron que la eliminación de estos controles sin la incorporación de organismos alternativos para la fiscalización técnica pone en riesgo la trazabilidad de los productos que consumen los ciudadanos.
El CIPBA remarcó que la metrología legal —que garantiza que el contenido de un producto coincida con lo declarado— es un elemento central en la protección del consumidor. La ausencia de controles sobre balanzas, medidores y procesos de envasado, sostienen, puede derivar en un aumento de irregularidades en el mercado.
Asimismo, alertaron sobre el impacto en el ejercicio profesional. La falta de un organismo certificador deja a los ingenieros que se desempeñan en la industria sin un marco regulatorio de referencia, trasladando toda la responsabilidad técnica a los profesionales, muchas veces bajo presión y sin herramientas adecuadas para garantizar estándares mínimos.
Otro de los puntos señalados es el efecto negativo en la competitividad. Según el Colegio, la desregulación perjudica especialmente a las PyMEs que invierten en calidad, ya que fomenta una competencia desleal al “igualar hacia abajo” y dificulta el acceso a mercados internacionales que exigen certificaciones técnicas.
Finalmente, desde el CIPBA subrayaron que la ingeniería constituye un pilar del desarrollo productivo seguro y advirtieron sobre las consecuencias de desarticular instituciones clave sin generar alternativas que sostengan los estándares de calidad.
“Sin controles técnicos rigurosos, no hay industria competitiva; y sin seguridad alimentaria, no hay bienestar social posible”, concluyeron desde el Consejo Superior del Colegio.