Los virus también viajan en cruceros de lujo

/Fuente: Federación Bioquímica de la Provincia de Buenos Aires – FABA Informa/


Recientes brotes de infecciones gastrointestinales por norovirus e infecciones por el virus Andes de hantavirus, así lo confirman.

La infección por norovirus se caracteriza por provocar vómitos, fiebre y diarrea severa, que pueden conducir a deshidratación. El norovirus es altamente contagioso, a partir de alimentos, agua o superficies contaminadas. Menos frecuentemente, puede propagarse a través del contacto cercano con una persona infectada.

Los síntomas suelen comenzar entre las 12 y las 48 horas posteriores a la exposición y duran de 1 a 3 días. Generalmente trata de infecciones autolimitadas.

Los norovirus son difíciles de eliminar porque pueden soportar temperaturas extremas y muchos desinfectantes. Los pacientes infectados pueden seguir excretando el virus en las heces hasta varias semanas después de la recuperación. En algunos casos esta excreción puede durar de semanas a meses.

La infección por norovirus se produce con mayor frecuencia en entornos cerrados donde haya una concentración importante de personas. Algunos ejemplos son hospitales, asilos de ancianos y convalecientes, guarderías, escuelas y cruceros.

Norovirus, también llamado virus tipo Norwalk, es un género de virus con ARN de la familia Caliciviridae. Micrografía por microscopio electrónico de transmisión. La barra mide 50 nm.

El primer brote de infecciones por este virus ocurrió en la ciudad de Ohio, en 1968. Se estima que en países desarrollados es el responsable del 93% de los brotes de gastroenteritis de origen alimentario, mientras que en la Argentina ha sido detectado en el 72% de los brotes de gastroenteritis no bacteriana.

Brotes en cruceros turísticos

Ya se habían registrado en brotes de infecciones gastrointestinales por norovirus en pasajeros de cruceros turísticos en años anteriores.

Entre el 28 de diciembre de 2025 y el 9 de enero de 2026 ocurrió otro nuevo episodio en un crucero de la compañía Holland America Line que partió de Fort Lauderdale, Florida con 2593 pasajeros y 1005 tripulantes en un recorrido que incluyó escalas en diversas regiones del Caribe. Ochenta y un pasajeros y 8 tripulantes fueron afectados por un brote de norovirus, según informes de la empresa y del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EE.UU. (CDC). El episodio fue relevante por la rápida propagación de esta infección en espacios cerrados y la aplicación de protocolos internacionales de salud a bordo. El brote fue detectado después que varios pasajeros manifestaran síntomas gastrointestinales, lo que motivó la implementación de medidas de aislamiento y desinfección intensiva. Éste fue el segundo episodio similar en el buque en menos de un año, luego de que en febrero de 2025 se confirmaran 169 personas enfermas a bordo.

Recientemente, el Caribbean Princess que zarpó de Fort Lauderdale con 3116 personas tuvo que regresar a Puerto Cañaveral ya que 102 pasajeros y 13 tripu lantes manifestaron los síntomas compatibles con norovirosis.

Hantavirus

La enfermedad por hantavirus es una zoonosis emergente de baja incidencia pero potencialmente fatal producida por un virus con ARN de cadena simple perteneciente a la familia Bunyaviridae. A diferencia de otros virus de esta familia, no tienen artrópodos como vectores, sino que son transmitidos por roedores y otros mamíferos pequeños.

Actualmente, el Comité Internacional de Taxonomía de Virus (ICTV)1 reconoce dos especies de Ortohantavirus asociados al síndrome cardiopulmonar (SCPH) que circulan en la Argentina: Orthohantavirus andesense y Orthohantavirus mamorense. La especie O. andesense está representada por un virus nombrado como virus Andes-Sur, pero también agrupa otras variantes emparentadas como Lechiguanas, Orán y Buenos Aires, entre otras. La especie O. mamorense incluye al virus Laguna Negra responsable de infecciones en el norte del país. Existen otros genotipos de Ortohantavirus circulantes en la Argentina, asociados con el SCPH, que no cumplen con los criterios de clasificación de las especies reconocidas.

La Argentina registra en este momento una alerta sanitaria por hantavirus debido a un aumento significativo de casos, con 101 confirmados desde junio de 2025, lo que duplica las cifras del período anterior. La situación se concentra principalmente en la Patagonia (Bariloche), aunque hay áreas de riesgo en el noroeste, noreste y centro del país.

Se registró un brote de infecciones por hantavirus en el crucero MV Hondius operado por la empresa neerlandesa Oceanwide Expeditions, que había zarpado desde Ushuaia el pasado 20 de marzo.

Lo insólito fue que un virus transmitido por ratones de campo se propague en un crucero que había zarpado desde Ushuaia. Es insólito porque aún no se han detectado ratones colilargos transmisores del hantavirus en Tierra del Fuego, isla en que, además, no se había registrado nunca un solo caso de hantavirosis.

Los norovirus son difíciles de eliminar porque pueden soportar temperaturas extremas y muchos desinfectantes.

Se estudiaron las primeras víctimas que constituyeron el caso índice y el primer caso secundario respectivamente. Estas personas habían recorrido zonas de Mendoza, Neuquén y Chile en las que circula la variedad Andes-Sur, que es la que puede transmitirse de persona a persona, aunque con baja frecuencia y tras contacto muy cercano, como sucedió hace unos años en Bariloche (1) y más tarde en Epuyén, provincia de Chubut. En 2019, en ABCL se publicó una actualización donde pueden encontrarse detalles de este último episodio y de los escasos avances terapéuticos logrados (2).

Los síntomas de la fase prodrómica son fiebre, decaimiento, artromialgia y, en menor proporción, náuseas, vómitos y dolor abdominal. El signo más llamativo es la plaquetopenia (2).

Crucero MV Hondius

Hasta el 7 de mayo, en el crucero se habían notificado ocho casos, tres de ellos mortales, cinco de los cuales correspondieron a infecciones por hantavirus (virus Andes). El caso índice es el de un ornitólogo que con su esposa habían realizado una excursión de avistaje de pájaros por zonas donde circulan roedores Oligoryzomys longicaudatus que pueden transmitir el virus a través de aerosoles generados por sus excretas.

Como conclusión preliminar puede decirse que al no haberse observado la presencia del vector en el barco ni en Ushuaia, puerto de partida del crucero y al no haberse registrado nunca un solo caso de SCPH en Tierra del Fuego, lo más probable ha sido la transmisión del virus de persona a persona. Esto es posible en un ambiente cerrado como lo es un crucero, a partir de un caso índice (o dos) que pudieron haber contraído el virus en tierra.

Investigadores del INEI-ANLIS “Dr. Carlos G. Malbrán” están realizando un estudio en la isla para detectar roedores portadores del virus.

Referencias bibliográficas

  • Padula PJ, Edelstein A, Miguel SD, López NM, Rossi CM, Rabinovich RD. Hantavirus pulmonary syndrome outbreak in Argentina: molecular evidence for person-to-person transmission of Andes virus. Virology 1998; 241: 323-30.
  • Barclay CM. Síndrome cardiopulmonar por Hantavirus luego del brote de Epuyén, Argentina: la necesidad de investigar nuevas formas de intervención terapéutica. Acta Bioquím Clín Latinoam 2019; 53 (2): 245-51.

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